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La suba de la nafta no se detiene: los precios en los surtidores saltan casi 9% desde que empezó el Conflicto en Medio Oriente

La suba de la nafta no se detiene: los precios en los surtidores saltan casi 9% desde que empezó el Conflicto en Medio Oriente
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El incremento reciente en los valores de expendio de combustibles genera nuevos focos de presión sobre el índice de precios al consumidor. El litro de super se ubica por primera vez por sobre los 1.800 pesos

El precio de los combustibles en la Argentina experimenta una aceleración marcada desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, con un aumento acumulado que roza el 9% en lo que va de marzo, según datos de EcoGo. El impacto de los incrementos en los surtidores se refleja en el bolsillo de los consumidores y anticipa una mayor presión sobre la inflación del mes. Los relevamientos de precios realizados en estaciones de servicio de Ciudad de Buenos Aires muestran subas significativas en las tres principales cadenas del mercado, mientras los analistas advierten que el contexto internacional y los ajustes impositivos suman nuevos riesgos para la estabilidad de los precios.

El relevamiento de EcoGo constituye la principal referencia para medir la evolución promedio de los combustibles en el país, desde que las petroleras dejaron de informar sus subas. Según la serie actualizada, el índice de precios promedio (un índice con base 100 en enero 2025) de las naftas y gasoil escaló de 136,3 el 26 de febrero a 148,2 el 16 de marzo, con base enero de 2025 igual a 100. Esto implica una suba del 8,67% desde que se profundizó el conflicto en Medio Oriente y el barril de Brent superó los 100 dólares. El ajuste se produce tras varios meses de incrementos moderados y con un traslado casi pleno a los precios de venta al público.

El salto de los combustibles no solo aparece en los indicadores estadísticos sino también en los valores concretos de los surtidores. El lunes de la semana pasada, un relevamiento propio sobre precios en estaciones de AXION, Shell y YPF en la Ciudad de Buenos Aires registró los siguientes valores: en AXION, la nafta Súper cotizó a $1.729, Quantium a $2.009, Diesel X10 a $1.809 y Quantium Diesel X10 a $2.039; en Shell, la Súper se vendió a $1.786, V-Power Nafta a $1.999, V-Power Diesel a $1.998 y GNC a $630; en YPF, la Súper marcó $1.738, Infinia $1.899 e Infinia Diesel $1.955.

Las subas en una semana:

AXION

Shell

YPF

Una semana más tarde, el relevamiento en las mismas bocas de expendio arrojó nuevas subas en todos los productos. AXION mostró la Súper a $1.809, Quantium a $2.049, Diesel X10 a $1.899 y Quantium Diesel X10 a $2.109. En Shell, la Súper se ubicó en $1.890, V-Power Nafta en $2.069, V-Power Diesel en $2.129 y el GNC permaneció en $630. YPF exhibió la Súper a $1.883, Infinia a $1.975 e Infinia Diesel a $2.033. Las subas en la semana oscilaron entre 2% y 8,3% según producto y empresa, con un promedio general del 4,8% para el conjunto de combustibles líquidos.

En la nafta Súper de YPF, que subió $145 en solo siete días, el avance representa un salto del 8,3%. El gasoil premium de Shell tuvo un incremento de $131, equivalente al 6,6%. En AXION, el ajuste se ubicó en torno al 4,6% en la nafta Súper y al 5% en el Diesel X10. Las variaciones reflejan la dispersión de precios según la cadena y el tipo de producto, así como la incidencia de los cambios impositivos y las políticas de precios de cada compañía.

El impacto de la suba de los combustibles trasciende los surtidores y alcanza a la inflación general. De acuerdo con el análisis de GMA Capital, el índice de precios al consumidor podría ubicarse en torno al 2,8% en marzo, en línea con los registros de los últimos dos meses. El informe de la consultora identifica la incidencia de los combustibles como un factor clave en la dinámica inflacionaria, junto con los ajustes en transporte, tarifas y la estacionalidad propia del mes.

Según los modelos de GMA Capital, un aumento del 10% en el precio de los combustibles se traduce en 0,37 puntos porcentuales adicionales de inflación. El traslado de los mayores costos al consumidor depende de la estrategia comercial de las petroleras y de la evolución del conflicto internacional, que impulsó el Brent a niveles cercanos a USD 100 por barril. El contexto global agrega incertidumbre y potencia el efecto de segunda ronda sobre alimentos y otros bienes de la economía, afectados por el mayor costo de insumos y fletes marítimos.

El informe de GMA Capital agrega que la posibilidad de retomar un sendero descendente en la inflación dependerá de la evolución del conflicto en Medio Oriente y de la profundidad que adopte. Si la crisis se extiende, las presiones podrían trasladarse a rubros sensibles como alimentos y bienes industriales, alimentando nuevas rondas de incrementos. El monitoreo del precio internacional del petróleo y la capacidad de las empresas de trasladar esas subas serán determinantes para el escenario de precios en los próximos meses.

Los datos de EcoGo muestran que el precio promedio de los combustibles se mantuvo estable durante enero y febrero, con leves ajustes entre 2% y 4% en ese período. La aceleración comenzó a principios de marzo, cuando el índice pasó de 136,3 el 26 de febrero a 148,2 el 16 de marzo. El alza del 8,67% en menos de tres semanas rompió la tendencia previa y reactualizó la preocupación por el impacto en la inflación de marzo.

El relevamiento fotográfico de precios en Ciudad de Buenos Aires confirma las subas reportadas por las consultoras y agencias nacionales. Las tres cadenas líderes, AXION, Shell y YPF, exhiben valores similares a los promedios nacionales, aunque con diferencias según zona y producto. El GNC se mantuvo sin cambios en Shell, mientras los líquidos subieron en todos los casos.

El análisis de GMA Capital también incluye una tabla sobre el impacto potencial de la suba del Brent en la inflación local. Según ese cálculo, una variación del 9,5% en el precio del Brent (de USD 73 a USD 80) suma 0,1 puntos de inflación, mientras un salto del 36,8% (a USD 100) puede agregar hasta 0,5 puntos. El modelo supone un traslado pleno al consumidor y considera la participación del crudo en el precio final de la nafta, así como el efecto del IVA y el impuesto a los combustibles líquidos.

La evolución reciente de los precios de los combustibles plantea desafíos para la política de ingresos y la estabilidad macroeconómica. El traslado de los precios internacionales y los ajustes impositivos impacta de lleno en el costo de vida y en la competitividad de otros bienes y servicios. Los analistas y consultoras seguirán monitoreando la volatilidad del Brent y las decisiones de las petroleras en el mercado local.

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