Milei prometió en Washington una recuperación que no llega y vuelve a la Argentina sin la foto con Trump

El Presidente aseguró ante empresarios que el riesgo país caerá por debajo de los 100 puntos en 2027. Recibió dos premios, respaldó al republicano en plena campaña electoral y se fotografió con Eduardo Bolsonaro, hermano del candidato presidencial brasileño al que apoya.
- 💹 Milei proyecta que el riesgo país caiga por debajo de 100 puntos básicos en 2027.
- 🇺🇸 En Washington, habló ante empresarios e inversores, defendiendo ajuste fiscal y desregulación como claves de la recuperación.
- 📉 Aun con recortes del FMI para 2026 (de 3,5% a 2,1%) y un trimestre negativo, Milei enfocó el mensaje en el futuro.
- 🧭 Su plan económico enfatiza equilibrio fiscal, menor intervención estatal y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para atraer capitales.
- 💬 Afirmó que “la verdadera riqueza la generan los empresarios” y busca destacar a los “verdaderos empresarios” que crean valor.
- 🗳️ Reitera su apuesta de reelegirse en 2025 para sostener el rumbo y convencer a los mercados.
- 🤝 La gira evidenció alineamiento con EE. UU. (elogiado en la Cámara), pero no hubo reunión con Trump y no participó el secretario de Energía.
- 🏆 Recibió el premio Campeón Global de la Libre Empresa y participó en la Gala de la Herencia Hispana.
- 🇧🇷 En la región, criticó a Lula como “dictador comunista” y mostró respaldo a las derechas; posó con Eduardo Bolsonaro y respaldó a Bolsonaro.
- 💸 Inflación y economía real: INDEC informó 1,9% en septiembre y 23,6% anual; la desinflación avanza, pero los ingresos siguen sin mejorar.
Javier Milei prometió este jueves ante empresarios estadounidenses que el riesgo país caerá por debajo de los 100 puntos básicos en 2027 y aseguró que los argentinos lo reelegirán para continuar con su programa económico. Lo hizo durante un discurso en la Cámara de Comercio de Estados Unidos, en Washington, donde volvió a presentar el ajuste fiscal y la desregulación como las claves de una recuperación que todavía no termina de consolidarse.
El optimismo presidencial contrastó con los últimos indicadores: esta semana, el Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó del 3,5% al 2,1% su proyección de crecimiento para la Argentina en 2026 y el propio Gobierno debió admitir que la economía atravesó un trimestre negativo. Milei, sin embargo, eligió hablar del futuro.
“Si tomamos el riesgo país de nuestra administración estrictamente, el riesgo país el año próximo estará por debajo de los 100 puntos”, afirmó el libertario ante un auditorio de empresarios e inversores. La proyección implicaría una reducción de más del 80% respecto de los valores actuales, una perspectiva para la que el Presidente no ofreció mayores precisiones durante su exposición. Su argumento volvió a descansar en la confianza que, según sostiene, terminará despertando el programa económico una vez que los mercados den por descontada su continuidad política.
“El país todavía está transitando el fin del viejo modelo y el inicio de la nueva Argentina. Y yo creo que los argentinos van a decidir en octubre del año que viene por continuar con este cambio. Tenemos confianza de que vamos a ratificar este rumbo”, aseguró. Milei convirtió así su expectativa de reelección en uno de los principales argumentos para convencer a los inversores, en momentos en que la economía muestra señales de desaceleración y la Casa Rosada necesita sostener las expectativas sobre el futuro de su gestión.
La escena tuvo lugar durante la segunda jornada de una visita de apenas 36 horas a Estados Unidos, la quinta del año, que combinó dos ceremonias de premiación, reuniones empresariales y una nueva demostración de alineamiento con Donald Trump. Pero la gira también dejó una particularidad: Milei viajó hasta Washington para ratificar su alianza con el presidente estadounidense sin conseguir una reunión con él. Tampoco estuvo presente en la Cámara de Comercio el secretario de Energía, Chris Wright, cuya participación había sido anunciada como uno de los principales contactos con la administración republicana.
El discurso, titulado “El caso argentino: el desafío del crecimiento económico tras décadas de populismo”, fue una nueva exposición de los principios que Milei repite desde su llegada al poder. Defendió el equilibrio fiscal, celebró la reducción de la intervención estatal y reivindicó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con el que el Gobierno busca atraer capitales extranjeros. “La verdadera riqueza la generan los empresarios”, afirmó. “Sin empresarios no hay nada”, agregó, antes de asegurar que su administración apunta a los “verdaderos empresarios”, a quienes identificó con la creación de valor.
La insistencia en las oportunidades de inversión convivió, sin embargo, con un escenario económico menos favorable que el que el propio Gobierno proyectaba meses atrás. El FMI redujo esta semana en 1,4 puntos porcentuales su previsión de crecimiento para 2026, hasta el 2,1%, después de constatar una actividad más débil de lo esperado durante los primeros nueve meses del año. El recorte dejó todavía más lejos las expectativas de una recuperación vigorosa que el oficialismo había presentado como consecuencia de su programa de estabilización.
El martes, el vocero presidencial Adrián Ravier había reconocido que el último trimestre fue negativo y que la expansión económica de este año resultará inferior tanto a las previsiones oficiales como a las de los organismos internacionales. La explicación de la Casa Rosada apuntó principalmente a factores externos, como la guerra en Medio Oriente, el aumento del precio del petróleo y las condiciones financieras internacionales.
En Washington, Milei aseguró además que la Argentina es uno de los cinco países del mundo con equilibrio fiscal en términos financieros y sostuvo que ese resultado permitió evitar un incremento de la deuda. “La Argentina está demostrando que ha decidido ser un país serio”, afirmó. También prometió que su gobierno honrará todas sus obligaciones financieras y aseguró que el riesgo país continúa descendiendo, pese a que este jueves el indicador de JP Morgan había trepado hasta los 640 puntos básicos, su nivel más alto desde comienzos de mes.
El contraste también apareció en materia inflacionaria. “Estamos logrando domar la inflación”, celebró el mandatario, después de que el INDEC informara una variación mensual del 1,9% en septiembre y una acumulación del 23,6% en lo que va del año. Aunque el índice se encuentra muy por debajo de los niveles registrados al comienzo de su gestión, el proceso de desinflación perdió velocidad y todavía no se traduce en una mejora generalizada de los ingresos.
La exposición se desarrolló en la sede de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, una de las principales organizaciones empresariales del país norteamericano. Su presidenta y directora ejecutiva, Suzanne Clark, recibió al mandatario con una sucesión de elogios a su gestión. “Tras décadas de una economía dirigida, la Argentina cuenta ahora con un líder que defiende con valentía y orgullo la libre empresa”, sostuvo. Milei recibió allí el premio “Campeón Global de la Libre Empresa”, el segundo reconocimiento de su breve estadía en Washington.
La distinción llegó después de que, el miércoles por la noche, participara de la Gala Oficial de la Herencia Hispana, organizada por Latino Wall Street y La Derecha Diario. En ambos casos, el Presidente encontró auditorios predispuestos a celebrar su programa económico y su posicionamiento político.
La ceremonia tuvo un contenido mucho más explícitamente electoral. Ante poco más de 200 invitados reunidos en el edificio Andrew W. Mellon, Milei pidió que Trump saliera fortalecido de las elecciones legislativas estadounidenses del próximo 3 de noviembre. El Presidente argentino volvió a involucrarse públicamente en una disputa electoral extranjera, esta vez en un momento en que el republicano busca conservar el control del Congreso frente al avance de los demócratas. “Es importante no solo para Estados Unidos, sino para Occidente entero, que el rumbo de Trump salga fortalecido en las elecciones de noviembre. No podemos ceder un milímetro en nuestra reconquista del hemisferio”, afirmó.
El mandatario reivindicó además el avance de las derechas latinoamericanas y se atribuyó parte de ese proceso. “País tras país, desde las urnas, desde nuestro gobierno, hemos apoyado sin miramiento a todos aquellos que se han alineado con las ideas de la libertad en toda la región y los resultados han sido contundentes”, sostuvo. También elogió la política de Trump hacia Venezuela y Cuba, a las que presentó como parte de una transformación regional impulsada desde Washington.
Pero sus declaraciones más agresivas estuvieron dirigidas a Luiz Inácio Lula da Silva. A diez días del balotaje presidencial brasileño, Milei calificó al mandatario de “dictador comunista” y llamó a sacarlo “a patadas” del poder. La descalificación profundizó su enfrentamiento con el gobierno del principal socio comercial de la Argentina, en una nueva muestra de cómo el Presidente subordina las relaciones diplomáticas a sus afinidades ideológicas.
La ofensiva verbal también tuvo su correlato en una fotografía. Durante la gala, Milei posó junto a Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio Bolsonaro, el candidato al que respalda abiertamente en la segunda vuelta brasileña. La imagen dejó otra señal de su involucramiento en la disputa electoral del país vecino. El libertario aprovechó además la presencia de Eduardo para enviar un mensaje “de afecto” a toda la familia, sobre todo a su “amigo” Jair Bolsonaro, de quien dijo que permanece “injustamente encarcelado”.
La agenda diplomática quedó concentrada principalmente en los contactos de menor perfil. Quirno mantuvo una reunión con Juan Pablo Segura, subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, con quien abordó distintos aspectos de la relación bilateral, incluido el financiamiento estadounidense para proyectos de infraestructura. Fue uno de los encuentros institucionales de una visita que, pese al énfasis oficial en la alianza estratégica con Washington, no incluyó una bilateral entre Milei y Trump.
La última actividad del Presidente será este jueves por la tarde en la embajada argentina, donde participará de un encuentro sobre el Holocausto y la lucha contra el antisemitismo, en el marco de la presidencia temporal argentina de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA). Está prevista la participación del rabino Yehuda Kaploun, enviado especial estadounidense para combatir el antisemitismo, y del empresario Marcelo Mindlin.
PL



