La lupa sobre las polémicas en Boca Juniors-Cruzeiro: la duda en el gol visitante, el grito anulado a Merentiel y un penal omitido
Las actuaciones del árbitro Jesús Valenzuela y de Ángel Arteaga en el VAR fueron protagonistas en La Bombonera
- ⚽️ Boca se adelanta temprano: Merentiel anota a los 15' y Leandro Paredes intenta un tiro libre con rosca que casi se convierte en otro gol.
- 🔄 Cruzeiro empata con VAR: a los 53' Fagner anota y la jugada pasa por revisión por posible mano previa, que finalmente se valida.
- 🟥 Expulsión de Gerson: en el 67' se va con tarjeta roja tras una dura entrada sobre Leandro Paredes, tras revisión del VAR.
- ⚖️ Gol de Merentiel anulado: minutos más tarde Merentiel marca un segundo gol para Boca, pero es anulado tras revisión por posible infracción de mano y por la presencia de un segundo balón.
- 💬 Final tenso y polémico: Boca reclama un penal por una mano de Lucas Romero en el área; el árbitro no sanciona y el VAR no interviene, según el reporte.
- 🧭 Tres revisiones del VAR: Valenzuela observó la repetición tres veces —gol de Fagner, anulación de Merentiel y la mano de Romero— durante el encuentro.
- ⚖️ Explicaciones técnicas sobre las manos: el texto detalla cuándo una mano puede anular un gol y cuándo se considera infracción; aplica a las decisiones clave del partido.
- 🔚 Conclusión de polémicas: el partido quedó marcado por decisiones arbitrales y revisiones que influyeron en el desenlace y dejaron dudas sobre lo ocurrido en el cierre.
El duelo entre Boca Juniors y Cruzeiro por la quinta fecha de la Copa Libertadores no estuvo exento de polémicas. El empate del elenco brasileño necesitó de una revisión en el VAR para ser convalidado y una fuerte entrada de Gerson sobre Leandro Paredes fue merecedora de una tarjeta roja, también luego de la intervención de la tecnología. Además, sobre el final, le anularon un tanto al Xeneize y no fue sancionado un claro penal a favor del dueño de casa.
El marcador se abrió a los 15 minutos con una acrobática definición de Miguel Merentiel, quien anotó el primer gol para el conjunto dirigido por Claudio Úbeda. La Bestia le quitó un tanto de antología a Leandro Paredes, quien ejecutó un tiro libre con una rosca magistral. La ventaja parcial obligó a Cruzeiro a buscar el empate desde el inicio del complemento.
Los brasileños lograron igualar en el minuto 53, cuando Fagner ejecutó un derechazo que superó al arquero Leandro Brey. La jugada fue revisada por el VAR ante una posible mano previa de un jugador visitante en el desborde desde la izquierda, pero el árbitro Jesús Valenzuela confirmó el gol tras observar la jugada en la cabina, luego del llamado de Ángel Arteaga.
*La expulsión de Gerson tras la falta a Paredes
En este caso, el árbitro debe analizar primero si la mano del atacante tiene inmediatez con el gol. Si el jugador que convierte el gol toca el balón con la mano o el brazo inmediatamente antes de marcar, aunque sea de manera accidental, el gol debe anularse.
Si no existe esa inmediatez, entonces debe analizarse si esa mano constituye infracción: mano deliberada, brazo en posición antinatural o aumento indebido del espacio corporal. El juez no la consideró infracción y el gol se convalidó correctamente.
Por otro lado, los brasileños jugaron con un futbolista menos tras la expulsión de Gerson en el minuto 67 tras un chequeo del VAR debido a una falta sobre Leandro Paredes.
La jugada que dejó fuera al volante de Cruzeiro llegó después de una entrada con los tapones sobre la rodilla del mediocampista local, lo que forzó al árbitro Jesús Valenzuela a mostrar la tarjeta roja luego de revisar la acción. Este episodio marcó el tramo final del encuentro para ambos equipos.
La entrada reunió los elementos característicos del juego brusco grave. La impetuosidad de la acción, el punto de contacto sobre una zona vulnerable y la vehemencia empleada por el infractor evidenciaron un uso excesivo de la fuerza, poniendo en peligro la integridad física del adversario. Por ello, la decisión correcta fue la expulsión mediante tarjeta roja.
En los minutos finales, luego de algunas jugadas claras que desperdició Cruzeiro, Miguel Merentiel estableció el 2 a 1. La Bestia definió con categoría para alejar el balón de las manos del arquero Otávio Costa. Sin embargo, un nuevo llamado del VAR le agregó suspenso a la definición.
Antes de que el balón cayera en los pies de Merentiel, Milton Delgado fue a disputar un centro desde la izquierda. De inmediato, todo Cruzeiro reclamó mano del volante xeneize. Valenzuela visitó la zona de la pantalla por tercera vez en la noche y, tras juzgar la secuencia, anuló el tanto al considerar que existió infracción del mediocampista. Además, la existencia de un segundo balón también le aportó confusión a la jugada.
Fue acertado que el árbitro permitiera continuar el juego, ya que el balón que ingresó al terreno de juego no generó interferencia ni afectó la acción. Posteriormente, corresponde analizar la posible infracción por mano. Tras la revisión, se constató la existencia del contacto del balón con la mano en una acción sancionable, por lo que resultó correcta la decisión de anular el gol.
*El gol anulado a Merentiel
Antes del final, una nueva polémica tuvo lugar en la Bombonera. Tomás Aranda ejecutó un disparo desde la medialuna que se marchó por arriba del travesaño. Pero antes todos los jugadores de Boca reclamaron una mano de Lucas Romero en el área, aunque Valenzuela no la sancionó ni recibió el llamado del VAR, lo que desató la furia del elenco azul y oro.
El protocolo VAR requería una revisión en campo, ya que las imágenes mostraron un contacto del balón con la mano del defensor brasileño con características compatibles con una infracción sancionable. La acción era claramente revisable por su relevancia y por los criterios técnicos aplicables a las manos dentro del área penal.
Tras el análisis de las imágenes, existían fundamentos suficientes para la concesión de un tiro penal. En consecuencia, la no intervención del VAR y la decisión adoptada por el árbitro Valenzuela representaron un error técnico en la evaluación de la jugada. Era penal.
*La polémica del final

