El encierro político de Milei y Karina hace crujir la relación con los aliados
Los hermanos Milei se aferran al jefe de Gabinete y aíslan cualquier disidencia. Patricia Bullrich aprovecha su autonomía para cortarse sola; la concesión que hizo a las aliados en el Senado y es el nuevo foco de conflicto con la Secretaria General. Adorni tapó el nuevo RIGI “peronista”. Las promesas económicas que hace en privado Luis Caputo. Decisión tomada: Villarruel juega en el próximo turno electoral
- 🔥 El gobierno está en una fase de convivencia forzada: Bullrich mantiene los desafíos y el Presidente los absorbe para evitar agravar la situación.
- 🧩 El choque con Adorni no se limita a un jefe de Gabinete: la jugada golpea principalmente a Karina, la estratega cercana al “karinismo” y al apoyo a su delegado.
- ⚖️ Riesgo para la reforma electoral: Bullrich pidió tratar Ficha Limpia por separado, lo que podría bloquear el acuerdo en el Senado y desbordar el resto del proyecto.
- 🧭 Dinámica de alianzas: Patricia aún mantiene lazos con el PRO, pero hay tensiones con aliados como radicales y macrismo; Santilli negocia con gobernadores para eliminar las PASO.
- 🏛️ Debates y autonomía: Agustín Coto podría convocar el debate de Ficha Limpia; si no lo hace, Karina podría frenar la autonomía de Patricia.
- 💰 Economía y “Super RIGI”: el gobierno impulsa un paquete para inversión con exenciones y reformas fiscales; la oposición critica que podría favorecer a ciertos sectores y afectar la inflación y la recaudación.
- 🗳️ Panorama en el Congreso: Macri y Santilli buscan influir, pero no hay apoyo claro del PRO para eliminar las PASO; varios gobernadores reciben guiños y promesas.
- 🌐 Perspectivas para 2027: eliminar las PASO podría abrir un escenario con varios candidatos; Milei podría enfrentar un tablero más complejo, con figuras como Victoria Villarruel y Macri.
- 🏞️ Movimientos regionales: Santilli avanza en un frente anti-Peronista en la Provincia; Rovira en Misiones impulsa Ficha Limpia; hay ofertas de cargos y apoyos judiciales.
- 🚶♀️ Protestas y sesión en el horizonte: mañana hay marcha universitaria y CGT; la oposición planea una sesión especial para interpelar a Adorni y ampliar el temario.
La relación entre Patricia Bullrich y los hermanos Milei entró en una fase de convivencia forzada. La senadora mantendrá los desafíos públicos y privados al Gobierno y el Presidente los absorberá para evitar agravar aún más un cuadro de situación que tiene acorralada a su administración. Debilitado, el Gobierno corre de atrás sobre una agenda perdida en la que llegó a un punto crítico: no sólo lo desafían los aliados, ahora se le animan los propios.
Lo que dejó el lapidario pedido de explicaciones de Bullrich a Manuel Adorni fue mucho más que un desafío al jefe de Gabinete. Más que a Adorni, en la Casa Rosada asumieron que el golpe fue para Karina, la estratega solitaria del desmedido apoyo a su delegado.
Las consecuencias podrían comenzar a verse esta semana si es que, como anticipan fuentes cercanas a ese espacio, el karinismo le bloquea el acuerdo que Bullrich hizo con los aliados en el Senado para desmembrar la reforma electoral, a contramano de los deseos de la secretaria general. Pasó inadvertido pero el miércoles a la tarde, en la previa al supuesto spoiler, Bullrich acordó tratar por separado Ficha Limpia, tal como promovían sus ex socios del PRO, del resto del proyecto para eliminar las primarias obligatorias y cambiar las reglas electorales. Del otro lado del palacio legislativo, en la Cámara de Diputados, para entonces estallaban de bronca. Laderos de Martín Menem se horrorizaban con la negociación, que los dejaba sin la única herramienta que habían encontrado para convencer a los espacios aliados, como el radicalismo y el macrismo.
Las jugadas de Bullrich van más allá de Adorni. “En el corto plazo le sirve; en el largo; le perdieron la confianza”, sintetiza un funcionario de trato cercano al clan Karina.
Esta semana Agustín Coto, presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, debería convocar al debate de Ficha Limpia. Si no lo hace, Karina le habrá bajado el pulgar a la autonomía de Patricia.
La tensión actual no se traducirá en una ruptura de relaciones. Es el Presidente el que la necesita más que nadie y por eso salió rápido a minimizar el daño de sus explosivas declaraciones. Es posible que, incluso bajo cierta hostilidad naturalizada, Bullrich sea la candidata a jefa de Gobierno en la ciudad de Buenos Aires en representación de la libertarios. “Locos si, boludos no”, parafrasean a Milei en las huestes oficialistas. La bronca en el círculo presidencial hacia la senadora es ya proporcional al apego con el que se aferran a Adroni. “Para ella, frío polar”, advierten. Pero Patricia logró convertirse en una necesidad para Karina. Le sobra astucia. El viernes cerró la semana con una caminata en Lugano con Pilar Ramirez, legisladora porteña y mano derecha de la hermana presidencial en el distrito. “Teníamos que patear el tablero, esto no se aguanta más. Ella es la única persona que tiene votos propios”, dicen a su lado. ¿Eso se traduce en la posibilidad de que rompa? No necesariamente, pero acorrala al Presidente. Sus lazos PRO nunca los cortó. Con Mauricio Macri no habla hace mucho tiempo, la relación quedó resentida, pero en política, diría Cristina Kirchner, los agravios prescriben a los seis meses. “Hoy no hablan pero en algunos meses no sé”, deslizan laderos de la senadora.
Macri ya marcó sus diferencias con el Gobierno y ahora las hará sentir en el Congreso. No hay apoyo del PRO para que se anulen las primarias. Para el Gobierno es la única prioridad. Diego Santilli teje acuerdos con los gobernadores. Negocia el fin de las PASO a cambio de garantizar las respectivas reelecciones de los mandatarios. Esta semana se pronunció a su favor Marcelo Orrego, de San Juan; el catamarqueño Raúl Jalil le hizo guiños favorables, lo mismo que el misionero Hugo Passalacqua. A propósito de Misiones, el mandamás de la provincia, Carlos Rovira, presentó esta semana un proyecto de Ficha Limpia en la legislatura provincial que de tan restrictivo deja afuera de la carrera electoral a quien tenga hasta una infracción de tránsito grave. Para los distraídos, sus dos senadores fueron clave para hacer caer el proyecto a nivel nacional el año pasado, por pedido de Milei.
Con la popularidad en baja, el Gobierno no tiene demasiado margen para jugar el color violeta puro en los distritos y salir triunfante. Pero puede hacer un enorme daño a las reelecciones de los gobernadores que lo sostuvieron estos dos años y medio de gobierno.
Santilli hace la suya también en PBA. Esta semana combinó colores y se reunió con los intendentes amarillos del PRO. Su intención es encabezar un gran frente antiperonista en la provincia que incluya a La Libertad Avanza y los ex Juntos por el Cambio. Para eso tiene que arreglar con la UCR y evitar que le armen espacios alternativos como Somos, que compitió el año pasado.
En ese ajedrez electoral se mueve Santilli, por orden de Karina. “Ningún gobernador le va a votar la eliminación de las PASO si el Gobierno no les asegura que no les va a plantar candidatos en las provincias”, anticipan cerca del ministerio del Interior. Karina empezó a negociar. No es lo mismo una elección legislativa que una ejecutiva y bajó la orden para componer alianzas, salvo en Córdoba y en la ciudad de Buenos Aires, dos distritos en los que espera mantener sus posibilidades. Las giras de Santilli incluyen además promesas de jueces federales, pliegos que se hacen esperar.
Hasta el momento, el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, se concentró en cargos de poco poder. Se esperan para los próximos días que se destraben en el Consejo de la Magistratura las ternas para la estratégica Cámara Federal porteña. Pica en punta Pablo Yadarola, titular del juzgado en lo penal económico N° 2 desde 2015 y cercano a Mahiques. No hay mucho apuro en el Gobierno por los cargos sensibles, como los juzgados de primera instancia de Comodoro Py. En noviembre se renuevan los consejeros y el ministro apuesta a que ese cambio de composición del organismo lo favorezca. “Nadie quiere avanzar en el Consejo ahora, y además, a nadie le conviene”, sostienen cerca del funcionario. Es la lógica del poder. A los consejeros les sirve tener ahí la previa de la elección de las ternas porque la definición final, de todas maneras, para el envío de los pliegos, recae en el Poder Ejecutivo. Es un pedir y deber favores constantes.
Las vacantes en la Corte Suprema tampoco son prioridad. “La nueva mayoría no existe”, sostienen cerca de Mahiques para demostrar que con la actual composición de tres miembros, los fallos solamente tienen que salir con unanimidad. En caso de diferencias entre los cortesanos, por las dos vacantes que tienen, están obligados a llamar a conjueces. Karina incluso se muestra desentendida de la interna judicial en la cúspide del palacio porque cree que con la nueva composición del Senado después de las elecciones del año que viene tendrá los votos para completar los casilleros que faltan. La Libertad Avanza se tiene fe electoral a pesar del mal momento actual en las encuestas. Por ahora a Mahiques, a quien abrazó, lo deja hacer.
La ingeniería que aplique el oficialismo, por decisión propia o responsabilidad ajena, tendrá una enorme influencia de cara a las presidenciales de 2027. La eliminación de las PASO puede jugarle a Milei una mala pasada. Podría revivirse un escenario 2003, con cinco candidatos competitivos, y un presidente que termine primero con un puñado de votos arriba del 20%. Es una posibilidad. Milei tiene dos factores de riesgo: Mauricio Macri y Victoria Villarruel. El primero recorre el país prometiendo un espacio propio, incluso con su propia candidatura presidencial en juego si tiene garantías reales de pelear en serio. Para salir tercero no se presenta. La vicepresidenta ya avisó. “Yo juego”, le dijo hace unos días a un interlocutor. “Candidata va a ser, y el Gobierno le permitió erróneamente crecer con su pelea”. Callada como está hace campaña, cuando arranque a hablar podría convertirse en un verdadero problema para los hermanos Milei.
Más allá de las revelaciones diarias de los gastos de Manuel Adorni, el Gobierno tiene trabado el Senado, la cámara más favorable. Federico Sturzenegger, un cruzado, ve cómo sus proyectos se van desguazando. La iniciativa llamada de inviolabilidad de la propiedad privada recién se podría dictaminar esta semana, desmembrada. Se eliminó la disolución del Registro Nacional de Barrios Populares, rechazado por los aliados y la Iglesia y se modificó sustancialmente el proceso de juicio sumarísimo para todos los desalojos, en protección de las familias. Se pusieron límites a la venta de tierras a extranjeros y se les dejó a las provincias mayor potestad en los registros de tierras. Los pliegos de la jueces que manda Milei no tienen dictamen. Solo la renovación de Carlos Mahiques, el papá del ministro. En este escenario, nació muerto el nuevo proyecto sobre el interminable desgaste del recorte en discapacidad.
El Gobierno, encerrado en los hermanos Milei, dejó de consultar. Sólo Bullrich negocia, sola y contra la voluntad de Karina. Dicen quienes tienen alguna chance de hablar con el Presidente que su aislamiento lo lleva a no aceptar que nadie le acerque una posición distinta a la suya, de ahí la bomba que dejó Patricia, con esquirlas que nadie se anima a pronosticar hasta dónde pueden llegar.
Lo que dijo Bullrich en público lo piensan en privado la mayoría de los ministros, sobre todo Luis Caputo, aunque lo niegue y lo siga negando. El Gabinete se mueve como quien camina sobre cáscaras de huevo. El anuncio del Super RIGI pasó completamente inadvertido por la obstinación presidencial de poner en escena a Adorni. El error de querer mostrar autoridad forzada.
Se ríen en la oposición. Es un RIGI peronista. Lo que busca, al menos en las líneas generales que divulgaron de apuro el viernes, es dar beneficios impositivos a la industrialización. Los ejemplos que pone el propio ministerio de Economía incluye “la cadena de valor del litio, manufactura de baterías; hidrógeno verde o de bajas emisiones; GNL onshore; reactores nucleares pequeños y medianos, paneles Solares y turbinas eólicas; vehículos 100% eléctricos; nuevos productos petroquímicos y de la industria aeroespacial; cadena de valor del uranio; productos industriales a partir de la pesca; fertilizantes de potasio o fósforo”. Si es para competir con Brasil, ya llega tarde. La oposición apunta que es para datacenters y que se relaciona con la visita del tecnomagnate Peter Thiel. Las exenciones impositivas son incluso más beneficiosas que el régimen actual. Se baja Ganancias de 25% a 15%; incluye una amortización acelerada: 60% el primer año, 20% en cada uno de los dos años siguientes cuando hasta ahora tenía un mínimo de 2 cuotas iguales o vida útil al 60% según el activo. A nivel aduanero, tiene exención de derechos de exportación cuando el RIGI actual es a partir del tercer año y exención de aranceles para las importaciones necesarias para la puesta en marcha del proyecto, donde se concentrarán, de avanzar, las quejas de la oposición.
Políticamente, el Gobierno está complicado para hacer pie en el Congreso y por tratarse de temas impositivos deberán ingresar por la Cámara de Diputados, un problema para el oficialismo. Al jefe de Gabinete lo acorralaron varias veces en el informe de gestión con la demora en la aprobación de los proyectos del régimen actual. Consta en la respuesta 301 del informe escrito. De los 85.000 proyectos presentados, sólo se aprobaron 27.000. Es lo que Macri llama la falta de microgestión del Gobierno. Y la inversión extranjera directa dio malos datos, según publicó el viernes el Banco Central, con una salida neta de USD 4.687 millones en el cuarto trimestre del 2025.
Luis Caputo sigue quejándose en privado del efecto político sobre la economía, es decir, Adorni. Incluso lo habló ante un grupo heterogéneo de representantes de los 44 aliados de Bullrich en el Senado, que lo visitaron la semana pasada en su despacho para que les explicara el proyecto para el pago a los holdouts, de lo poco que avanzó. En la fallida conferencia del viernes Karina y Milei, con la presencia de Adorni, le recordaron a quién responde. Adorní ya no funciona más como jefe de Gabinete. Es el gestor del desgaste de todo un gabinete.
Caputo reeditó la expectativa de baja inflacionaria que había hecho Milei. De la promesa de comenzar con 0 a mitad de año, que después pasó a agosto, esta semana anunció que rondará el 1% a fin de año. ¿Podrá? Epyca consultores augura un camino complicado. En su último informe analizaron cómo fue la reducción de la inflación en la última década. Entre enero de 2017 y marzo de 2026 la tasa promedio de inflación mensual fue de 4,4% y en este lapso, la inflación prácticamente no bajó del 1%. El alza de precios mensual más baja fue 0,2% en agosto de 2016; y las siguientes fueron 1,1% en septiembre de 2016; y 1,2% en diciembre de 2016 y junio de 2017. “Milei está prometiendo alcanzar prontamente un resultado que no se ha logrado en casi una década y que claramente sería un hito en el proceso de normalización y estabilización que Argentina necesita”, argumentan. Hay otro problema. La política antiinflacionaria está basada en tres anclas: la cambiaria, el superávit fiscal (con costos crecientes en gasto social), y techo salarial, un combo que para el segundo semestre y sobre todo en el inicio del año electoral no muestra sostenibilidad a mediano plazo.
Con la recaudación en baja hace 9 meses consecutivos, la aplicación del Fondo de Cese Laboral (FAL), que sigue sin reglamentarse, le pondría más presión a las cuentas públicas. El FAL podría reducir en alrededor de 0,4% del PBI la recaudación de contribuciones de la seguridad social. ¿Será por eso que se demora?
El Gobierno se prepara para otra semana convulsionada. A las tensiones internas y las novedades judiciales de Adorni se le agrega la presión externa. El martes se espera que una multitud llegue hasta las puertas de la Casa Rosada para reclamar algo tan básico como recuperar el presupuesto universitario, que incluye los salarios de sus docentes. Se sumaron la CGT y el resto de las centrales de trabajadores y habrá presencia de varias organizaciones políticas, desde el radicalismo hasta el peronismo. La respuesta oficial a un conflicto que lleva ya dos años y medio viene siendo errática. Intentó una nueva ley de financiamiento que no tiene por ahora ninguna posibilidad de avanzar.
Mientras tanto, la oposición se jugará un pleno el jueves, con la convocatoria a una sesión especial. Necesitan 129 diputados sentados. Están trabajando en el quórum. El pedido es para forzar la interpelación de Adorni, pero si llegan a abrir sesión sólo les alcanzará para emplazar a la comisión a tratar los proyectos. Van a ampliar el temario como prenda de negociación con los siempre jabonosos aliados del Gobierno para conseguir al menos darle un susto. Unión por la Patria no convocó, pero se descuenta que con sus propias iniciativas incorporadas quedará a bordo. Principio de revelación, provocan los convocantes. Los impulsó la apurada de Bullrich. “Aceleró todo. Patricia le puso bolilla negra y nosotros pintados”, se queja un diputado opositor. Hay diferencias reales sobre la conveniencia o no de forzar una sesión y quedarse en la puerta. Los otros temas que se incluyan en el debate, que se definirán después de la marcha universitaria, puede hacer cambiar opiniones.
Esta semana se define además el devenir de la estratégica comisión Bicameral Permanente de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia. Karina ordenó que la presida Sebastián Pareja. Nadie llamó a los integrantes, cuyo decreto se publica mañana, para convencerlos. Y el martes se verán todos las caras. Ese lugar se lo había prometido Martín Menem a Cristian Ritondo para que le votara la delegación de facultades y poder armar las comisiones como quisiera. Ese día hubo una reunión donde primero Menem estuvo en el despacho de Ritondo y después una reunión con el propio Menem, Santilli, Gabriel Bornoroni, Oscar Zago y Javier Sánchez Wrba. Según cuentan los presentes, Menem hizo el ofrecimiento para la comisión. Cerca del riojano se desentienden. El escenario cambió para el Gobierno, que ya no tiene más el camino allanado sin negociar.

