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¿Para qué existe el PRO? La incómoda pregunta de Vidal

¿Para qué existe el PRO? La incómoda pregunta de Vidal
Dufume
interna

Una reflexión que publicó en X esconde las diferencias entre halcones y palomas. Hay dirigentes que le cuestionan representatividad y creen que Macri está "mal asesorado" por ella.

María Eugenia Vidal levantó su perfil en redes sociales y, en las últimas semanas, encontró en los memes su mejor arma. Los usó para cruzar a la senadora Patricia Bullrich y al sindicalista Roberto Baradel, para marcar su incomodidad con el caso Manuel Adorni y hasta para saludar a Mauricio Macri por su cumpleaños.

Pero.... ¿No eras presidenta del PRO hasta hace dos años? https://t.co/w4QtYtIcHQ pic.twitter.com/kZbsbo0pkX

Pero ayer dejó los memes de lado. Abrió su cuenta de X para publicar una reflexión titulada "¿Para qué existe el PRO?", acompañada de una imagen con Macri. El texto refleja una postura que el ala más dura del partido no comparte. Allí defendió a su espacio sin disimular las críticas al Gobierno, en la misma línea que viene sosteniendo desde la Fundación Pensar, que preside.

Señaló que el debate político suele quedar atrapado en una lógica bipolar: "estabilidad macroeconómica sin un desarrollo que les llegue a todos" o "economía subsidiada a costa del largo plazo". Calificó esa dicotomía como una "simplificación peligrosa" y rechazó la idea de que haya que elegir entre orden y sensibilidad, o entre equilibrio fiscal y empatía.

"Tampoco creo que cuidar la economía implique mirar para otro lado cuando hay familias que sienten que el esfuerzo no alcanza, comerciantes que no llegan, jubilados angustiados o jóvenes que sienten que, incluso haciendo todo bien, el futuro les queda lejísimos", escribió, con un tono que remite al "manifiesto" que el PRO publicó semanas atrás sobre el "dolor" de que la vida cotidiana —el ingreso disponible— no mejore aunque la macroeconomía avance.

MANIFIESTO PRÓXIMO PASOHubo un momento en que la Argentina tocó fondo. Y lo sentimos todos. En los precios. En la incertidumbre. En la sensación de que no había salida. Entonces algo pasó: los argentinos eligieron cambiar. Porque el dolor del cambio era preferible al dolor de... pic.twitter.com/XGYdvdfI4T

Luego apuntó, sin nombrarlo, contra el estilo del Gobierno: "Siempre nos caracterizó la idea de que los cambios profundos no se sostienen solamente con bronca. A veces romper una inercia es necesario, pero después hay que construir, y construir es infinitamente más difícil. Hace falta gestión, equipos, conocimiento, capacidad, experiencia y también una enorme sensibilidad para entender que detrás de cada decisión económica hay personas y familias, sueños y esperanzas, hijos y abuelos".

Macri repite estos días, en el marco de la gira "Próximo paso", que el PRO tiene un rol claro a futuro: construir sobre lo que los libertarios derrumbaron —un proceso que considera necesario— y asegurarse de que las mejoras macroeconómicas se traduzcan en avances concretos en la micro.

A la vez, en su texto, Vidal reivindicó la postura que viene adoptando Macri de señalar lo que consideran errores del oficialismo —al tiempo que lo acompañan en el Congreso y proyectan posibles alianzas electorales—: "El PRO no puede ponerle palos en la rueda al cambio, pero tampoco puede callarse".

Algunos dirigentes del PRO consideran que Vidal —en tándem con la legisladora porteña Silvia Lospennato— no representa al partido en su conjunto. Creen que Macri está "mal asesorado" por ellas y que, si escuchara otras voces, entendería que la mirada de la exgobernadora bonaerense refleja apenas una porción muy pequeña del electorado: el "núcleo duro de Palermo y Recoleta".

Para ese sector, es "obvio" que ajustarse duele. "Hay un estado de confusión en el que no parecemos un mismo partido", resumió uno de ellos semanas atrás. Desde esa lectura, Vidal habla desde un "no lugar", a diferencia de los mandatarios provinciales y los legisladores con representación institucional.

Estas diferencias internas tienen historia. La primaria que protagonizaron en 2023 Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta —por entonces precandidatos presidenciales del PRO— se leyó como una pelea entre halcones y palomas: los primeros, duros; los segundos, moderados. Hoy, con los dos fuera del partido, esa grieta sigue abierta.

Los halcones son el ala más cercana al Gobierno: acompañan al oficialismo en el Congreso y apuntan a sellar alianzas con los libertarios el año que viene. Es la línea que encarna Cristian Ritondo, presidente del bloque PRO en Diputados y titular del partido en la provincia de Buenos Aires.

También la de Fernando de Andreis, diputado nacional y secretario general del PRO. Aunque últimamente lanzó alguna crítica al oficialismo —en lo que parece un intento por recuperar identidad propia—, hace un mes dijo que ve "una gran oportunidad para un PRO nítidamente liberal, poderoso republicano, abierto al cambio y antiwoke. Cero murmullo socialista. Cero". Con esa frase apuntó a "algunas ideas que todavía se escuchan dentro del PRO (con) inclinaciones progresistas", que calificó como una "desviación lamentable" y "de izquierda", atribuida principalmente a Larreta y a los años de coalición en Juntos por el Cambio, al que definió como "un monstruo de muchas cabezas". Pero esas cabezas, al parecer, siguen existiendo.

UN PRO 100% LIBERALEl otro día vi un estudio que hablaba del "ruido" de los mensajes del PRO, refiriéndose a comunicaciones que por distintas razones no llegan a la audiencia. Me gustó mucho la metáfora del ruido como un obstáculo.Yo también creo que hay ruido en lo que dice... pic.twitter.com/y2y05aBJMS

Las palomas, más de centro, cuestionan al Gobierno en ciertos puntos —las formas, los escándalos de presunta corrupción, la falta de mejoras en la microeconomía— y rechazaron las alianzas que el PRO concretó con La Libertad Avanza en las elecciones legislativas del año pasado. Es, entre otros, la postura de Vidal.

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