Sturzenegger se sentó en la mesa política y sus proyectos deberán pasar ahora por el filtro de Karina

El ministro participó como invitado de la reunión de este martes, convocada después del traspié en el Senado. El Gobierno decidió incorporar una evaluación política a sus reformas antes de avanzar y repasó la agenda legislativa junto con la estrategia para sostener el vínculo con los gobernadores.
- 🚦 Nueva regla: los proyectos de desregulación deben pasar por la mesa política antes de convertirse en prioridades oficiales.
- 👥 Sturzenegger asiste como invitado y su presencia señala un giro tras cuestionamientos a algunas iniciativas.
- 🔎 La mesa cambia la dinámica: se evalúa viabilidad parlamentaria y costos políticos antes de avanzar.
- 🧭 Milei mantiene su respaldo; la mesa no dicta las decisiones del Presidente, pero cambia el paso previo.
- ⚖️ Se busca anticipar resistencias, votos y efectos con gobernadores y otros actores antes de empujar una reforma.
- 📜 Antecedentes: la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada generó tensiones; se retiró la modificación de la Ley de Tierras y se renunció a cambios en la Ley de Manejo del Fuego para lograr la media sanción.
- 🧩 Objetivo de la mesa: coordinar reformas, estrategia parlamentaria y relaciones con provincias para evitar dolores de cabeza.
- 🏛️ Relación con gobernadores: no romper el apoyo, pero reconocer límites y reducir errores no forzados.
- 🎯 Agenda de prioridades: reforma de la Carta Orgánica del Banco Central; Inocencia Fiscal II; Zonas Frías; reforma política para eliminar o suspender las PASO.
- ❄️ Zonas Frías tiene buenas perspectivas: ya pasó media sanción en Diputados y hay acuerdos con gobernadores; se busca un esquema para zonas cálidas.
- 🗳️ Reforma política: existe voluntad de eliminar o suspender las PASO antes de diciembre, pero faltan votos y hay que sumar gobernadores y fuerzas locales.
- 🗺️ Santilli viajará a Misiones para el encuentro del Norte Grande, buscando profundizar diálogos con gobernadores centrales para la etapa siguiente.
- 🔗 La agenda federal continuará con contactos de Santilli para sostener acuerdos legislativos; la mesa debe equilibrar reformas y puentes con el Congreso.
Federico Sturzenegger se sentó este martes a la mesa política de la Casa Rosada y salió de allí con una nueva regla para sus reformas. A partir de ahora, los proyectos que impulse el ministro de Desregulación deberán atravesar esa instancia antes de convertirse en prioridades del Gobierno, una decisión que busca incorporar un filtro político al circuito prácticamente directo que durante los últimos dos años mantuvo con Javier Milei.
La presencia de Sturzenegger fue la principal novedad de una reunión encabezada por Karina Milei y convocada para ordenar la agenda después del traspié que sufrió el oficialismo la semana pasada en el Senado. Alrededor de la mesa estuvieron también el jefe de Gabinete, Diego Santilli; su segundo, Ignacio Devitt; el asesor Santiago Caputo; el ministro de Economía, Luis Caputo; la titular del bloque libertario del Senado, Patricia Bullrich; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el secretario de Comunicación, Fabián Fernández; y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem.
Sturzenegger llegó como invitado, no como nuevo integrante permanente. Pero su incorporación tuvo un significado particular después de los cuestionamientos que comenzaron a acumularse alrededor de algunas de sus iniciativas. La decisión que surgió del encuentro apunta precisamente a modificar una dinámica que durante buena parte de la gestión fue tolerada por las distintas terminales del oficialismo: el ministro diseña reformas con su equipo, las conversa directamente con Milei y, cuando obtiene su aprobación, avanza sin que necesariamente exista antes una evaluación sobre su viabilidad parlamentaria o sobre los costos políticos que pueden generar.
La nueva modalidad no supone que Sturzenegger pierda el respaldo presidencial. Milei continúa considerándolo uno de los funcionarios centrales para ejecutar su programa y apenas un día antes había vuelto a elogiar públicamente una de sus desregulaciones. Tampoco implica que la mesa política pueda imponerse sobre una decisión del Presidente. Lo que cambia, en todo caso, es el paso previo. Antes de empujar una iniciativa, el Gobierno buscará evaluar ahora qué resistencias puede despertar, con qué votos cuenta y qué consecuencias puede tener sobre la relación con gobernadores y otros sectores afectados.
La decisión terminó de formalizar una discusión que se había instalado en la Casa Rosada durante los últimos días. El antecedente inmediato fue la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, uno de los proyectos que llevan la marca de Sturzenegger y que llegó al Senado con capítulos que chocaron contra la resistencia de los aliados provinciales. El Gobierno debió retirar la modificación de la Ley de Tierras antes de la sesión y terminó resignando también los cambios a la Ley de Manejo del Fuego para conseguir la media sanción.
La mesa de este martes buscó empezar a anticiparse y evitar futuros dolores de cabeza. El cambio en la dinámica refuerza el lugar que Karina pretende darle a ese ámbito durante el tramo que queda hasta las elecciones de 2027. La secretaria general quiere que se concentre cada vez más la coordinación entre las reformas que impulsa el Ejecutivo, la estrategia parlamentaria y la relación con las provincias. La experiencia de la semana pasada mostró el problema de que esos tres planos funcionen por separado.
La relación con los gobernadores ocupó por eso una parte central del análisis. En la Casa Rosada no interpretan lo ocurrido con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada como una ruptura generalizada de los aliados, pero sí como una advertencia sobre los límites de ese acompañamiento. Incluso cerca de Santilli admitieron durante los últimos días que había iniciativas en las que no era posible “arrastrar” a los mandatarios provinciales y que el Gobierno necesita reducir los errores no forzados.
La agenda que viene refleja esa búsqueda. Entre las prioridades que la mesa repasó aparecen la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, considerada estratégica por Milei, el paquete económico que acompañará esos cambios, Inocencia Fiscal II, Zonas Frías y la reforma política que contempla la eliminación (o, al menos, la suspensión) de las PASO. El criterio será determinar no solamente qué quiere aprobar el Gobierno, sino qué puede aprobar y en qué orden conviene intentarlo.
Zonas Frías aparece, en ese sentido, como una de las iniciativas con mejores perspectivas. Después de conseguir la media sanción en Diputados, el oficialismo sostiene que avanzó en acuerdos con gobernadores para completar su tratamiento. En paralelo, Santilli viene conversando con mandatarios del Norte sobre la posibilidad de elaborar un esquema de beneficios para las zonas cálidas, un reclamo que busca incorporar a la negociación con las provincias.
La reforma política presenta un escenario más complejo. El karinismo quiere avanzar con la eliminación de las PASO antes de diciembre, pero dentro del propio oficialismo reconocen que todavía existen dificultades para reunir los votos. La discusión obliga nuevamente a mirar hacia las provincias: modificar las reglas electorales nacionales afecta los cálculos de gobernadores y fuerzas locales que serán indispensables para construir una mayoría.
Ese vínculo tendrá una nueva prueba apenas un día después de la reunión. Santilli viajará este miércoles a Misiones para participar del encuentro de gobernadores del Norte Grande, donde buscará profundizar el diálogo con mandatarios que la Casa Rosada considera centrales para la etapa que viene. La visita adquiere una relevancia adicional después de que algunos representantes provinciales marcaran distancia del Gobierno durante la discusión por la reforma de la Ley de Tierras.
La agenda federal continuará después con los contactos que Santilli viene manteniendo con gobernadores para sostener acuerdos legislativos y políticos. La tarea que Milei le encomendó al jefe de Gabinete empieza a cruzarse cada vez más con las decisiones de la mesa: mientras Sturzenegger propone las reformas, Santilli debe determinar hasta dónde pueden avanzar sin dinamitar los puentes que después necesita el oficialismo en el Congreso.
PL/MG

