Zonas frías versus zonas cálidas: la pelea de los gobernadores por la sábana corta

Más subsidios a la electricidad a cambio de menos subsidios al gas: ese fue el pacto que permitió destrabar la reforma de zonas frías en el Senado. Caputo garantizó el cumplimiento del acuerdo que los gobernadores esperaban desde mayo. Las sospechas de Bullrich.
- 🗺️ Acuerdo entre Santilli, Caputo y gobernadores del Norte para destrabar y avanzar con el régimen de zonas frías.
- ⚖️ La reforma de subsidios al gas limita el subsidio al 30% para hogares que superan 3 canastas básicas; en Patagonia, Puna y Malargüe se aplica la mitad de la boleta.
- 🔄 Se negocia un trueque: subir topes de consumo eléctrico subsidiado en verano a cambio de recortar subsidios al gas en zonas frías.
- 💸 Economía estima un ahorro de unos 272.000 millones de pesos con la reforma.
- 🗓️ La resolución y el nuevo régimen se presentarán una vez que el Senado apruebe cambios en zonas frías; la aplicación sería entre noviembre y abril.
- 👥 Participantes clave: Caputo, Santilli y gobernadores de Catamarca, Salta, Jujuy, Chaco y Corrientes; con técnicos de Energía; y el Senado.
- 🤝 Con apoyo de Norte, el oficialismo busca los votos para aprobar el nuevo esquema; podría acercarse a 36-37 votos propios.
- 🐘 El proyecto estuvo congelado en el Senado durante dos meses; Santilli consiguió destrabarlo con la garantía de Caputo.
- 🧑⚖️ Bullrich critica la estrategia de negociar con los gobernadores del Norte y exige una agenda de mayorías macro.
- 🗳️ Desafíos políticos: algunos radicales siguen reacios a subir el gas en pleno invierno y hay resistencia a la idea de canjear zona fría por zona cálida.
Diego Santilli sentó a Luis Caputo en la mesa de negociaciones y destrabó el acuerdo con los gobernadores del Norte para avanzar con la reforma del régimen de zonas frías. El ministro de Economía se comprometió a avanzar con lo prometido hace tres meses, cuando el Gobierno aprobó en Diputados el proyecto que reduce los subsidios al gas gracias al apoyo de los gobernadores norteños. Es decir: avanzar con una resolución que aumente los topes para los subsidios a la electricidad en las provincias del Norte.
La cumbre de los gobernadores con Caputo, Santilli y los cuadros técnicos de Energía se extendió hasta entrada la noche del martes en el Ministerio de Economía. A la salida, el jefe de Gabinete celebró haber cerrado un “acuerdo histórico” sin fecha concreta de implementación, pero que resultó suficiente para apaciguar las ansiedades de los gobernadores norteños. Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta), Carlos Sadir (Jujuy), Leandro Zdero (Chaco) y Juan Pablo Valdés (Corrientes) se mostraron conformes: si Caputo se comprometía a cumplir con su parte del trato, ellos estaban dispuestos a sancionar el nuevo régimen de zonas frías.
El acuerdo es el mismo que Santilli cerró en mayo, luego de que la Cámara de Diputados le diera media sanción a una ley que reduce los subsidios al gas para más de 3 millones de hogares. La iniciativa limita el subsidio del 30% para las zonas frías ampliadas –que incluyen varios municipios de Provincia de Buenos Aires, Córdoba, San Luis, Mendoza, Salta, entre otras– para que solo se aplique a los hogares que superan las 3 canastas básicas totales de ingresos. Pero también limita el subsidio para la Patagonia, la Puna y Malargüe, en donde pasará a deducirse sólo sobre la mitad de la boleta (lo que implica, en la práctica, un aumento en las facturas de gas en todos los hogares).
El Gobierno había ofrecido un toma y daca: una resolución para aumentar los topes de consumo eléctrico subsidiado a las provincias norteñas durante el verano a cambio de disminuir los subsidios al consumo de gas en las zonas frías. En los cálculos que hacía el Ministerio de Economía, esta reforma le permitiría ahorrarse unos $272.000 millones. Pese a la promesa de Santilli, sin embargo, el Ejecutivo no publicó nunca la resolución en el Boletín Oficial y los senadores se sublevaron: hasta que no se avanzara con lo prometido, el Senado no sancionaría la reforma.
El proyecto de zonas frías estuvo congelado en el Senado durante dos meses. Pero el martes, con Caputo sentado como garantía de cumplimiento, Santilli logró destrabar la negociación. El Gobierno aumentará los topes de consumo eléctrico de 300 a 550 kWh durante el verano para las zonas “muy cálidas” y de 150 kWh a 300 kWh para las zonas “cálidas”. El nuevo régimen de subsidios, que se aplicará entre los meses de noviembre y abril, se presentará una vez que el Senado apruebe los cambios en el régimen de zonas frías.
El objetivo del Gobierno es llevar la discusión al recinto a finales de septiembre, cuando el invierno empiece a amainar y los gobernadores aliados más renuentes a pagar el costo político de aumentar el gas con bajas temperaturas, como el mendocino Alfredo Cornejo, acepten dar sus votos. Durante los últimos meses, hasta los gobernadores más cercanos al Gobierno se negaron a acompañar la iniciativa. O a darle dictamen, siquiera. Ninguno quería ser el responsable de aumentar las boletas de gas en medio del invierno.
Blindado el acuerdo con los gobernadores del Norte, el oficialismo confía en que tendrá el número para aprobar el nuevo esquema de zonas frías. Con el apoyo de las provincias de Salta, Tucumán y Catamarca, los votos del PRO y LLA y algunos del radicalismo, el oficialismo podría acercarse a los 36-37 votos propios. Estará ajustado, pero en LLA pretenden avanzar sobre algunos díscolos radicales en lo que queda del mes.
Pero el mayor problema del Gobierno es político. Desde el desguace de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que Patricia Bullrich no logra convencer a los aliados de avanzar con una nueva sesión en el Senado. Bullrich necesita una victoria para combatir los pases de factura del karinismo, que la responsabilizan por la caída del capítulo de extranjerización de la tierra, pero no logra acordar un temario con los aliados provinciales y radicales. Intentó avanzar en una sesión para esta semana, solo acotada a los pliegos judiciales enviados por Juan Bautista Mahiques, pero los senadores le rechazaron la propuesta.
Bullrich, además, es crítica de la estrategia del Gobierno de cerrar con los gobernadores del Norte a costa de enfurecer a los aliados radicales, muchos de los cuales no quieren saber nada con canjear zona fría por zona cálida, La jefa del oficialismo del Senado está convencida de que las negociaciones no tienen que ser “ley a ley”, sino organizar un esquema de mayorías macro, que pueda aplicarse a diferentes iniciativas.
Donde el Gobierno ve una victoria, Bullrich, en cambio, anticipa derrotas futuras.
MCM/CRM


