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Milei contra todos

Milei contra todos
Dufume
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Martín Lousteau propone sentar en una misma mesa desde los desencantados del PRO hasta Myriam Bregman, y Roy Cortina escribe que no habrá un tercer camino. En la Ciudad, esa lógica podría dejar a Jorge Macri, si se abraza a La Libertad Avanza, contra el resto.

AI
  • 🗳️ Milei avisó que en 2027 la elección será entre un “país grande” y uno “miserable”, según afirmó ante empresarios en Mar del Plata.
  • 🧭 Sostiene que en cuestiones morales no hay consenso posible (ejemplo: respeto a la vida vs. asesinato) y propone convertir la moral en una política de Estado.
  • 💬 Dijo que su rival no es una persona específica y descartó a Kicillof y a Myriam Bregman; afirmó: “Mi rival soy yo mismo”.
  • 🌐 Lousteau propone coordinar la oposición para ganar y está organizando un encuentro con especialistas de Francia, Hungría y Brasil para armar una coalición amplia.
  • 🌐 Roy Cortina, del PS porteño, critica el modelo de Milei y propone un frente amplio; advierte que “será blanco o negro, no habrá un tercer camino” y que habrá elecciones en menos de un año.
  • 🧩 Se señala que hay una mayoría que rechaza al gobierno, pero la oposición está fragmentada y no tiene una alternativa clara a Milei.
  • 🎯 La prioridad de la oposición es derrotar a Milei para evitar una debacle; proponen dejar de lado diferencias identitarias y actuar con pragmatismo.
  • 🔒 Quienes quedarían fuera o en esferas distintas: Bullrich y Macri quedan en el “universo Milei”; Horacio Rodríguez Larreta estaría en un “sistema solar aparte”.
  • 🏙️ En la Ciudad, si hay un pacto y Jorge Macri encabeza la boleta, el mapa porteño podría cambiar: Macri contra el resto, con negociaciones en marcha para definir alianzas.
  • 🌍 Se traen ejemplos del extranjero (Hungría, Francia, Brasil) para ilustrar distintos caminos de coalición frente a liderazgos fuertes, con resultados variados.
  • 🔎 Localmente, hace 80 años radicales, socialistas, comunistas y demócratas formaron la Unión Democrática para enfrentar a Perón; ahora se discute sumar al peronismo para enfrentar a Milei.
  • 📊 Las encuestas muestran que más de la mitad de la población rechaza al gobierno y que la oposición aparece fragmentada sin una alternativa clara a Milei, según Poliarquía.

Hubo en el último Coloquio de IDEA una escena que merecía más atención de la que recibió. El miércoles 30 de septiembre, por videollamada desde París, el presidente Javier Milei respondía preguntas de José del Río, periodista de La Nación, ante los empresarios reunidos en Mar del Plata. 

Del Río le planteó que algunas encuestas muestran un país partido en dos mitades, una que quiere a Milei y otra que no, y le preguntó si hacía falta buscar consensos entre ellas. Milei contestó "depende" y lo explicó con un ejemplo: si respetar la vida está bien y asesinar está mal, "¿qué consenso podés tener ahí? Ninguno". En las cuestiones morales, sostuvo, no hay acuerdo posible; en otros temas, sí. De ahí su idea de "la moral como política de Estado".

En la misma charla, Milei avisó que en 2027 los argentinos tendrán que elegir entre "un país grande" y uno "miserable". Y sobre la posibilidad de enfrentar al gobernador bonaerense Axel Kicillof o a la diputada del Frente de Izquierda Myriam Bregman, los descartó: "Mi rival soy yo mismo".

En los días siguientes, dos dirigentes opositores también describieron 2027 como una elección sin término medio. Pero sacaron otra conclusión: todos los que se oponen a Milei tienen que ir juntos.

El primero fue Martín Lousteau, diputado nacional por la Ciudad, exsenador y presidente de la UCR hasta diciembre de 2025. En El fin de la metáfora, el streaming de Cenital, dijo que hay que "coordinar para ganar" y que lo primero es "juntarse todos y mostrar que hay una mayoría". 

Lousteau contó que organiza, con otros políticos, un encuentro con especialistas de Francia, Hungría y Brasil, países donde se armaron coaliciones grandes "para ganarle a personajes de este tipo". 

La fecha se la guardó; solo admitió que será este año. La lista de invitados, en cambio, es amplia: va desde "los del PRO que están avergonzados de que su partido esté con Milei" hasta el otro extremo. Le preguntaron si eso incluía al kirchnerismo y respondió: "Todo, hasta Myriam Bregman". 

Ante la pregunta por Cristina Kirchner y por Kicillof, también dijo que sí: hay que juntarse todos contra Milei. "Después podemos tener diferencias", aclaró, pero "el primer paso es escucharnos, sentarnos y ver qué es lo que hicieron otros países".

También marcó quiénes quedan afuera. De la senadora Patricia Bullrich dijo que "es universo Milei, de principio a fin"; del expresidente Mauricio Macri, que también "es universo Milei". Sobre Horacio Rodríguez Larreta, que gobernó la Ciudad hasta 2023 y hoy es legislador porteño, dijo que le gustaría sumarlo, pero que "por ahora está en un sistema solar aparte". 

¿Quién sería el candidato de esa coalición? "El que tenga más chance de ganarle a Milei". Pero aclaró que no se trata solo de elegir un nombre. Recordó que el kirchnerismo ya prometió una vez que volvía mejor y que después llegó el gobierno de Alberto Fernández: "Ya sabemos que el maquillaje no sirve. Lo que necesitamos construir es un sistema colectivo de poder distinto". No alcanza, explicó, con salpimentar una lista peronista con algún radical disidente y un poco del PRO que no se pintó de violeta.

El segundo fue Roy Cortina, presidente del Partido Socialista porteño y exdiputado nacional. El sábado publicó en X un texto cuyo título resume su tesis: "Será blanco o será negro: no habrá un tercer camino".

Según Cortina, el presidente Milei impulsa un proyecto que sumió "la economía real, la producción y la infraestructura en una brutal crisis causante de daños irreversibles para el país", con un modelo que consolida la pobreza y le agrega "nuevos pobres como producto del achicamiento de la clase media". Y lo justifica, escribe, con "un conjunto de gestualidades, palabras y hechos" de características "irrespetuosas, desopilantes, mentirosas, delirantes, bochornosas y, sobre todo, violentas", que "traspasan los límites de lo que debe ser la convivencia democrática". La buena noticia, agrega, es que "dentro de un año habrá nuevas elecciones presidenciales".

Especialistas, consultoras y periodistas, señala Cortina, coinciden en dos cosas: más de la mitad de la población rechaza al gobierno y no lo votaría, y esa mayoría ve a la oposición fragmentada y "no ve una alternativa clara a Milei". Dos palabras, dice, se repiten: "fragmentación y alternativa". 

Los números de septiembre acompañan: Poliarquía midió una aprobación presidencial estancada en 42%, y su director, Eduardo Fidanza, advirtió sobre un riesgo grande de fragmentación electoral el año próximo.

Frente a eso, escribe Roy Cortina, los opositores tienen "la obligación de pensar de manera práctica, saber qué es lo prioritario y actuar en consecuencia". Y la prioridad es una sola: "derrotar a Milei para salvar al país de una debacle total". "Si hay un momento de dejar de lado exquisiteces identitarias, vedetismos personales y especulaciones electorales, es este", sostiene.

Un triunfo de Milei, escribe Cortina, "sería muchísimo peor que si ganara alguien con un programa no muy detallado", peor que dejar sin representación a quienes quieren una tercera vía y peor que la vuelta de una fuerza que ya gobernó, algo que considera "usual y natural en cualquier democracia seria". Prefiere, dice, asumir "todos los riesgos que eso implique" antes que ver la democracia y "la dignidad de la vida de la gente" atropelladas "por la barbarie".

SERÁ BLANCO O SERÁ NEGRO: No habrá un tercer camino*La situación es clara:El actual presidente argentino impulsa un proyecto de gobierno que ha sumido la economía real, la producción y la infraestructura en una brutal crisis causante de daños irreversibles para el país.*El actual presidente lleva adelante un modelo que tiene como resultado inevitable consolidar la pobreza que existía en Argentina y agregarle nuevos pobres como producto del achicamiento de la clase media, lo que significará una verdadera catástrofe social.*Nos lleva así a convertir al país en un enclave extractivo de materias primas variadas, para ser funcional a intereses internacionales que se disputan el mundo con guerras y proyectos políticos inquietantes y sombríos.*Este señor, el actual Presidente, hace todo esto mientras lo explica y justifica a través de un conjunto de gestualidades, palabras y hechos que siguen asombrando a todos por sus características irrespetuosas, desopilantes, mentirosas, delirantes, bochornosas y, sobre todo, violentas, que traspasan los límites de lo que debe ser la convivencia democrática y las conductas que tiene que tener alguien que está al frente del principal cargo institucional del país.*Pero hay una buena noticia: dentro de un año habrá nuevas elecciones presidenciales y esa será la oportunidad que tendrá la ciudadanía para cambiar este rumbo desastroso del país.*Frente a esa elección, los principales especialistas en opinión pública, las consultoras y periodistas coinciden en dos cosas:1.⁠ ⁠Hay una mayoría de la población que rechaza a este gobierno y no lo votaría (no es un porcentaje aplastante, pero sí más del 50 % de la población).2.⁠ ⁠La mayoría de esa gente ve fragmentada a la oposición y "no ve una alternativa clara a Milei" (dos palabras se repiten y repiten: fragmentación y alternativa).*Frente a esa situación, los que somos opositores a este gobierno tenemos la obligación de pensar de manera práctica, saber qué es lo prioritario y actuar en consecuencia. Allí es cuando surge con nitidez que la única prioridad vital es derrotar a Milei para salvar al país de una debacle total.Si hay un momento de dejar de lado exquisiteces identitarias, vedetismos personales y especulaciones electorales, es este.*No corre más la excusa "no quiero que vuelvan los de antes" o "hay lugar para un tercer espacio" o "hay que tener como condición un programa". Cualquiera de esas miradas son excusas para no querer ver lo urgente e importante: que Milei no gane las próximas elecciones, porque si eso sucediera sería muchísimo peor que si ganara alguien con un programa no muy detallado, o si se dejara sin representación a gente que anhela tener una tercera vía o si "volviera" alguna expresión política que ya gobernó (cuando eso es algo usual y natural en cualquier democracia seria).*Este es un momento clave de la democracia argentina y los que pensamos que el actual gobierno no puede seguir 4 años más tenemos que plantearlo de esa manera.SERÁ BLANCO O SERÁ NEGRO, NO HABRÁ UN TERCER CAMINO*Y es mejor hacerlo, con todos los riesgos que eso implique, antes que correr el riesgo de que la democracia argentina y la dignidad de la vida de la gente sean atropelladas por la barbarie.Barbarie que ya ha dado muestras de su crueldad estos años, pero que todavía no mostró todo lo terrible que estará dispuesta a hacer si la subestimamos.

Tampoco están solos. Lejos del kirchnerismo, otros ya habían llegado a la misma conclusión. 

Miguel Ángel Pichetto, diputado nacional, jefe del bloque Encuentro Federal y compañero de fórmula de Mauricio Macri en 2019, contó en marzo que se había reunido con Cristina Kirchner para proponerle "un frente nacional" parecido a "lo que construyó Lula para enfrentar a Bolsonaro". 

Días después, Pichetto advirtió que "ya hay datos que anticipan que las opciones de las terceras vías van a estar en dificultades", y en abril volvió a reunirse con Emilio Monzó, que presidió la Cámara de Diputados en tiempos de Macri, para darle forma a un gran frente nacional. 

En agosto, Eduardo Duhalde, el expresidente quien en 2005 rompió con Néstor Kirchner, dijo de Kicillof que le parece "un hombre honesto" y que le gusta como candidato.

Kicillof, sin reelección posible en la provincia y con la mira puesta en la Presidencia, dijo el 11 de septiembre que todos los sectores que se oponen a Milei "hoy tienen que ser parte de un movimiento", y a los que todavía dudan les reclamó "que salgan a la cancha y que pongan su posición". Fue en La Plata, en un homenaje a Sergio Karakachoff, el dirigente radical que la dictadura secuestró y asesinó hace cincuenta años, con Federico Storani, un histórico de la UCR, entre los presentes. 

Dos semanas más tarde, la UCR porteña recordó al mismo Karakachoff en Barracas, y su presidente, Hernán Rossi, sostuvo que hoy Sergio diría bien fuerte "que no a Milei y a todo lo que representa". En septiembre, la memoria de Karakachoff sirvió dos veces para decirle que no a Milei.

Los ejemplos del exterior son dispares. En Hungría, seis partidos se unieron en 2022 detrás de un candidato común contra Viktor Orbán y perdieron por paliza; en abril de este año, el primer ministro húngaro cayó frente a Péter Magyar, que no sumó sellos partidarios, sino que armó un partido nuevo y desplazó a los viejos. 

En Francia, en 2024, la izquierda y el centro se bajaron mutuamente en las segundas vueltas, y la Agrupación Nacional de Marine Le Pen terminó tercera en bancas. 

En Brasil, Lula le ganó a Jair Bolsonaro en 2022 por menos de dos puntos, con su viejo rival Geraldo Alckmin como vice. El domingo, en la primera vuelta, Flávio, hijo de Bolsonaro, le sacó a Lula casi dos puntos: 47,03% contra 45,16%. El balotaje será el 25 de octubre. 

Hay, además, un antecedente local. Hace ochenta años, radicales, socialistas, comunistas y demócratas progresistas formaron la Unión Democrática para enfrentar a Perón, y perdieron en febrero de 1946. Ahora, un radical y un socialista proponen lo contrario: sumar al peronismo para enfrentar a Milei.

Los frentes de todos contra uno suelen rendir más donde hay segunda vuelta. Y la Ciudad tiene balotaje. 

Para consagrarse en primera vuelta, un jefe de Gobierno porteño necesita más de la mitad de los votos. En 2023, Jorge Macri sacó 49,61%, a un suspiro de la meta, y el balotaje no se jugó porque Leandro Santoro, hoy legislador porteño, se bajó. 

En mayo de 2025, separados, el PRO salió tercero en su distrito, detrás de Manuel Adorni, en ese momento vocero presidencial, y de Santoro. En octubre, juntos, la boleta de Patricia Bullrich al Senado rondó el 50%. El jefe de Gobierno hizo la cuenta en voz alta en abril de 2026: aquella vez "la gente nos premió"; separados, no les fue bien.

Con esa lógica, Jorge Macri, quien ya anunció que buscará la reelección, insistió en abrirle la puerta a La Libertad Avanza. En julio dijo que no había que descartar un acuerdo; en septiembre, de gira por Estados Unidos, que las relaciones son buenas y el clima, "muy distinto al de hace un año". 

En la vereda de enfrente, la recepción es más fría. Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y jefa de LLA, les pidió a los suyos en la Ciudad estar preparados para ir con un candidato de la casa; Pilar Ramírez, quien conduce el bloque libertario en la Legislatura, dijo que ni siquiera saben si van a compartir el proyecto de Ciudad, y cerca de la negociación repiten que "el acuerdo, si hay, va a ser con Mauricio, no con Jorge". 

Pero si el pacto llega, por la vía que sea, y el jefe de Gobierno encabeza la boleta, el mapa porteño cambia de forma: Jorge Macri contra el resto.

Milei dijo en IDEA que su rival es él mismo. Si la oposición sigue el camino que proponen Lousteau y Cortina, en 2027 tendrá enfrente a todos los demás. "Será blanco o será negro", escribió Cortina. Si Jorge Macri se abraza a La Libertad Avanza, en la Ciudad también lo será.

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