El abrupto viraje por Malvinas desnuda cambios en el esquema interno del Gobierno

El Presidente intenta ponerse al mando de la acción política, algo que había delegado en Karina Milei. Ascensos de Santiago Caputo y Federico Sturzenegger, los dos apuntados por la secretaria general. El empujón de Trump, el golpe por la bandera de la Selección y el lobby petrolero, ejes de una decisión de alto riesgo. La Iglesia quiere amplitud política para la visita del Papa. Fin para la tregua peronista
- 🔄 Milei cambia de postura sobre Malvinas tras una debilidad política y la derrota de la nueva ley de tierras.
- 📊 Una encuesta de Aresco revela un fuerte apoyo a la soberanía de Malvinas (83,6%), frente a un 10,3% que respalda la autodeterminación; diferencias por coaliciones.
- 🚀 El Gobierno busca capitalizar el giro para volver a darle prioridad a la agenda Malvinas tras el tropiezo del proyecto Sea Lion en el Senado.
- 🇺🇸 El impulso vino de declaraciones de Trump; Caputo llevó la propuesta a Milei y el canciller Quirno minimizó las declaraciones.
- ⚠️ Riesgos: el giro podría afectar la credibilidad presidencial y generar contradicciones si se alinea con intereses británicos; el tema podría avanzar por decreto.
- ⚡ Medidas: se activó la ley de 2011 para sancionar a 45 compañías vinculadas a Sea Lion; el nuevo decreto de la ley Solanas amplía sanciones a proveedores.
- 🌐 Dilemas externos: posibles choques con acuerdos previos (Mondino-Lammy); la idea de mantener la Argentina Week en Londres; atención a Navitas (Israel) y a la ruta con Chile.
- 🧭 Caputo refuerza su influencia (Arca, Side) y Verónica Pérez asume como coordinadora de PAMI; cambios en Enacom, Arsat y Correo.
- 💼 Karina Milei podría perder peso dentro del gabinete; Sturzenegger gana respaldo y Milei prioriza una defensa sin matices de su gestión.
- ⛪ La Iglesia presiona por una foto de unidad y propone una convocatoria amplia para la visita del Papa León XIV, con posibles invitados expresidentes.
- 🗳️ Oposición prepara contraataques y la Casa Rosada empuja una sesión especial; persisten dudas sobre la fortaleza de la mayoría para avanzar.
- 🧩 Tensiones internas del peronismo: La Cámpora vota en contra de un nombramiento clave, mostrando fracturas y dudas para próximos acuerdos.
Dos reuniones de gabinete, una cadena nacional y una larga lista de discursos para ponerse al frente de la gestión política. El abrupto viraje en la causa Malvinas desnuda una nueva reconfiguración del poder interno: la mesa política pierde peso y Javier Milei redistribuye el juego interno.
El cambio de posición presidencial nace de una debilidad: una simple bandera que lo descolocó y un Gobierno que perdió el control del Congreso cuando cayó, sin apoyo de sus habituales aliados, la nueva ley de tierras. El golpe tuvo su traducción en números. Una abrumadora mayoría del 83,6% cree que el gobierno argentino debe sostener el firme reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas y solo el 10,3% coincide con el Milei del año pasado que sostenía que sus habitantes debían decidir su destino. Son números contundentes de una encuesta pos-fervor mundialista de la consultora Aresco que cruza a todo el espectro ideológico. Entre los votantes de La Libertad Avanza y Juntos por el Cambio en 2023, la cifra de quienes sostienen que se debe mantener con firmeza la primera posición asciende a 81% y entre los del peronismo, al 92,1%, porcentajes suficientes para justificar un cambio rotundo de rumbo.
El Gobierno necesitará ahora alimentar el tema para mantenerlo vivo después de haber logrado dar un golpe de efecto, en un intento por recuperar la agenda. Esta misma semana se le cayó el avance del proyecto del Super Rigi en el Senado, que se quedó sin dictamen por el rechazo de los aliados, y la oposición se prepara para contraatacar con la sesión especial del próximo miércoles para reinstalar el debate por el récord de endeudados.
La movida malvinera se orquestó a partir de las declaraciones de Donald Trump, que supeditó un cambio de posición de su país si Gran Bretaña se resistía a colaborar con más fondos para la OTAN. Fue el impulso que terminó convenciendo a Santiago Caputo de llevarle la propuesta a Milei, reconocen en la Casa Rosada. Llamó la atención que el canciller Pablo Quirno relativizó las declaraciones del presidente norteamericano horas antes de que Milei, en la reunión de Gabinete del martes, comunicara que se venían anuncios. El Gobierno encontró la manera de incomodar a la oposición, que había ganado terreno en medio de sus internas con el rechazo a la extranjerización de la tierra.
La jugada implica altos riesgos. El primero es Trump. Un cambio de posición que lo vuelva a acercar al primer ministro británico, Andy Burnham, dejaría a Milei embanderado en una causa por la que hizo todo lo contrario de lo que ahora propone. Ni en Cancillería ni en la Casa Rosada comunicaron que se estén siquiera evaluando dar de baja, por ejemplo, el acuerdo Mondino-Lammy, firmado por la entonces canciller Diana Mondino y su par británico, David Lammy, en septiembre de 2024, que fijaba nuevos acuerdos de cooperación para la conservación de la pesca y los recursos naturales, donde entra sin dudas la cuestión petrolera. Es contradictorio mantener ese acuerdo y ahora aplicar sanciones contra las empresas que ya podrían haber avanzado con la legislación vigente. El otro riesgo es la credibilidad presidencial. Un cambio de postura tan abrupto podría terminar siendo contraproducente. “Se verá con los resultados”, reconocen en Balcarce 50. A lo Milei, bilardistas.
La apuesta del Gobierno está centrada en el lobby petrolero. La primera medida fue aplicar finalmente la ley que existe desde 2011, que establece sanciones para las empresas que operen en las islas. El Gobierno anunció el viernes por la noche que había iniciado el proceso contra 45 compañías y accionistas. Lo que busca es penalizar a toda empresa que se relacione con el proyecto de Sea Lion, como las de servicios, que son pocas y que tienen una fuerte relevancia mundial. “Argentina tiene Vaca Muerta para jugar este tema”, sostiene un funcionario de la Casa Rosada y pone como ejemplo que esa presión de las compañías petroleras logró destrabar el cruce por el estrecho de Ormuz de una de las boyas para Vaca Muerta Oleoducto Sur (VMOS), el proyecto de exportación de crudo que impulsa YPF en la costa de Río Negro. En ese emprendimiento la compañía de mayoría estatal podría tener un conflicto, que desnuda el apuro con el que la Casa Rosada viró en su posición respecto de la causa Malvinas. A pesar de contar con las herramientas, no las aplicó para obstaculizar el avance de la explotación de Sea Lion. Tal como informó Infobae, uno de los proveedores de VMOS es Bluewater, empresa neerlandesa a quien se le compró esas boyas, y que también le prestó servicios a las compañías que están operando en Malvinas. El nuevo decreto reglamentario de la llamada ley Solanas, sancionada a propuesta de Pino Solanas, amplía el alcance de las penalidades a los proveedores.
La otra contradicción en puerta es que en Balcarce 50 siguen manejando la idea de mantener la Argentina Week en Londres para finales de octubre, y que debería contar con la presencia de Javier Milei. En despachos oficiales dijeron que la organización del viaje sigue en pie. Difícil maniobra la de ir a buscar inversiones al país invasor. Tampoco se conoció alguna queja formal por parte de Cancillería hacia Israel por la empresa Navitas, la principal accionista del proyecto petrolero en Malvinas. Quienes conocen de cerca el caso sostienen que el Gobierno debería haber hecho alguna gestión cuando la compañía israelí, que cotiza en la bolsa de Tel Aviv, consiguió el financiamiento para Sea Lion. “Ese era el momento y no se hizo”, aporta un diplomático. No solo eso. El CEO de Navitas, Amit Kornhauser, argumentó que como habían tenido el aval de los habitantes de las islas y de Gran Bretaña podrían avanzar en el proyecto. Expresó, además, que no habían tenido interferencias de la Argentina y citó la posición anterior de Milei, pronunciada el año pasado, que avalaba el derecho de autodeterminación de los pueblos. El peor opositor que tiene Milei, en este tema, es Milei. Tampoco se expresó públicamente por la decisión de la administración chilena de Punta Arenas con el gobierno de las islas para abrir una ruta comercial marítima. La noticia se conoció el jueves, el mismo día de la visita de Milei a su par chileno, José Antonio Kast. Por la mañana, el Presidente elogió al dictador Augusto Pinochet, que tuvo un rol clave de colaboración con Gran Bretaña en la guerra. Por la noche hizo la cadena nacional.
La nueva posición hizo ganar terreno interno a Santiago Caputo, autor de la movida. No hay discusión en el Gobierno respecto a quién se encargó de llevar adelante la jugada. El asesor presidencial convenció a Milei de la oportunidad que le abría Trump para recuperar terreno en su propio electorado. Caputo venía de perder posiciones en manos del ascenso de Santilli, bajo el paraguas de Karina. Enacom, Arsat y Correo Argentino, que eran áreas que controlaba a través del secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, Darío Genua, fueron traspasadas a Santilli, con nuevos funcionarios puestos por el jefe de Gabinete. Solo pudo llegar hasta ahí. Los resortes más importantes los mantuvo Caputo, como Arca o la Side, y esta semana ratificó su influencia en el PAMI con la llegada de la nueva coordinadora, Verónica Gabriela Pérez, a quien acompañó a asumir. Es una interna con el sector de Sebastián Pareja, a cargo de las regionales de la mayor obra social del país, que arrancó desde el día uno de la gestión libertaria. Más allá del poder de Karina, Caputo mantiene esa llegada privilegiada a Milei.
El otro ministro que ganó posiciones la última semana fue Federico Sturzenegger. Había quedado apuntado por la mesa política, que es Karina, cuando el Gobierno debió dar marcha atrás con el decreto que regulaba la actividad de los prácticos y con el desguace de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, toda de su autoría. Fue tan explícito el enojo que la mesa política lo citó para la primera reunión que se hizo tras la derrota legislativa. No hubo fotos del encuentro. Pero sí quedó claro que fue una demostración del malestar de la hermana presidencial. Esta semana Milei dejó en claro su predilección por Sturzenegger. Mandó a todos a leer su última columna y lo puso como ejemplo de lo que espera del resto del gabinete: una defensa sin matices de su gestión. Milei les habla a los propios cuando sostiene que no se va a dejar llevar por los cantos de sirena que le piden cambios para ganar una elección. Es lo que repite en los últimos discursos desde que decidió asumir el control político de la gestión. ¿Karina perdió peso en manos de Milei? En el Gobierno desestiman las especulaciones pero lo cierto es que el Presidente es el único al que ella acatará.
Milei convocó a que la causa Malvinas se convierta en un punto de unidad. La oposición reaccionó de manera dispar, ampliamente celebrado por el Gobierno. “Los dejamos sin reacción”, sostuvo un funcionario. En el Congreso esperarán a que lleguen los proyectos, si es que existen. La sospecha es que todo puede salir por decreto y que la participación parlamentaria quede subsumida a ratificarlo o no. En el peronismo pusieron el punto en la creación del consejo de seguridad que anunció Milei, idea que después reforzó Santiago Caputo en redes sociales. “Vamos a ver ahora si todos los que se pasaron décadas hablando sobre soberanía nacional tienen lo que hay que tener para dotar al gobierno de las herramientas necesarias para proteger la seguridad nacional”, posteó. La oposición sospecha que la intención es volver a insistir con reformar la ley de seguridad interior que habilite, en pos de la defensa de la soberanía, el accionar de las Fuerzas Armadas en seguridad interior. Hablan de un caballo de troya. El texto todavía no se conoció.
En medio de la disputa, la Iglesia apura al Gobierno para concretar una foto de unidad política. El presidente de la Conferencia Episcopal, Marcelo Colombo, sostuvo esta semana que sería importante que el Gobierno avance con una amplia convocatoria política para la visita del Papa. Sugirió que se debería promover desde la Casa Rosada una invitación a los expresidentes del país. Es una idea que la Iglesia argentina promueve, pero que la tiene que concretar Presidencia. Podría darse en el marco de las actividades del domingo 8 de noviembre, el día que llega León XIV a la Argentina y quedó reservado para lo institucional. Milei tendrá su reunión bilateral en la Casa Rosada y posteriormente se hará un encuentro con la sociedad civil y la sociedad política en el Palacio Libertad. “No pueden faltar expresidentes porque es un acto que atraviesa a toda la sociedad política. Veremos cuál es el criterio último. Es el deseo de que nos hermane definitivamente más allá y a pesar de las diferencias”, planteó Colombo públicamente esta semana.
La sugerencia de la Iglesia la debería tomar Karina Milei, a cargo de la organización protocolar. Delegó los contactos en su mano derecha, Mara Gorini, encargada de llevar el día a día con los enviados del Vaticano. Cuentan que fue ella la que habilitó la coordinación con Javier Alonso, el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, y con Cristina Alvarez Rodríguez. La agenda oficial se conocerá el 15 de septiembre. De alguna manera, el gesto equilibraría cualquier lectura de apoyo papal al Gobierno que podrían hacer los libertarios. “La Iglesia lo propone pero decide Presidencia”, insisten fuentes eclesiásticas. Se podría generar incluso un problema para la Justicia si se extiende la invitación a Cristina Kirchner y pide permiso al tribunal que la condenó para asistir. La Casa Rosada puso reparos hasta para que la vicepresidenta Victoria Villarruel participe de los encuentros. El martes, el portavoz Adrián Ravier, en contraposición con el mandato constitucional, dijo que ella no formaba parte del Gobierno.
En las actividades que sí organiza la Iglesia está previsto un encuentro con los movimientos sociales, sindicatos y empresarios. el lunes siguiente, en la sede de la Universidad Católica Argentina (UCA) en Puerto Madero. Por ahora está firme la visita de León XIV al Cotolengo Don Orione y a la cárcel de Devoto. En la iglesia argentina había preocupación por la falta de diálogo con Milei, que nunca recibió a Colombo como nueva autoridad de la Conferencia Episcopal. Sostienen que había ciertos reparos por parte del Gobierno que con la confirmación del viaje del Papa empezaron a relajarse.
La oposición intentará contrarrestar esta semana el envión que tomó el Gobierno con la causa Malvinas y volverá a la carga con los proyectos para avanzar en propuestas para aliviar la situación de los casi 6 millones de argentinos en mora crediticia. La Casa Rosada está jugando fuerte para desactivar la sesión especial pedida para el miércoles. A pesar de que tuvieron una votación contundente en el último debate, que los dejó sobrados para conseguir los 129 diputados necesarios para abrir el recinto, las dudas empezaron a acrecentarse con la llegada de la fecha. Nadie da por hecho que el número conseguido entonces, de 133, pueda mantenerse con comodidad.
El Gobierno, en el medio, convocó a la comisión de Finanzas y prometió un proyecto propio, algo que hasta la presión opositora se había negado a tratar. En principio, los cuatro diputados misioneros están dispuestos a mantener su palabra. El pedido de sesión llevó la firma de Oscar Herrera Ahuad, el jefe del bloque que integran también los legisladores de Salta. Ahí entró la duda de varios integrantes del peronismo que no tienen confirmada la participación de todos. El Gobierno está preocupado por el avance que pueda tener la oposición para prorrogar la ley de emergencia en discapacidad. “Están llamado sobre todo por ese tema”, confesó un diputado. Contó que están prometiendo un nuevo proyecto, con una ley integral, para quitarle apoyo a la prórroga de una ley que la Casa Rosada cumple a medias, presionada por fallos judiciales.
El peronismo volvió a foja cero. La tregua que se ensayó en la cumbre del hotel Emperador está rota. La aprobación del pliego del juez Pablo Yadarola reinstaló la guerra interna. En San José 1111 apuntan a Axel Kicillof como el autor de lo que consideran una embestida para acusarlos de haber pactado con la familia judicial. Fue después de la decisión de Cristina Kirchner de dar una señal contundente de apoyo a uno de los jueces del viaje a Lago Escondido, al que había criticado duramente en público. Se toman para justificarlo de una declaración del ministro Gabriel Katopodis, que dijo que era un tema ajeno a su incumbencia, pero que debía tener alguna explicación. Ese solo hecho disparó la mirada hacia La Plata.
Del otro campamento desestiman cualquier intervención. “La operación salió del axelismo, lo que no quiere decir que haya sido Axel”, cuenta una allegada a Cristina Kirchner. Llaman operación al hecho de que buena parte del espacio kirchnerista manifestara sus dudas por aquel sorprendente giro de Cristina. Cerca de la expresidenta sostienen que su decisión tuvo que ver con cuidar la relación con Comodoro Py, que tiene en sus manos la causa Hotesur, donde está acusado Máximo Kirchner. “Estamos construyendo”, amplifican lo que sucede puertas adentro del kirchnerismo sobre los pasos a seguir con la familia judicial que está consolidando Juan Bautista Mahiques.
En San José 1111 justifican la decisión en que el objetivo central era sacar a Leopoldo Bruglia, y eso se lograba habilitando el voto a Yadarola. El ascenso del juez a la cámara federal tenía los avales incluso sin el bloque peronista. La orden llegó minutos antes del arranque de la sesión cuando José Mayans comunicó a su bloque que Yadarola se votaría junto con los otros pliegos y que solo Pablo Bertuzzi se votaría aparte con el rechazo del peronismo. El ex ministro de Justicia, Martín Soria, pidió explicaciones. No se la dieron. Sí le permitieron retirarse sin votar. El había denunciado a los jueces de aquel viaje.
La decisión dejó secuelas dentro del peronismo. Esta semana, La Cámpora, que había quedado apuntada por el supuesto pacto en el Senado, votó en contra de la designación del sucesor de Mahiques en la procuración de la ciudad, Martín López Zavaleta, y rompió así el acuerdo al que había llegado el peronismo porteño. La votación terminó con el PJ dividido. La Cámpora se desmarcó en el último minuto y dejó al resto con el acuerdo ya plasmado. “Es una sobreactuación que rompe todos los códigos”, reflejan en el distrito.
La otra herida quedó sangrando en Chaco. Jorge Capitanich está furioso con el Frente Renovador, que conduce Sergio Massa, que habilitó con una legisladora de ese espacio la sesión en la que se suspendieron las PASO en la provincia. Se trata de la diputada provincial Katia Blanc, que dio quórum a pesar de que el escenario estaba empatado en 16 a 16 y con su presencia, dejó abierta la puerta para el desempate en favor del gobernador Leandro Zdero.
Con este escenario, al peronismo se le hace cada vez más difícil consensuar posturas. No hay fecha ni ánimo para una nueva cumbre. Se habían jurado lealtad para trabajar en evitar la caída de las primarias a nivel nacional. Por ahora corren con una ventaja. Ni el Gobierno sabe qué quiere hacer. La orden que recibió el senador Agustín Coto, que presidente Asuntos Constitucionales, es convocar a la comisión para cerrar el cuarto intermedio que quedó abierto por las diferencias con los aliados. El Pro promueve tratar Ficha Limpia por separado, algo que Karina Milei no quiere. “La mitad del Gobierno no quiere las PASO y la otra duda”, reflejan en los despachos libertarios. Sólo la falta de consenso interno en el oficialismo podría hacerle ganar tiempo al peronismo, metido nuevamente en su guerra electoral.

