Patricia Bullrich cautivó en IDEA: "No hay que cobrar más impuestos al trabajo"

Con el Gobierno en ParÃs, la senadora Bullrich fue la figura polÃtica del Coloquio. En charla con MartÃn Galdeano, presidente de Ford Sudamérica, pidió no cobrar más impuestos al trabajo y aplicar "zanahoria y látigo" a provincias y municipios. Llamó, además, a "vaciar" los supermercados de Pilar y de otros distritos que cobran tasas. Los empresarios la aplaudieron.
- 🔎 Contexto general: Patricia Bullrich fue la figura central del Coloquio IDEA en Mar del Plata, mientras Milei y otros estaban en París para la Argentina Week.
- 💡 Propuesta previsional: no cobrar más impuestos al trabajo; la jubilación se divide en dos componentes: una base financiada por impuestos generales y un ahorro individual; posibilidad de un aporte del 15% por trabajador para un fondo de ahorro previsional; edad jubilatoria flexible.
- 🏛️ Estabilidad y reglas: busca dar previsibilidad y largo plazo a las normas; las leyes deben durar más de un mandato; extender la estabilidad actual (RIGI) a toda la economía para evitar cambios bruscos.
- ⚖️ Justicia y seguridad jurídica: critica fallos que alteran contratos y exige una justicia que proteja a las empresas; sostiene que la justicia debe mirar al poder en el poder y mejorar el marco para los negocios.
- 💼 Reforma laboral y FAL: propone el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y una reforma laboral para modernizar el empleo y reducir costos, con foco en formalidad.
- 🧾 Reforma tributaria y gestión de tasas: plantea bajar impuestos al trabajo; critica tasas municipales que encarecen abrir negocios (ejemplo Pilar) y propone usar el RIGI para premiar bajas de impuestos y tasas, con reglas claras sobre el origen de esas tasas.
- 🌐 Cooperación federal y competitividad: defiende un marco de cooperación entre Nación y provincias con incentivos y sanciones para bajar impuestos y tasas; busca condiciones igual de competitivas a nivel regional (Brasil, Chile, Colombia).
- 🧭 Coparticipación y reparto: cuestiona el reparto automático de fondos y propone reformas para evitar que las provincias dependan solo de la coparticipación; sugiere enmiendas constitucionales para este tema.
- 👥 Desafíos demográficos y jubilación: destaca la baja natalidad y el desequilibrio entre trabajadores formales e informales; 6 millones de trabajadores formales sostienen el sistema frente a 4 millones de monotributistas; propone terminar con la informalidad mediante cambios en la carga tributaria.
- 🧩 Modelo para pymes: cita a Alemania y sus Mittelstand como ejemplo de cómo las pymes pueden sostener la economía y competir globalmente; propone trasladar ese modelo a Argentina para fortalecer proveedores locales.
- 🗳️ Futuro político y próximos pasos: evita definiciones claras sobre 2027; insiste en que las reformas deben llegar al ciudadano y anuncia reuniones próximas entre actores del RIGI y proveedores locales en 15 días.
- 🧠 Contexto tecnológico y laboral: señala que la IA y los cambios en el empleo moderno cuestionan el modelo de “empleo para toda la vida” y que el territorio como lugar de trabajo tiene cada vez menos valor.
Con un iPad sobre la mesa y un traje terracota con blusa clara y collar de perlas, Patricia Bullrich subió este jueves al escenario del 62° Coloquio de IDEA, en el Hotel Sheraton de Mar del Plata, como la gran figura polÃtica del encuentro.
Javier Milei, buena parte del Gabinete y una comitiva de gobernadores aliados estaban en ParÃs para la Argentina Week. AsÃ, la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado tuvo para ella sola la atención del cÃrculo rojo. Y la aprovechó.
Durante cerca de 40 minutos de conversación con MartÃn Galdeano, presidente de Ford Sudamérica y director de IDEA, la exministra de Seguridad desplegó un menú de reformas que entusiasmó a los empresarios. La frase que más resonó llegó en el tramo previsional: "Para mÃ, no hay que cobrar más impuestos al trabajo". El aplauso fue inmediato. No fue el único: las palmas volvieron a sonar al menos en otras dos ocasiones.
Bullrich sà dijo presente, en medio de sus diferencias públicas con la Casa Rosada y de las especulaciones sobre su futuro electoral. En las últimas semanas criticó el ajuste del ministro de EconomÃa, Luis Caputo, sobre el presupuesto de Discapacidad. También se opuso al juicio polÃtico que impulsaban sectores de La Libertad Avanza contra las juezas Marta Pascual y Laura De Marinis, que habÃan fallado contra la baja de la edad de imputabilidad del nuevo régimen penal juvenil. "¿Vale hacer un juicio polÃtico por una sentencia? Yo creo que no", dijo la semana pasada.
El iPad fue un guiño de modernidad para una exposición en la que habló de inteligencia artificial y del final del empleo para toda la vida.
Galdeano la recibió con un agradecimiento "muy especial" por tomarse "una vez más el tiempo de venir a vernos", y ella se mostró suelta y de buen humor. Bromeó con él sobre su vida en Brasil, adonde lo llevó su cargo regional en Ford, y le dedicó otra broma a la historia de su empresa: "No porque estés acá vos, pero me voy a ir del modelo fordista", le avisó antes de presentar su propuesta previsional. Minutos más tarde volvió sobre el empleo de tipo fordista y se corrigió con picardÃa: "Taylorista, para no comprometerte a vos y a tu empresa". Galdeano, entre sonrisas, contó que vive pendiente de la cuestión impositiva: "No soy especialista en impuestos, pero ese es un tema que me apasiona".
La consigna del Coloquio, que propone pasar "de promesa a potencia", le sirvió de punto de partida. "La polÃtica siempre es una promesa hasta que tiene que gobernar", arrancó.
"Quizás habrÃa que hacerlo al revés: te tenÃan que votar después de cuatro años", propuso, para que el voto se defina "por tus acciones y no por tus promesas". Su balance fue tajante: "Hasta ahora hemos sido muchas veces promesa y pocas veces potencia. Ahora tenemos que revertirlo".
Galdeano retomó el eje institucional que habÃa dominado la mañana, con el fiscal Diego Luciani entre los oradores. Le preguntó qué puede hacer el Congreso para que las empresas no paguen un sobrecosto por la falta de reglas estables. La respuesta de Bullrich apuntó a la vida útil de las normas: "El Congreso tiene mucho para hacer en cuanto a dar previsibilidad y largo plazo, y a que las leyes que se votan no duren sólo un mandato".
Una ley que cae con el cambio de gobierno, explicó, pierde su "valor simbólico" y queda reducida a una herramienta de la presidencia de turno: "Pasa a ser un instrumento". La ley verdadera, en cambio, "es algo más profundo, que muchas veces atraviesa generaciones", como el Código Penal de principios del siglo XX, que logró "encarnarse en la sociedad".
Planteó tres condiciones: seguridad jurÃdica, una Justicia "razonable" y cooperación federal. Bullrich abogó por extender a toda la economÃa la estabilidad que hoy garantiza el régimen para grandes inversiones: "Ahora tenemos el RIGI, que dura 30 años. Esa estabilidad no solamente tiene que estar en el RIGI, tiene que estar para todos los actores económicos". Si solo la tienen quienes acceden a una rebaja impositiva, advirtió, el resto queda expuesto a cambios en las reglas de juego "de manera casi inmediata".
Lanzó una pregunta incómoda: "¿Por qué tiene más largo plazo la minerÃa que una empresa familiar de plásticos en el Gran Buenos Aires?". Y ella misma la respondió: "Las reglas estables de largo plazo que hoy rigen para algunos proyectos deben llegar a todas las inversiones".
En el capÃtulo judicial cargó contra los fallos que alteran contratos privados: "Hay muchos casos de jueces que otorgan tratamientos médicos que ni siquiera están avalados por la ANMAT, ni siquiera están avalados por la FDA americana".
Esas decisiones, advirtió Bullrich, impactan sobre lo que acuerdan prepagas, laboratorios y ciudadanos. También valoró que en los últimos años la corrupción se haya juzgado mientras los acusados todavÃa ocupaban cargos, y no dos décadas más tarde. Lo definió como "juzgar al poder en el poder". Además, reclamó una mirada ausente del debate: "Nunca se habla del rol de la justicia en relación a las empresas". Y agregó: "Las empresas necesitan que la justicia les dé la seguridad jurÃdica necesaria para poder armar un clima de negocios".
Patricia Bullrich cuestionó las leyes de compre local de Neuquén y San Juan, que obligan a las petroleras y a las mineras que operan en esas provincias a priorizar a los proveedores locales. Con esas normas, advirtió, las empresas de otras regiones quedan afuera del negocio.
"Hoy se ponen aduanas internas en las zonas emergentes. Neuquén votó una ley de compre provincial. ¿Qué tienen que hacer las empresas metalmecánicas de Córdoba y Santa Fe? ¿Mudarse a Neuquén o a San Juan, que también puso una ley de compre dentro de la provincia?". Y fue tajante: "Eso es una aduana interna. Eso está prohibido por la Constitución. No puede pasar, porque lo que vamos a tener es un crecimiento enorme en un lugar, alguna empresa que se va a mudar y el resto va a quedar totalmente afuera".
Para Bullrich, esas leyes también chocan con el esfuerzo fiscal de la Nación: "Si la Nación da un beneficio impositivo, baja impuestos y otorga seguridad jurÃdica por 30 años, la respuesta no puede ser una ley cerrojo en una provincia. Esa provincia y esa municipalidad donde se instalan los proyectos tienen que acompañar el ritmo de baja de impuestos que se hace a nivel nacional".
Si ocurre lo contrario, describió, el resultado es un "choque de planetas": "Se baja un impuesto nacional, la provincia no baja el suyo o lo sube, y la municipalidad sube la tasa porque cree que hay un nuevo negocio".
"El tema previsional es un tema que explota en la Argentina y en el mundo", introdujo. Su diagnóstico parte de un cambio de época: "Padre ferroviario, hijo ferroviario, nieto ferroviario. Eso se terminó". El esquema actual, explicó, está "basado en un modelo de pleno empleo y de formalidad" que ya no existe: "Ese modelo laboral está desaparecido. Y ahora con la inteligencia artificial ni te cuento".
Para ilustrarlo, sumó una imagen futbolera: "El territorio cada vez existe menos. Existe, nos ponemos la camiseta, vemos la Selección, pero como lugar de trabajo, el territorio cada vez tiene menos validez".
Según dijo, 6 millones de trabajadores formales sostienen un sistema que no se puede financiar con los aportes patronales. Frente a ellos hay 4 millones de monotributistas y una informalidad de entre 40% y 45%. "¿Sabés cuánto aporta un monotributista? 23 monotributistas aportan a una jubilación mÃnima", disparó.
Ante una platea de ejecutivos, deslizó: "Hoy son monotributistas también los CEOs", y subrayó que "desde la pandemia hasta ahora el monotributo fue una expansión total". La conclusión: "Hoy el 70% de las jubilaciones en la Argentina se pagan con impuestos generales y nada más que el 30% con recaudación de la misma jubilación. El sistema no va más".
"¿Qué hay que hacer? No hay que cobrar más impuestos al trabajo. El impuesto al trabajo es el 40% del salario", señaló, y se llevó la ovación más fuerte de su exposición.
El sistema previsional argentino se financia con los aportes y las contribuciones que se descuentan de los salarios de los trabajadores registrados, además de impuestos que transfiere el Tesoro. Bullrich propuso cortar el vÃnculo entre la jubilación y el empleo formal: "Un sistema en el que la seguridad social ya no dependa más de la empleabilidad [de tener un empleo formal], sino de la capacidad de tomar una parte de los impuestos generales y después una parte de un ahorro, que puede ir por un convenio colectivo de trabajo".
En su esquema, la jubilación tendrÃa dos componentes. Uno serÃa una base a cargo del Estado, financiada con impuestos generales como el IVA o Ganancias, que la senadora vinculó con lo que cada persona tributó y con el trabajo y el salario que tuvo durante su vida. El otro serÃa un ahorro individual.
Como ejemplo, mencionó que una empresa podrÃa acordar con su personal un aporte del 15% por cada trabajador a "una cuenta de ahorro previsional". También planteó que ese ahorro podrÃa ser obligatorio, "de manera un poquito más compulsiva", como el fondo que creó la reforma laboral. No precisó cuánto costarÃa la transición ni cómo se compensarÃa la recaudación que hoy aportan las cargas sobre el salario.
Según su planteo, eliminar esas cargas terminarÃa con la informalidad laboral: "¿Cómo se termina con el empleo en blanco y el empleo en negro? Hoy no se termina más [porque la informalidad conviene más]. Si se sacan los impuestos al trabajo, ¿quién es en blanco y quién es en negro? Se termina".
La reforma laboral creó el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que ARCA reglamentó este mismo jueves. Su sigla es la misma del fusil histórico de las Fuerzas Armadas, y Bullrich, que condujo dos veces el Ministerio de Seguridad, no resistió la tentación de jugar con ella: "Un nombre un poquito violento, FAL, pero bueno. Para matar los impuestos, digamos. Dejémoslo ahÃ".
Abrió la puerta, a su vez, a una edad jubilatoria flexible: que cada persona pueda retirarse a la edad que quiera, "con un mÃnimo", y luego continuar en actividad.
La demografÃa agrava el desfasaje: "La tasa de natalidad ha bajado de manera abrupta, de 2,5 a 1,2. Estamos realmente en una tasa europea de natalidad". Ahà llegó la ironÃa: "Viste que Alberto Fernández decÃa que los argentinos venÃamos de Europaâ¦".
"Hay que animarse a romper los esquemas", insistió, y la volvieron a aplaudir. Emparchar el régimen actual, comparó, es "como un tanque agujereado". Su propuesta es un esquema "nuevo, totalmente nuevo", porque "no podemos seguir con un sistema previsional que lo único que reparte es jubilación de pobreza".
El segundo eje fue tributario. "El tema tributario está en la Argentina empantanado porque tiene una decisión previa", afirmó: "qué queremos financiar y qué no queremos financiar".
A su entender, "el Estado Nacional ha decidido financiar lo menos posible y transferir la mayor cantidad de recursos al privado", pero "en muchas provincias esta decisión todavÃa no está tomada". En los municipios (no en todos, aclaró), ante cada actividad nueva buscan "cómo ponen una tasa más".
Bullrich enumeró ejemplos de negocios que, apenas abren, reciben una nueva tasa municipal: "Abre una estación de servicio: tasa. Abre un supermercado: tasa". Y citó el caso de Pilar, que cobra una tasa sobre cada compra en supermercados: "En Pilar, una tasa al supermercado". Ahà se puso en el lugar del cliente: "Uno entra al supermercado y le cobran una tasa. No entro más".
La salida, según Bullrich, es cambiar de comercio: "Te vas al lado, como hacen los americanos, que se cambian por los impuestos". La frase siguiente fue una de las más celebradas del dÃa: "Los argentinos tenemos que empezar a movernos y vaciar a aquellos que te cobran tasas por entrar a un supermercado".
Tras el aplauso, se dirigió a la platea: "Acá deben vivir varios en Pilar, asà que no vayan más al supermercado en Pilar porque les cobran un montón de plata".
La referencia apuntó a la Tasa de Protección Ambiental del 2% sobre cada compra que el municipio de Pilar fijó a fines de 2025 para supermercados e hipermercados. La medida ya habÃa merecido crÃticas del ministro de EconomÃa, Luis Caputo.
Bullrich destacó que la Corte Suprema "ha marcado muy bien el camino de lo que es una tasa" y puso como ejemplo a los vecinos que litigan contra los cobros usados para gastos generales. "La tasa es para un servicio", recordó, en alusión a los planteos contra la tasa vial en pueblos bonaerenses y cordobeses: "No es la tasa vial para que el intendente pague sueldos". Su regla: la tasa "tiene que ser baja y tiene que estar relacionada a un servicio municipal, no a la instalación de una actividad".
¿Cómo ordenar a provincias y municipios? "Yo creo que esto es zanahoria y látigo". Al municipio que cobra una tasa alta le aguarda el castigo: "Nadie va ahÃ. Nadie se tiene que instalar ahÃ", enfatizó, y habló lisa y llanamente de robo. Al que la baja, gestos del Estado nacional.
El RIGI funciona como moneda de cambio: "Yo te doy un RIGI, me bajás los ingresos brutos de la provincia. Si no, ¿por qué te voy a dar un RIGI?". Y lo sintetizó asÃ: "Para lograr esa competitividad, el acuerdo de cooperación federal tiene que ser con látigo y con zanahoria. Porque con zanahoria solo nadie te baja ni impuestos ni tasas". La fórmula: "Te premio si bajás tasas, si bajás impuestos, y te castigo si no lo hacés".
La vara, explicó, es regional. La industria, el comercio, los servicios y la construcción deben tener las mismas condiciones que la región: "Las mismas que tiene Brasil, las mismas que tiene Chile, las mismas que tiene Colombia".
La coparticipación también recibió su parte: "No podemos tener provincias que solo vivan de la coparticipación federal".
Bullrich objetó el reparto automático, en el que "cada uno cobra lo que en algún momento le tocó, si creciste, si no creciste, no importa".
Describió a las provincias que sostienen "empleo público y punto", donde "no entra ningún privado": "Son feudos". Admitió que la modificación obliga a tocar la Constitución y sugirió un sistema de enmiendas, para abrirla solo en ese tema.
Como modelo para las pymes citó a Alemania: "Alemania es el paÃs que mejor lo solucionó", dijo, gracias a las Mittelstand, "las pequeñas y medianas empresas que no solo son proveedoras de la gran empresa, sino que además las preparan para poder competir en el mundo. Ese modelo es el que nosotros tenemos que hacer", remarcó, y alertó sobre el caso de una minera que compra fuera del paÃs el 100% de un determinado producto.
En una rueda de prensa previa, Bullrich volvió a esquivar las definiciones sobre 2027. Consultada sobre su distancia con el mileÃsmo, contestó que "habrÃa que mirarlo de otro ángulo": "Planteo preocupaciones de los argentinos en este momento, de las empresas, trabajadores, estudiantes, pymes". Sobre su futuro fue ambigua: "Es importante que este proyecto pueda avanzar, no sé en qué lugar me va a encontrar".
Pidió que las reformas lleguen "al dÃa a dÃa del ciudadano" y se reflejen en "una economÃa familiar más amable".
También dejó un reclamo para su propio Gobierno. Reconoció que la Nación "bajó una barbaridad de impuestos medidos contra el PBI", es decir, en relación con el tamaño de la economÃa, pero marcó lo que todavÃa falta: "Las retenciones, el impuesto al cheque, muchos". Ambos son tributos nacionales. Las retenciones gravan las exportaciones, sobre todo las del campo, y el impuesto al cheque se cobra sobre los débitos y créditos en las cuentas bancarias.
A las provincias y los municipios les dejó el mismo mensaje que llevarÃa después al escenario: "De nada sirve que uno baje y otros no". Además, anticipó que dentro de 15 dÃas se organizarán reuniones entre compañÃas del RIGI y otras empresas "para que sean proveedores locales".
Después del panel, su agenda en Mar del Plata incluÃa un almuerzo privado con empresarios. El Gobierno estaba en ParÃs; la polÃtica del Coloquio, en cambio, pasó por ella.


