El efecto Tierras: el peronismo se rearma y el Gobierno recalcula su estrategia

La cumbre peronista, la promesa de una PASO que ordene la guerra por el liderazgo y la amenaza a los gobernadores. El llamado de atención para el Gobierno, que se debate entre garantizar gobernabilidad y asegurar una fuerza política que resista al clima político. La búsqueda del Círculo Rojo.
- 🗳️ Tras la votación de la Ley de Propiedad Privada, Bullrich advierte que hay que estar alerta ante el peronismo y sus cambios de postura.
- 🗺️ El boicot a la extranjerización de tierras desató un cimbronazo político y llevó a que viejos enemigos busquen conversar para 2027.
- 🏨 Una reunión en un hotel entre Mayans, Kicillof, Massa y gobernadores buscó una hoja de ruta para impedir que el gobierno elimine la PASO y definir alianzas para 2027.
- 👥 En el encuentro primó la idea de escuchar a todos y mantener la cohesión, sin blamear a nadie, para fortalecer la estructura territorial.
- 🗺️ Los gobernadores muestran diferencias: algunos siguen con Milei o buscan acercamientos a LLA; otros pretenden formar frentes anti Milei o defender sus intereses locales.
- ⚠️ Existe una amenaza implícita: si alguien acompaña la eliminación de las PASO para favorecer Milei, el peronismo podría responder con candidaturas propias en las provincias.
- 🚗 Diego Santilli viaja a Misiones en busca de apoyos para reformas y obras, pero regresa sin acuerdos significativos.
- 📞 Surgen movimientos entre Karina Milei y el PRO: pactos de no agresión en provincias que gobierna LLA y posibilidades de candidaturas como Santilli en CABA.
- 🧭 En el arco Peronista se discute la estrategia para 2027: los liderazgos regionales y la influencia de Menem buscan mantener gente propia y evitar traiciones.
“Hay que ver qué hace el peronismo ahora, tenemos que estar alerta. Yo a estos hijos de puta los conozco, antes me votaban todo y ahora no”, advirtió Patricia Bullrich el día después de la trágica sesión en el Senado en la que el oficialismo pudo aprobar la la Ley de Propiedad Privada a costa de bajar el capítulo sobre extranjerízación de la tierra. La jefa del oficialismo vio los movimientos del peronismo para voltear los votos aliados y anticipó que algo estaba cambiando. Lo mostraban las encuestas y las redes sociales: la culpa no era suya, le insistió a Karina Milei, el “clima de época” había cambiado. Cuatro días después, Axel Kicillof, Máximo Kirchner, Sergio Massa y los gobernadores se reunieron en un hotel por cinco horas por primera vez en años.
El boicot a la extranjerización de tierras generó un cimbronazo al interior de la clase política. Para el Gobierno fue un llamado de atención, una alarma que llevó a que viejos enemigos, como Karina y Mauricio Macri, volvieran a levantar el teléfono y empezaran a medir las condiciones de un acuerdo político de cara a 2027.
Para el peronismo, en cambio, fue como una bocanada de aire fresco, la comprobación de que no todo estaba perdido y de que el respaldo social habilitaba una coordinación interna que permitía fantasear con sumar aliados para frenar a Javier Milei. O al menos sus leyes.
“Les agradezco el gesto que tuvieron el otro día, que demuestra que si todos trabajamos juntos podemos frenarlo. Necesitamos de todos”, proclamó José Mayans, en el Hotel Emperador, mientras miraba a los ojos a casi todos los candidatos presidenciales del panperonismo. Kicillof estaba a su lado, mientras que Massa y el santiagueño Gerardo Zamora lo miraban a unos metros. Cuando Mayans insistió en que “hay que acompañar al que mide mejor y nadie tiene que sacar los pies del plato”, todos los presentes dijeron que sí con la cabeza.
La reunión había sido organizada entre Mayans y Germán Martínez para plantear una mínima hoja de ruta de prioridades legislativas, pero se terminó extendiendo hasta pasada la medianoche. Se repartieron tareas y se ensayaron estrategias para evitar que el Gobierno pueda eliminar las PASO, un anticipo de que esperan que sea el voto popular, y no un acuerdo de cúpula, lo que defina la pelea interna por el liderazgo. “Los otros (gobernadores) van a tener que sacarse la careta. Están con nosotros o están con Milei. Quien ayude a eliminar las PASO está con Milei, que se sepa”, sacó pecho uno de los participantes.
No hubo pases de factura, a pesar de que era la primera vez que Máximo y Kicillof se veían las caras después del raid de insultos y acusaciones cruzadas de los últimos meses. Ninguno hizo referencia a la resistencia de Kicillof a visitar a Cristina Fernández de Kirchner en San José 1111. El líder de La Cámpora, que saludó a todos los presentes con un abrazo, fue el último en tomar la palabra y se limitó a hacer una evaluación territorial de la fuerza del peronismo en cada provincia. “Escuchó a todos y habló bien, fue un análisis objetivo”, suspiró, con alivio, uno de los dirigentes.
Se habló mucho de los otros gobernadores, de los que vienen funcionando como aliados de Milei y que, durante la sesión del jueves, fueron claves para voltear el capítulo de la Ley de Manejo del Fuego. Ninguno tiene expectativas de sumar al salteño Gustavo Sáenz, el catamarqueño Raúl Jalil o el tucumano Osvaldo Jaldo a reuniones futuras. Estos ya dieron a entender que se limitarán a proteger el pago chico y que, incluso, analizan la posibilidad de cerrar un acuerdo político con LLA si Karina lo habilita. Mayans y Martínez esperan, de mínima, aprovechar los desplantes del Gobierno a los mandatarios para convencerlos de ensayar un frente anti Milei en el Congreso.
“De donde menos se espera salta la liebre”, analiza, en tono zen, uno de los armadores peronistas, que ya está haciendo cálculos. El objetivo es claro: evitar que Bullrich pueda sumar 37 senadores para avanzar con la eliminación de las PASO. Algunos gobernadores, como Jaldo, ya anticiparon que no ayudarán al Gobierno a eliminar las PASO. Jalil, en cambio, ya manifestó en público que cree que los partidos tienen que definir sus propias internas. Sáenz es una incógnita: Flavia Royón, la senadora que le responde, fue una de las aliadas que se dio vuelta de manera intempestiva, sin que Bullrich lo anticipara, a la hora de votar la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
La convocatoria a los gobernadores esconde una amenaza, sin embargo. Si cualquiera que acompañe la eliminación de las PASO apuesta a la reelección de Milei, entonces el peronismo no tendrá otra opción que tener candidatos propios en cada una de esas provincias. El mensaje es “si no podemos ganar, al menos los haremos perder”.
El Gobierno también mira con atención a los gobernadores, a quienes necesita para asegurar la eliminación de las PASO, pero también para garantizar una gobernabilidad que le permita surfear con tranquilidad la campaña de 2027. Mientras el peronismo se reunía en Retiro, Diego Santilli viajaba a Misiones para hacer control de daños y poner la cara después del desplante en el Senado. Intentó convencerlos de avanzar con la reforma del Régimen de Zonas Frías y con la reforma electoral, pero se volvió con las manos vacías.
“El problema es que no tienen plata para ofrecer. Los gobernadores miran que la imagen de Milei es mala, entonces se enojan y empiezan a pedir más”, explica un senador que responde a los intereses de los gobernadores del Norte Grande. Santilli no pudo garantizar ni un decreto para modificar el régimen de energía eléctrica para las zonas cálidas ni el reparto de los miles de pesos destinados a obras viales que se recaudan del impuesto a los combustibles y que el Gobierno, yendo en contra de la ley, utiliza para mantener la ficción del superávit fiscal.
Los gobernadores miran las encuestas y detectan que la imagen de Milei está estancada en unos 30-35 puntos, que el voto joven –clave para el triunfo de Milei en 2023– empieza a derrumbarse y que, para colmo, los Menem no detienen la voracidad de la construcción territorial. El reclamo político es sencillo, que pongan un candidato débil y no jueguen a fondo a ganar la provincia, pero ni Martín ni Lule Menem terminan de darles garantías. Los gobernadores sospechan que, cuando llegue el momento, replicarán la estrategia de 2025 y priorizarán la consolidación de LLA en todo el país sobre los acuerdos locales.
Los Menem, puertas adentro, no lo esconden: si funcionó en 2025, ¿por qué no repetir la estrategia en 2027? “Necesitamos gente propia que no se de vuelta por el cambio de clima. Si hubiésemos acordado, Adorni nunca habría sobrevivido a la expulsión. No hay que resignar nada”, advierte un dirigente menemista, que mira con sorna las veleidades acuerdistas que reclama el caputismo. “Massa les dio todo, y fueron y desdoblaron. No podes confiar en los gobernadores. A la mínima que hay ruido político se dan vuelta”, insiste.
En el Gobierno no pasó desapercibido el acto de Daniel Hadad en la Facultad de Derecho con toda la clase política. Los armadores de Karina saben que el Círculo Rojo está en la búsqueda de un candidato que garantice el “rumbo económico” de Milei, pero sin tener que lidiar con el libertario. Lo intentaron con Bullrich, la senadora jugó a diferenciarse y Karina la castigó: la dejó sin candidatura en CABA, le boicoteó la negociación en el Senado y ni sueña con dejarle la vicepresidencia (un lugar que quedará para Menem). En LLA observan que quieren hacer lo mismo con Hadad, y les preocupa el poder de fuego que el empresario pueda llegar a tener desde Infobae.
Distinta fue la actitud de Karina con el PRO, a quien fue a buscar inmediatamente después de la derrota en el Senado. Llamó por teléfono a Macri, acordaron crear una mesa de trabajo y cerraron un pacto de no agresión en las provincias que gobierna el partido amarillo. En LLA advierten que hay cada vez más consenso para dejarle a Macri lo único que realmente quiere, que es la Ciudad de Buenos Aires, pero señalan que el acuerdo no termina de cerrarse por la guerra que Mauricio sostiene con su primo Jorge, el jefe de Gobierno. “Es Mauricio el que anda operando que no puede ser Jorge el candidato porque no le dan los votos”, señalan en LLA.
Es por eso que, en los últimos días, empezó a circular con más fuerza la posibilidad de que Santilli sea candidato en CABA, como una forma de acordar con el PRO y sostener cierto margen de influencia. Y dejarle la Provincia al peronismo. “Que se reagrupen ahí, es un desperdicio el Colo en la Provincia. Que el peronismo se quede con PBA, si quiere”, afirmó un dirigente libertario.
MCM/MG


