Inversores extranjeros y Filiberti se quedan con AySA con la obligación de universalizar agua y cloacas en 45 años

El socio de Edenor y Metrogas se alió con el portuario Walter Román, la cuestionada operadora de aguas de Río de Janeiro y un fondo holandés para vencer a Roggio con una oferta menor a la esperada por el Gobierno. Los pliegos establecen un programa de obras poco ambicioso. El peronismo alerta sobre subas de tarifas.
- 🏛 Historia: el servicio de agua y cloacas pasó de estatal a privatización en los 90, fue reestatizado para AySA entre 2006-2023 y, ahora, vuelve a ser gestionado por un consorcio privado.
- 🤝 Consorcio ganador: Rowing junto a Arcos (Brasil), GIC (Singapur); también integra Transclor y PHX Aqua; el 10% restante queda en manos de los trabajadores.
- 💵 Oferta y competencia: Rowing ofreció US$340 millones por el 90% de AySA; Roggio ofreció US$285 millones para la cuota restante; el Gobierno esperaba alrededor de US$500 millones.
- 🏗 Plan de inversiones 2027-2031: contrato por US$2,89 billones (valores de diciembre/2025 sin IVA) para obras, mantenimiento, mejoras y operación; objetivo de expansión y eficiencia.
- 🎯 Metas de cobertura: para 2031 se apunta a 75,3% de agua y 63,9% de cloacas; al final de la concesión, mínimos de 90% y 75% respectivamente.
- 👷 Participación de trabajadores: el 10% de AySA quedará en manos de los trabajadores, como mecanismo de control y paz sindical.
- ⚖️ Críticas y frentes legales: jueces y Defensoría intervienen con amparos; senadores buscan frenarla; hubo cautelar para no recortar inversiones ni afectar la calidad del servicio.
- 🌍 Transparencia y medio ambiente: críticas por falta de auditoría pública y acceso a información; ONG señalan riesgos ambientales y cuestionan el proceso (data room privado, posible violación de Escazú y de la Ley de Acceso a la Información Ambiental).
- 💰 Precio y valuación: no habría precio base público; las ofertas deben superar la valuación del BICE; hay señalamientos sobre cambios en el método de valuación para privatizar AySA y otras empresas.
- 🌀 Antecedentes de Arcos: Arcos tiene antecedentes de interrupciones en Río de Janeiro (multas y quejas ante Procon), lo que genera dudas sobre su desempeño como operador.
Hasta los 80 era estatal el servicio de agua potable y cloacas en lo que ahora se llama AMBA, área metropolitana de Buenos Aires (AMBA): se llamaba Obras Sanitarias de la Nación. En los 90, el gobierno de Carlos Menem lo privatizó, se rebautizó Aguas Argentinas, en manos de la francesa Suez y Aguas de Barcelona. Fue una de las concesiones con más incumplimientos y por eso la administración de Néstor Kirchner la reestatizó: nació Agua y Saneamientos Argentinos (AySA). Ahora la gestión Javier Milei, con el apoyo del Congreso aliado, la volvió a manos privadas: hoy se anunció que la administrará un consorcio integrado por la empresa logística Rowing, del empresario Walter Román; la brasileña Arcos, de la familia Setúbal y el fondo de inversión soberano de Singapur GIC; Transclor, el proveedor de cloro de AySA que pertenece a Mauricio Filiberti, también accionista de otros dos servicios básicos del AMBA, la eléctrica Edenor y Metrogas, y PHX Aqua, de Países Bajos. Filiberti es socio de José Luis Manzano y Daniel Vila en Edenor y Metrogas, pero no en esta nueva privatización.
El consorcio denominado Rowing ofertó US$340 millones por el 90% AySA, menos de los 500 millones que el Gobierno esperaba recaudar. Sin embargo, fue suficiente para superar a los 285 millones ofrecidos por el grupo Roggio, que tiene Aguas de Córdoba y la concesionaria del subte Emova, y que había prometido contar con el asesoramiento de la israelí Mekorot y la japonesa Marubeni. El otro 10% de AySA quedará en manos de los trabajadores, un mecanismo similar al de las privatizaciones de Menem que asegura la paz sindical, en este caso con el gremialista José Luis Lingeri.
“AySA era un modelo de disfunción administrativa”, argumentó el Ministerio de Economía, que encabeza Luis Caputo, al anunciar los resultados de la contienda. “Entre 2006 y 2023, la empresa recibió transferencias del Tesoro Nacional por más de US$13.400 millones. Sin embargo, un tercio del área concesionada todavía no cuenta con acceso a agua potable y cloacas, las pérdidas de agua no contabilizada se mantienen en 42%, la morosidad pasó del 4% al 16% y los costos operativos aumentaron 80%.”
“El nuevo contrato de concesión establece para el período 2027-2031 un Plan de Acción por $2,89 billones, a valores de diciembre de 2025 y sin IVA, que deberá ser ejecutado por el concesionario”, continuó el Palacio de Hacienda. “El programa contempla aproximadamente $1,13 billones en obras, $1,15 billones en mantenimiento, $315.761 millones en mejoras y $296.166 millones destinados a la operación, con el objetivo de ampliar la cobertura, renovar infraestructura, mejorar la eficiencia y sostener la calidad del servicio. Las obligaciones de inversión están vinculadas además a metas concretas de expansión: para 2031 se prevé alcanzar una cobertura del 75,3% en agua y del 63,9% en cloacas, mientras que al finalizar el período inicial de concesión deberán alcanzarse como mínimo niveles del 90% y 75%, respectivamente”, completó el ministerio.
Pero las críticas a la privatización se acumulan. En junio, el juez Mariano López, del Contencioso Administrativo N° 2 de La Plata, dictó una cautelar: le ordenó no recortar inversiones, no postergar obras críticas y no relajar los controles de calidad del agua hasta que haya una evaluación ambiental, sanitaria e institucional. Además, giró a la justicia federal el planteo de la Defensoría del Pueblo sobre la legitimidad de la venta. Un amparo del intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, ya había contribuido a postergar la licitación.
En el Senado, Eduardo “Wado” de Pedro presentó dos proyectos para frenarla, con el apoyo de otros 11 senadores. Su argumento es que el agua es un derecho y no un negocio. Recuerda que con Aguas Argentinas en los 90 las tarifas se duplicaron en términos reales, faltó inversión y los líquidos cloacales se volcaban sin tratar. Con la gestión estatal, dice, la cobertura de agua pasó del 79% a más del 85% y la de cloacas del 60% al 70%.
Desde el ambientalismo, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) presentó un amparo colectivo junto con el Foro Hídrico de Lanús y otras organizaciones. Cristian Fernández, coordinador de Legales de FARN, sostuvo que la venta antepone la rentabilidad al interés público y pone en riesgo obras como el Sistema Riachuelo. Criticó que no hubo auditoría pública de obras pendientes ni pasivos ambientales. Y que la información técnica quedó en un “data room” reservado a los oferentes, sin audiencia pública, lo que a su juicio viola la ley de acceso a la información ambiental y el Acuerdo de Escazú.
Hay otro punto discutido: la licitación no tiene precio base, aunque toda oferta debe superar la valuación hecha por el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE). Los diputados peronistas Ana Ianni y Florencia Carignano y los senadores Adán Bahl y Jorge Capitanich se presentaron ayer a la Justicia para denunciar que se cambió el método de valuación para privatizar AySA y otras empresas públicas.
Además, el contrato no promete agua y cloacas para todos dentro de los 30 años de concesión. La universalización queda para una eventual prórroga. Estos son las condiciones exigidas al nuevo contratista.
Periodo
Cobertura de hogares con agua potable
Con cloacas
Hoy
74,5%
63%
A 5 años
75,3%
63,9%
A 10 años
78,9%
65,3%
Fin de la concesión (mejor caso)
90%
75%
En el primer quinquenio, la cobertura de agua sube menos de un punto. El propio pliego habla de “estabilización operativa” antes que de expansión, y las obras grandes quedan mayormente fuera de la primera década. Una proyección de AySA ubica la cobertura del 100% de agua potable recién en 40 años, y el de cloacas cinco años después.
Encima, uno de los integrantes del consorcio, Arcos, no tiene los mejores antecedentes como operador de Águas do Río, en Río de Janeiro. En diciembre de 2024, el Procon Carioca, el organismo de defensa del consumidor de Río, la multó con 13,6 millones de reales por cortar el suministro durante un mantenimiento del sistema Guandu. En 2025 volvió a notificarla por una interrupción que afectó a 37 barrios en plena ola de calor. Las quejas ante el Procon pasaron de 48 en 2021 a 1.550 en 2024. La empresa puede alegar que heredó un sistema deteriorado de la estatal Cedae.
AR / NB

