Después del blindaje al DNU, el Gobierno centra tu atención en eliminar las PASO

El oficialismo busca eliminar las primarias antes de cerrar los acuerdos electorales para 2027. Los Menem marcan los tiempos de la negociación, mientras Karina Milei prioriza la gobernabilidad y Bullrich busca preservar una alternativa propia.
- 🧭 El Gobierno reintroduce la Ley de Tierras en el marco del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad para facilitar la extranjerización, según Martín Menem.
- ⚖️ El objetivo inmediato es la eliminación de las PASO, considerada la prioridad para Milei y sus aliados.
- 🕰️ En la sesión, dos diputados salteños (afines a Saénz) y tres catamarqueños (afines a Jalil) dieron quórum en el último momento, sorprendiendo a la oposición.
- 🤔 Dentro del oficialismo hay temor a quedar expuestos si no aportan votos y se busca evitar sorpresas en las alianzas.
- 🤝 Los Menem y Santilli lideran las negociaciones; Bullrich se mantiene al margen y dice que no hay votos para avanzar.
- 🛡️ Se busca una mayoría suficiente para blindar cualquier veto presidencial y dificultar que la oposición insista con dos tercios.
- 🚫 Bullrich afirma que no ve condiciones para avanzar la reforma electoral en el Senado.
- 🪙 Bullrich sueña con ser vicepresidenta o competir en 2027 y quiere mantener abiertas varias opciones, incluido una PASO con Milei.
- 🤝 Santilli negocia con gobernadores para avanzar con la reforma; ya tiene compromisos de Sadir, Torres y Jalil, y mantiene diálogo con Sáenz.
- 💬 Massa busca evitar que el Gobierno elimine las PASO y deje al peronismo sin una interna para dirimir estrategias.
- 🏛️ En Santa Fe, Pullaro se alinea covertamente con ausentarse en votaciones; el Gobierno espera que repita la actitud para no favorecer a los libertarios en la gobernación.
- 🌐 Milei evalúa alianzas con gobernadores según la gobernabilidad que puedan garantizar y la fortaleza de sus candidatos locales.
- 🏙️ En Córdoba, el Gobierno apuesta por Bornoroni para vencer a Llaryora y romper años de hegemonía peronista.
- 🗺️ En provincias, las negociaciones buscan listas conjuntas o acuerdos con candidatos poco competitivos para las nacionales.
- ⏳ Se espera que el debate de la reforma electoral comience en dos semanas y que la reforma y el Presupuesto estén aprobados antes de noviembre.
“Estamos perdiendo lo menos para ganar lo más. Estamos siendo pragmáticos”, sintetizó Martín Menem cuando en el Gobierno le pidieron explicaciones sobre por qué estaba reinstalando la Ley de Tierras de Cristina Fernández de Kirchner en el proyecto de Inviolabilidad de Federico Sturzenegger, cuyo objetivo original había sido habilitar la extranjerización. No a todos les cayó bien –Patricia Bullrich se muestra reacia a volver a abrir el Senado para tratar el tema–, pero el riojano salió victorioso: desactivó la sesión opositora, blindó el mega DNU 70 y liberó el camino para encauzar el debate al único tema que a Karina Milei le importa. La eliminación de las PASO.
En el Gobierno sabían hace casi una semana que la oposición no tenía los votos para el quórum, pero Menem estuvo igual con el teléfono pegado a la oreja hasta un par de minutos antes de que se cayera la sesión. El salvataje de la Corte y la maniobra para desactivar el reclamo por la Ley de Tierras habían funcionado para calmar las ansiedades de algunos aliados, pero hubo sorpresas. Dos de los salteños que responden a Gustavo Saénz, con quien se comprometieron a modernizar los ramales ferroviarios de la provincia, bajaron al recinto y, a último momento, dieron quórum. Lo mismo sucedió con los tres catamarqueños que responden a Raúl Jalil, quien les había prometido su apoyo.
“El problema es que los otros los ven y se asustan porque no quieren quedar expuestos como los únicos que no dieron quórum”, explica un soldado del nuevo menemismo, que aspira a imponer el armado de La Libertad Avanza en todo el país. A Menem le gusta mostrarse como un pragmático y un escéptico: no anticipa victorias y, cuando le preguntan, prefiere mostrarse desconfiado de los acuerdos con los gobernadores, con quienes tiene diálogo permanente. Las sospechas son mutuas.
Los Menem, Martín y Lule, son los principales impulsores de la idea de que, antes que cerrar acuerdos políticos con los gobernadores, hay que exigir que pongan los votos para eliminar las PASO. Luis Caputo demanda premura, obsesionado con mostrarle a los mercados que Javier Milei puede garantizar su reelección, pero los Menem son partidarios de la cautela. Insisten en que la mejor muestra de gobernabilidad que tiene Milei es la capacidad de blindar cualquier veto presidencial: con más de un tercio de la Cámara de Diputados pintado de violeta, no hay manera que la oposición pueda conseguir dos tercios para insistir en una ley vetada. Los fracasos del año pasado, cuando la oposición sancionó e insistió con las leyes de discapacidad y de financiamiento universitario, no volverán a repetirse.
Las negociaciones están en manos de Menem y Santilli, Patricia Bullrich no quiere saber nada del tema. “Dejen de preguntarme, yo no me encargo del tema”, se la escuchó decir en los pasillos del Senado. Bullrich está más interesada en sostener las PASO que en eliminarlas, y en el Gobierno saben que no cuentan con su ayuda. Sino todo lo contrario. Cada vez que le preguntan, en las reuniones de la mesa política, cómo viene el panorama para aprobar la reforma electoral en el Senado, ella responde lo mismo: “No están los votos”.
Bullrich todavía no ve que estén dadas las condiciones para competir por la presidencia en 2027, pero quiere tener disponibles todas las herramientas posibles por si acaso. Ante la eventualidad de un derrumbe drástico de la imagen del Gobierno, la ex presidenta del PRO fantasea con la posibilidad de ir a una PASO con Milei, ganarla y competir como la candidata de LLA con el apoyo del propio Presidente. Todavía no está dado el escenario, su interés principal es que Milei le ofrezca formalmente la vicepresidencia –ya se la ofreció informalmente en más de una ocasión–, pero no quiere cerrarle la puerta a ninguna posibilidad.
Mientras Bullrich se reúne con dirigentes del peronismo para analizar estrategias para blindar las PASO, tal como ya relató elDiarioAR, Santilli negocia con los gobernadores para avanzar con la reforma electoral. Ya consiguió el compromiso de algunos, como el radical Carlos Sadir, el chubutense Nacho Torres y el peronista Raúl Jalil. También mantiene un principio de acuerdo con Gustavo Sáenz –que se queja en público por la falta de inversión en obra pública, pero fantasea también con ser el vice de Milei en 2027–, pero enfrenta un problema: la senadora salteña, Flavia Royón, no le responde directamente y dialoga de manera frecuente con Sergio Massa, quien está trabajando para evitar que el Gobierno elimine las PASO y deje al peronismo sin una instancia con la que dirimir sus internas.
Durante la última sesión, además, el Gobierno ratificó su alianza con Maximiliano Pullaro, quien mandó a sus dos diputados a ausentarse en la votación. En el oficialismo cuentan con que repita la misma actitud cuando se debata la reforma electoral en el Senado: Carolina Losada es una fiel aliada de Milei en el recinto, pero Eduardo Galaretto juega en tándem con el gobernador. “Santa Fe está jugando bien”, admiten en el Gobierno, en donde ya anticipan un compromiso con Pullaro para no presentar candidatos libertarios en la carrera a la gobernación.
Hay dos factores que Karina Milei sopesa a la hora de definir una alianza con los gobiernos provinciales: que tan clave es su apoyo para sostener la gobernabilidad y si LLA tiene candidatos fuertes en el distrito. En las provincias donde no haya candidatos fuertes, el Gobierno no jugará. Es el caso de Tierra del Fuego, Santa Cruz y, dependiendo de cómo avancen las negociaciones, Chubut. En otras provincias, acordarán fórmulas conjuntas, como Mendoza o Chaco, aunque con roces internos.
En Córdoba, en cambio, el Gobierno está decidido a jugar. En Casa Rosada están convencidos de que Gabriel Bornoroni, que es el jefe de bloque libertario en Diputados, puede ganarle a Martín Llaryora y romper años de hegemonía del peronismo cordobés.
La clave de las negociaciones con los gobernadores, sin embargo, gira menos en torno a las elecciones locales que a las nacionales. Los mandatarios exigen ir con listas conjuntas o, en casos muy particulares, que les pongan candidatos poco competitivos a disputar las pocas bancas nacionales. Es el caso, por ejemplo, de Catamarca, que en 2027 elige senadores, además de diputados.
“Nosotros lo que no podemos hacer es negociar desde un lugar de debilidad. Primero las PASO y después vemos los acuerdos”, repiten, como un mantra, en el menemismo. Karina ya decidió acordar con los gobernadores para asegurarse la gobernabilidad y la reelección de Milei, así que Menem sabe que no tiene sentido resistirse. Exige, en cambio, que antes muestren su amor a la causa votando la eliminación de las PASO. Y sabe, que en esto, Karina está de acuerdo.
En el oficialismo esperan que el debate por la reforma electoral comience dentro de dos semanas, una vez que se haya avanzado con la sesión convocada para el 21 por la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El Gobierno se muestra más confiado que hace un par de meses, está convencido de que, antes de que termine noviembre, tendrá la reforma electoral aprobada en la Cámara de Diputados. Y el Presupuesto también.
MCM/MG


