Crece el malestar en la SIDE por la purga de Caputo mientras el Gobierno sale a reclutar nuevos espías

La convocatoria pública profundizó las sospechas entre los agentes de carrera, que enfrentan despidos y desplazamientos. El desmantelamiento territorial se aceleró después de la publicación de elDiarioAR y ya motivó una presentación judicial.
- 🗺️ La SIDE lanzó un cartel en Buenos Aires invitando a postularse como espía, con una versión patriótica del cartel de Tío Sam y una dirección web de inscripción.
- 🕵️♂️ Más de 40.000 personas se postularon en las primeras 24 horas.
- 🏛️ En la Casa de la SIDE hay un malestar interno tras la convocatoria y los cambios estructurales, pese al tono público de éxito.
- 🔒💼 Se intensificaron los cierres de delegaciones y movimientos internos, con traslado de agentes a zonas sin oficinas propias.
- 🎯 El plan busca conservar solo 4 de 15 delegaciones y desplazar a unos 300 agentes, con la posibilidad de reducir la dotación a unos 130 efectivos a nivel nacional.
- 🗂️ El proceso de reestructuración ha generado dudas sobre funciones y dependencia de los espías, en un contexto de cambios habituales con cada ciclo político.
- ⚖️ En la Justicia, el exdirector Fernando Pocino presentó un amparo contra la resolución para abrir la ENI, advirtiendo riesgos para funciones y derechos.
- 🗓️ La convocatoria formalmente está abierta del 3 al 30 de noviembre, a través del sitio oficial de la SIDE.
- 🧭 Requisitos y proceso: ciudadano argentino, secundaria completa y disponibilidad para trasladarse a la Ciudad de Buenos Aires; incluyen evaluaciones de seguridad, antecedentes, pruebas físicas y psicológicas y entrevistas.
- 🎓 Quienes superen las etapas entran al Curso Básico de la ENI, pero la incorporación definitiva depende del desempeño y de las vacantes.
- ⏳ Se proyecta formar alrededor de 50 nuevos espías en 2027.
- 💬 Contexto político: existen sospechas de que la renovación busca reemplazar a personal de larga data por personal que responda a la conducción del asesor presidencial.
El martes, Buenos Aires amaneció empapelada con una convocatoria bastante inusual. Sobre un fondo celeste y blanco, un joven de aspecto romano, coronado con laureles y envuelto en una bandera argentina, señalaba directamente al transeúnte con el dedo índice. Debajo, en letras mayúsculas, una consigna: “BUSCAMOS A LOS MEJORES”. La Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) había decidido salir a la calle a buscar espías. El afiche, una reinterpretación patriótica del célebre cartel estadounidense del Tío Sam, incluía una dirección web para anotarse como futuro agente secreto.
La iniciativa, impulsada por la conducción de Cristian Auguadra bajo la supervisión política de Santiago Caputo, provocó una respuesta masiva: según informó el propio organismo, más de 40.000 personas se postularon durante las primeras 24 horas. Pero mientras la SIDE celebraba el éxito de la convocatoria, puertas adentro de “La Casa”, como se conoce históricamente a la central de inteligencia, el clima era bastante menos entusiasta.
Hace semanas que entre los agentes de carrera reina el desconcierto por una transformación que promete incorporar nuevos espías al mismo tiempo que expulsa a los actuales. Un malestar que se profundizó después de que elDiarioAR revelara el sábado pasado la magnitud de la purga y el cierre de las delegaciones provinciales, una publicación que, según fuentes del organismo, terminó acelerando todavía más el proceso de desmantelamiento.
Lejos de detenerse después de que la información tomara estado público, el proceso se profundizó. A los cierres y desplazamientos se sumaron también movimientos internos que, en la jerga de los servicios, se conocen como “órgano adelantado”: el traslado de agentes a distintos puntos del país donde la SIDE no cuenta con oficinas propias. La modalidad permite mantener personal desplegado en determinadas zonas sin necesidad de sostener una delegación formal, aunque también introduce nuevas incógnitas sobre las funciones que cumplirán esos espías y la estructura de la que dependerán.
El objetivo de la conducción es conservar apenas cuatro de las quince delegaciones que integraban la estructura territorial. En algunas dependencias, los recortes alcanzan a tres de cada cinco empleados. La estructura afectada cuenta con alrededor de 500 agentes y el plan contempla desplazar a unos 300, con la posibilidad de reducir posteriormente la dotación hasta aproximadamente 130 efectivos a nivel nacional. Se trata de una transformación de una magnitud poco habitual incluso para un organismo acostumbrado a atravesar reorganizaciones cada vez que cambia el poder político.
El malestar por la reestructuración también llegó a la Justicia. Según reveló el sitio BOGA.AR, el exdirector de Reunión Interior de la SIDE, Fernando Pocino, presentó una acción de amparo contra la resolución de la SIDE que abrió el concurso público para ingresar a la Escuela Nacional de Inteligencia. Con el patrocinio de los abogados Graciana Peñafort y Alejandro Rúa, el planteo recayó en el Juzgado Contencioso Administrativo Federal N° 1, a cargo de Enrique Alonso Regueira.
Retomando la información publicada por elDiarioAR, Pocino aclaró que no cuestiona “por sí misma, la convocatoria de nuevos agentes”, sino su implementación en paralelo a “ceses, cierres y sustituciones de personal y estructuras sin respaldo técnico suficiente”, una combinación que, según advirtió, podría comprometer “la continuidad de funciones esenciales del Sistema de Inteligencia Nacional y la protección de derechos constitucionales de los habitantes”. Es que, entre quienes llevan décadas trabajando en el organismo, crece la sospecha de que la renovación busca reemplazar a una parte importante del personal existente por personal que responda políticamente a la conducción del asesor presidencial.
La convocatoria de la SIDE se abrió formalmente el 3 de noviembre y permanecerá vigente hasta el 30 de este mes, a través del sitio oficial del organismo. Para postularse es necesario ser ciudadano argentino, tener el secundario completo y contar con disponibilidad para trasladarse a la Ciudad de Buenos Aires. Los candidatos deberán atravesar distintas instancias de selección, que incluyen evaluaciones de seguridad, controles de antecedentes, pruebas físicas y psicológicas y entrevistas personales. Quienes superen esas etapas podrán ingresar al Curso Básico de la Escuela Nacional de Inteligencia (ENI), aunque completar la formación tampoco garantizará un puesto: la incorporación definitiva dependerá del desempeño y de las vacantes disponibles. La previsión inicial es formar alrededor de 50 nuevos espías en 2027.
PL/CRM


