Ranking mundial: qué puesto ocupa la Argentina en el sector turístico y cómo es la comparación con otros países
Aunque el sector tiene un “efecto derrame” considerable sobre la economía, su participación en el PBI nacional es baja. Qué incidencia tiene sobre la Balanza de Pagos
- 🌍 El turismo impacta la economía, pero su peso varía entre países; en Argentina está por debajo del promedio mundial.
- 📊 En Argentina, el PBI turístico directo es 1,7% del total de la economía, ubicando al país en el puesto 110 de 125 naciones.
- 🔎 Si se incluye el valor agregado bruto de la industria turística, la participación sube a 4,4% del PBI, pero el indicador principal para comparar es el PBI turístico directo.
- 🏝️ En territorios pequeños como Islas Vírgenes o Aruba, el turismo supera el 20% del PBI.
- 🧭 Entre países con más de un millón de habitantes, Croacia 11,8%; Vietnam 9,2%; Portugal 9,1%; Uruguay 8,9% del PBI.
- 🌟 También hay países con altos porcentajes en torno al 5,7%–8,6% del PBI (Filipinas, México, Grecia, España e Italia), con turismo ligado a playas, historia y cultura.
- 🇨🇦🇨🇴🇦🇺 Argentina presenta una incidencia en turismo similar a Canadá, Colombia y Australia (baja relative).
- 🪶 En el extremo inferior de América del Sur está Paraguay con 1,1% y Mongolia a nivel global con 0,2% del PBI.
- 💼 A pesar de la baja incidencia, el turismo representa 5,5% de las exportaciones y es el sexto complejo exportador del país.
- 👥 Emplea a alrededor de 1,2 millones de personas, equivalente al 5,5% de la población ocupada.
- 💳 Déficit en la balanza de pagos turística: el gasto de argentinos en el exterior supera al de extranjeros en Argentina, con balance negativo en la mayoría de los años desde 1976.
- 📉 Entre 2016 y 2024, el déficit turístico promedió USD 3.000 millones anuales (0,54% del PBI), con un pico de USD 6.000 millones en 2017.
- 🌐 En ranking global del saldo del sector, Argentina es 150 de 186 naciones; los mayores superávits suelen estar en economías pequeñas y especializadas (Macao, Andorra, Maldivas, Aruba).
- ✈️ El turismo emisivo en Argentina también es relevante: entre 2016 y 2024, los viajes al exterior representaron el 9% del total de importaciones de bienes y servicios.
El turismo es una actividad con impacto transversal en la economía, pero su peso relativo varía de forma significativa entre países. En la Argentina, su contribución al Producto Bruto Interno (PBI) se ubica por debajo del promedio global, lo que se refleja en su posición dentro del ranking internacional de relevancia económica del sector.
De acuerdo con un informe de Fundar, el PBI turístico directo —que mide exclusivamente el consumo de bienes y servicios por parte de los turistas— representa el 1,7% del total de la economía argentina. Ese nivel ubica al país en el puesto 110 entre 125 naciones con datos disponibles, lo que da cuenta de una baja incidencia relativa de la actividad en comparación con otros mercados.
La medición del peso del turismo puede variar según el indicador utilizado. Cuando se considera el valor agregado bruto de la industria turística —que incluye todas las actividades vinculadas al sector, independientemente de si el consumo proviene de turistas o residentes—, la participación asciende al 4,4% del PBI. Sin embargo, el indicador de referencia para la comparación internacional es el PBI turístico directo, que refleja de manera más precisa el impacto económico del turismo como actividad específica.
En contraste con la Argentina, existen economías donde el turismo ocupa un lugar central. En algunos territorios pequeños, como las Islas Vírgenes o Aruba, el sector supera el 20% del PBI. Entre los países con más de un millón de habitantes, se destacan Croacia, con una participación del 11,8%; Vietnam, con 9,2%; Portugal, con 9,1%; y Uruguay, con 8,9 por ciento.
También presentan niveles elevados Filipinas, México, Grecia, España e Italia, con participaciones que oscilan entre el 5,7% y el 8,6% del producto. En estos casos, el desarrollo del turismo está asociado tanto a la oferta de playas como a atractivos culturales, históricos y urbanos.
El informe ubica a la Argentina en un nivel similar al de países como Canadá, Colombia y Australia, que también presentan una incidencia relativamente baja del turismo en sus economías.
En el extremo inferior del ranking global aparece Mongolia, donde el turismo representa apenas el 0,2% del PBI. En América del Sur, el país con menor peso del sector es Paraguay, con una participación del 1,1 por ciento.
Más allá de su baja incidencia relativa, el turismo tiene una presencia relevante en distintos indicadores de la economía argentina. Por ejemplo, representa el 5,5% de las exportaciones totales y constituye el sexto complejo exportador del país.
Al mismo tiempo, el sector tiene un peso significativo en el empleo. Las industrias vinculadas al turismo emplean a alrededor de 1,2 millones de personas, lo que equivale al 5,5% de la población ocupada.
Sin embargo, uno de los rasgos estructurales del turismo en la Argentina es su impacto negativo en la Balanza de Pagos. El país presenta un déficit persistente en el intercambio de servicios turísticos, lo que implica que el gasto de los argentinos en el exterior supera al de los extranjeros dentro del territorio nacional.
Según Fundar, “la balanza comercial turística de Argentina ha sido persistentemente deficitaria”, con saldo negativo en 42 de los 49 años transcurridos desde 1976.
En términos más amplios, esto equivale a que en las últimas cinco décadas el país registró déficit en la mayoría de los años, lo que explica el dato de que 43 de los últimos 50 períodos cerraron con resultado negativo en el sector. El informe detalla que este comportamiento está asociado, en gran medida, a los ciclos macroeconómicos. En períodos de apreciación cambiaria, cuando el país se encarece en dólares, aumentan los incentivos para viajar al exterior, lo que amplía el desequilibrio.
Uno de los picos de este fenómeno se registró en 2017, cuando el déficit turístico alcanzó los USD 6.000 millones, el valor más alto de la serie. En los últimos años, el rojo en la balanza turística se mantuvo en niveles elevados. Entre 2016 y 2024, el déficit promedio anual fue de USD 3.000 millones, equivalente al 0,54% del PBI.
A nivel internacional, la Argentina también se ubica en una posición rezagada en términos de balance turístico. En el ranking global de saldo del sector, el país ocupa el puesto 150 sobre 186 naciones, lo que refleja la magnitud del desequilibrio.
El informe destaca que los países con mayores superávits turísticos suelen ser economías pequeñas altamente especializadas en la actividad, como Macao, Andorra, Maldivas o Aruba, donde el saldo positivo puede superar el 50% del PBI.
Entre los países de mayor tamaño, los mejores desempeños corresponden a Croacia, Georgia, Jordania y Grecia, con superávits que van del 6,7% al 15% del producto.
En el caso argentino, el déficit turístico como porcentaje del PBI es similar al de Brasil, una situación que el informe vincula con la lejanía geográfica respecto de los principales centros emisores de turistas a nivel global.
Otro rasgo distintivo es el peso del turismo emisivo en las importaciones. Entre 2016 y 2024, los viajes al exterior por parte de los argentinos representaron el 9% del total de importaciones de bienes y servicios, un nivel superior al de países de la región como Chile, Brasil o Paraguay.

