No hubo quórum: el Gobierno logró desactivar la sesión opositora para voltear el DNU 70

La maniobra de Martín Menem tuvo éxito y la oposición logró juntar solo 121 voluntades. Los gobernadores de Tucumán, Salta, Jujuy y Santa Fe jugaron un rol clave en favor del Gobierno.
- 🏛️ El Gobierno, con el respaldo de gobernadores de Tucumán, Salta, Jujuy y Santa Fe, logró desactivar la sesión para rechazar el DNU 70/2023.
- 🗳️ Quórum fallido: se reunió alrededor de 121 diputados, pero no alcanzó para iniciar la sesión.
- 🤝 Negociaciones políticas: el Ejecutivo negoció con los gobernadores para neutralizar el reclamo por la extranjerización de tierras y evitar que el megadecreto desregulador de Milei fuera derrotado.
- 🚆 Inversiones como golpe final: anunció inversiones para modernizar el sistema ferroviario de Salta para fortalecer su posición.
- 🧭 Ausencias clave: sin el apoyo del gobernador de Salta, la oposición no tenía los votos; varios diputados no se presentaron o se mantuvieron ausentes.
- 👥 Detalles en el recinto: algunos nombres destacados sí estuvieron, como los santafesinos Nuñez y Scaglia (quedaron fuera de ver en el recinto), y tres catamarqueños (Nóblega, Ávila y Monguillot) dieron quórum a pesar de intentos de sus propios aliados para que no lo hicieran.
- 📣 Reacciones y contexto: dirigentes del oficialismo celebraron la maniobra; afuera, columnas de manifestantes y represión policial marcaron el pulso político del momento.
Con la ayuda de los gobernadores de Tucumán, Salta, Jujuy y Santa Fe, el Gobierno logró desactivar la sesión opositora para rechazar el DNU 70/2023. La plaza frente al Congreso recién se estaba empezando a poblar de manifestantes cuando Martín Menem anunció que, con 121 presentes, no había quórum para dar inicio a la sesión. El Ejecutivo negoció con los gobernadores, neutralizó el reclamo por la extranjerización de tierras y evitó, así, que la oposición voltease el megadecreto desregulador de Javier Milei.
Fue una crónica de una derrota anunciada. Ya desde la noche anterior, la oposición anticipaba que se había quedado sin su principal incentivo para presionar a los aliados: la Ley de Tierras. Menem había maniobrado para patear el tema dentro de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y los diputados indecisos se mostraban menos proclives a enemistarse con Milei. Al día siguiente, temprano a la mañana, el Gobierno anunció que impulsaría inversiones para modernizar el sistema ferroviario de Salta y dio el golpe final. Sin el apoyo del gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, la oposición no podía alcanzar el número.
La oposición logró juntar, finalmente, unos 121 diputados. Los gobernadores amagaron con dar quórum y, a último momento, vaciaron la sesión. Los dos santafesinos que responden a Maximiliano Pullaro, José Nuñez y Gisela Scaglia, estaban en la Cámara de Diputados, pero ni se dejaron ver por el recinto. Los tres tucumanos que responden a Osvaldo Jaldo –Elia Fernández, Gladys Medina y Javier Noguera– caminaban de un lado al otro por el Congreso, con el teléfono en la mano, a la espera del llamado del gobernador. Jaldo bajó el dedo y no dieron quórum.
Los salteños de Sáenz, Pablo Outes y Bernardo Biella, entraron al recinto y se sentaron un rato. Cada dos minutos miraban el tablero, atentos a si el número se acercaba al quórum, y se paraban de sus bancas. Con el teléfono pegado a la oreja, Biella decidió sentarse y dar quórum cuando vio que a la oposición todavía le faltaban demasiados votos como para tener éxito. Una vez vencido el plazo de 30 minutos para reunir el quórum, Menem anunció que no estaba el número y Biella se fue corriendo del recinto.
Tampoco dieron quórum los jujeños radicales, María Inés Zigarán y Jorge Rizzotti, que firmaron el pedido de sesión, pero después se ausentaron. Su gobernador, Carlos Sadir, está negociando un acuerdo electoral en la provincia. El chubutense Loma Ávila, el rionegrino Sergio Capozzi, la radical Karina Banfi y la ex libertaria Lourdes Arrieta tampoco dieron quórum. Hubo, incluso, dos peronistas que pegaron el faltazo: la santiagueña Estela Neder y el fueguino Paulo Tita. En el bloque de Unión por la Patria se esperaban el faltazo de Neder, pero el de Tita, que responde a Gustavo Melella, fue una sorpresa.
Sí dieron quórum, en cambio, los tres catamarqueños Sebastián Nóblega, Fernanda Ávila y Fernando Monguillot. El gobernador peronista Raúl Jalil tiene cerrado un acuerdo político con el Gobierno e intentó bajarlos para que no dieran quórum, pero los diputados decidieron rebelarse. Nóblega había anunciado, hace una semana, que daría quórum, y no quiso desdecirse. “Están jugando más con (Lucía) Corpacci, es una pena porque Raúl nos juega bien”, se lamentó una espada libertaria.
El misionero Oscar Herrera Ahuad fue uno de los primeros en sentarse, escoltado luego por otros dos diputados misioneros. El único en ausentarse fue Daniel Vanscik, viejo amigo de Menem.
Los libertarios, mientras tanto, observaban a la oposición desde afuera del recinto, detrás de las cortinas. Karen Reichardt se reía y los filmaba, burlándose del fracaso opositor. “Una vez más, quisieron ponerle un freno a la Argentina y se quedaron en el intento. El país ya eligió un rumbo y no va a retroceder para satisfacer a los que nos llevaron al fracaso”, celebró Menem a través de sus redes sociales.
“Negocian la propia, negocian su sillita. Si el 6 de agosto se retiró el capítulo de extranjerización de tierras fue por la inmensa movilización popular, ese es el camino que tenemos que continuar”, los cruzó Myriam Bregman, luego de que se terminara el tiempo límite y comenzaran las breves expresiones en minoría. Afuera en la calle, mientras tanto, las primeras columnas de manifestantes habían comenzado a llegar y las fuerzas de seguridad reprimían.
MCM/CRM

