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Milei quiere que gane Lula

Milei quiere que gane Lula
Dufume
amacrica-latina

Milie apuesta a que Lula siga en el poder para sostener el statu quo que hoy favorece a Argentina en su vínculo con Estados Unidos.

AI
  • 🗳️ El presidente Milei quiere que Lula gane las elecciones brasileñas para mantener un orden regional que beneficia a Argentina.
  • 🌐 Insultos de Milei a Lula y a un juez desatan una crisis diplomática: Brasil convoca al embajador argentino y, luego, lo envía de regreso, reduciendo el rango a Encargado de Negocios.
  • 🧭 La tensión se agrava con cambios en la representación: Brasil nombra un Encargado de Negocios y el embajador argentino Raimondi regresa a Buenos Aires.
  • 📺 2 de agosto de 2026, Milei reafirma sus dichos en LN+ y Lula oficializa su candidatura a la reelección esa misma noche.
  • 🇺🇸 Alineamiento con Estados Unidos: varios hitos en 2025-2026 muestran una cooperación más estrecha que favorece a Argentina.
  • 🗓️ Abril 2025: Scott Bessent llega a Buenos Aires y el FMI desembolsa US$20.000 millones para Argentina.
  • 🐦 22 de septiembre de 2025: Bessent tuitea sobre opciones para estabilizar el dólar y apunta a un crecimiento de Argentina.
  • 🗣️ 14 de octubre de 2025: Trump advierte que si Milei pierde, EE.UU. no será generoso con Argentina.
  • 💱 20 de octubre de 2025: Se firma un swap de US$20.000 millones entre el Tesoro de EE.UU. y el BCRA, con rumores de una línea de crédito adicional de otros US$20.000 millones.
  • 🏛️ 5 de febrero de 2026: Se firma el Acuerdo de Comercio e Inversiones Recíprocas entre Argentina y EE.UU.
  • 🛢️ Julio 2026: Trump anuncia una nueva ronda de aranceles; algunos analistas señalan que las exportaciones argentinas podrían quedar fuera del 10% en los rubros clave.
  • 🌍 China también juega su juego: Xi Jinping expresa apoyo a Lula para evitar injerencia externa y mantener el equilibrio regional.
  • 📊 Encuestas (31 jul–3 ago 2026): 34% de brasileños dicen que el apoyo de Milei a Bolsonaro los acerca a Lula; 27% hacia Bolsonaro; entre abstenciones, Lula gana terreno.
  • 🧩 Conclusión: el artículo sostiene que Milei necesita que Lula gane para conservar el statu quo y que una victoria de Bolsonaro podría alterar el poder regional; por eso el título es “Milei quiere que gane Lula”.

Sí, así como leyó. El presidente argentino quiere que gane el actual presidente brasileño en las elecciones presidenciales del 4 de octubre. ¿Cómo esto puede ser posible si en todos los medios y canales se habla de que hay una crisis diplomática entre ambos países sin precedentes en este siglo? En este artículo encontrará la respuesta.

El sábado 25 de julio de 2026, Javier Milei en São Paulo describió a Lula Da Silva de "ladrón", "presidiario" y "basura socialista". 

No solo se quedó ahí, sino que apuntó contra un juez del Supremo Tribunal Federal (Alexandre de Moraes) a quien llamó "basura calva". 

Todo este accionar tuvo, claramente, una respuesta por parte del gobierno brasileño. Al día siguiente, convocaron al embajador de Argentina en Brasil, Daniel Raimondi, para pedir explicaciones y el lunes el embajador brasileño acá en Argentina, Julio Bitelli, volvió a Brasil y de ahí, no regresó más. 

En su reemplazo, el gobierno brasileño dispuso de un "Encargado de Negocios", no de un embajador, disminuyendo el rango diplomático. Cabe destacar que esto no fue directo, sino que hubo un hecho que lo agravó y llevó al gobierno brasileño a responder de esta manera. 

El 2 de agosto, en una entrevista en LN+ con Luis Majul, Milei no solo que no se retractó, sino que reafirmó todo lo dicho (curiosamente la misma noche en que Lula oficializaba su candidatura a la reelección). Este accionar fue el que llevó a que, dos días después, se disponga del "Encargado de Negocios" y sea tapa de todos los diarios y portales de noticias. Finalmente, el 9 de agosto Daniel Raimondi también dejó Brasilia y regresó a Buenos Aires. Y ahora estamos acá, en el presente, tratando de interpretar todo este frenesí de acciones diplomáticas, insultos y viajes y, como si fuera poco, de qué forma se vincula todo esto con el título del artículo.

Es de amplio conocimiento el alineamiento en materia internacional de la gestión Milei. Un alineamiento, indiscutido, con Estados Unidos de América y, por consiguiente, con Donald Trump. Con el alineamiento no me refiero a declaraciones meramente discursivas o la firma de un acuerdo de "alianza estratégica total" (no existe algo como tal), sino a acciones concretas, reales, que es lo que efectivamente cuenta. Hubo cinco hechos trascendentales a través de los cuales se evidencia este alineamiento profundo. Vamos en orden cronológico:

Abril 2025, Scott Bessent (secretario del Tesoro de los Estados Unidos) llega a Buenos Aires y dice: "Argentina merece el apoyo del FMI porque está logrando avances reales". Ese mismo mes el FMI desembolsa US$ 20.000 millones.

22 de septiembre de 2025, Bessent aparece nuevamente con un hilo de cuatro tweets contundentes, entre los que dice cosas como "All options for stabilization are on the table", nombra múltiples formas de intervenir en el mercado cambiario para estabilizar el dólar y agrega un "Argentina will be Great Again".

14 de octubre de 2025, Trump dice esto: "Si él pierde [Milei], no seremos generosos con la Argentina"

20 de octubre de 2025, el Tesoro de Estados Unidos y el BCRA firman un swap de US$ 20.000 millones, oficializado por comunicado del propio BCRA. Días antes, el Tesoro norteamericano ya venía comprando pesos directamente en el mercado (un mecanismo así solo se había usado 4 veces desde 1996). Además, Bessent hablando con la prensa de Washington dice que se está trabajando en la creación de una línea de crédito por US$ 20.000 millones adicionales proveniente de bancos privados y fondos soberanos, cerrando con un "Así que eso sería un total de US$ 40.000 millones para Argentina". Cabe destacar que este fondo nunca terminó de crearse, pero el anuncio ya de por sí impacta en las expectativas del mercado, generando mayor confianza aún y logrando la tan ansiada estabilidad cambiaria.

26 de octubre de 2025, elecciones legislativas en la República Argentina y La Libertad Avanza gana por amplia diferencia.

5 de febrero de 2026, se firma el "Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocas" entre Argentina y Estados Unidos. Los dos puntos más importantes de este acuerdo son:

Julio 2026, Trump anuncia una nueva ronda de aranceles. Un consultor especializado (Jorge Berciano, de Unexar) calculó que el top diez de las exportaciones argentinas (que representa el 77,2% del total) no paga el nuevo arancel del 10%. Quedaron afuera justamente los rubros de mayor peso, como petróleo, metales preciosos y carne vacuna.

Note que todo esto ocurrió en apenas 15 meses.

Como verá, estimado lector, ser "socio" de Estados Unidos (y particularmente muy cercano a la administración vigente) tiene sus ventajas. Cabe destacar que todas estas "facilidades" tienen sus costos. En todo acuerdo o relación ambas partes dan y reciben. Es así, guste o no. No pongo todos los "costos" que estos favores implicaron para Argentina porque excedería el motivo del artículo y la cantidad de palabras permitidas, pero algunos son de público conocimiento y están en internet.

Milei sabe perfectamente esto, sabe que ser un buen "alumno" de los norteamericanos tiene sus pros, y más cuando el otro gigante de Sudamérica tiene un vínculo muy estrecho con la gran potencia mundial asiática: La República Popular China. Para dimensionar la relación chino-brasileña quisiera destacar un hecho geopolítico muy relevante que sucedió en julio de 2025. Trump impuso aranceles del 50% (primero 10% y luego le sumó 40%) a las exportaciones brasileñas, afectando al 35,9% de las ventas a Estados Unidos y provocando una caída de 2.650 millones de dólares en ese mercado. Pero China, que en paralelo casi había dejado de comprarle soja a Estados Unidos por su propia guerra comercial, redirigió sus compras hacia Brasil, empujando el comercio bilateral a un récord de 171.000 millones de dólares. Pese al ataque arancelario, Brasil cerró 2025 con sus exportaciones totales en el nivel más alto de la historia (348.700 millones de dólares).

Conociendo la política internacional (que es la verdadera política) de cada uno de los países, creo que usted, estimado lector, se va dando cuenta del porqué del título: Milei necesita que Lula siga siendo presidente de Brasil para conservar el statu quo vigente, ya que, con este ordenamiento internacional, Argentina sale más favorecida que perjudicada. Una posible victoria de Flávio Bolsonaro alteraría este esquema de poder, ya que, Brasil pasaría a ser (como históricamente fue) el aliado central en la región y Argentina pierde peso. Si pierde peso pierde poder, y si pierde poder pierde "favores". Esto no significa que la alianza argentino-estadounidense se rompa, no va a pasar eso, sino que pierde fuerza al haber un tercero que se mete en esta relación. Nunca una relación de tercios tiene lazos entre los tres actores por igual, siempre hay dos que "se llevan mejor" y relegan al tercero a conformarse con lo que queda sobre la mesa (que no es poco, pero es una situación peor que una relación de dos, como la que mantiene ahora Argentina con Estados Unidos). Y Milei sabe (otra vez) perfectamente esto, por eso fue a São Paulo a decir lo que dijo. Agredir de esa manera al presidente Lula genera en los brasileños "no politizados" bronca, indignación y, por sobre todas las cosas, ganas de votar por Lula, por el mandatario que "sufre" el hostigamiento internacional a manos del malvado Milei actuando en coordinación con el malvado Trump. El "yo solo" contra los "invasores" funciona, y así se vende Lula. Por eso, con los nuevos aranceles que le impuso Trump a Brasil (sí, otra vez, en julio de este año porque el 50% anterior lo anuló la Corte Suprema norteamericana) Lula contraatacó diciendo que era "injustificable" y una decisión "políticamente motivada", además de denunciar explícitamente "injerencia electoral". También desafió a Marco Rubio (secretario de Estado) a viajar a Brasil y hacer campaña abierta por Flávio Bolsonaro. China entendió todo este juego y por eso Xi Jinping expresó hace unas semanas su apoyo al presidente brasileño, en "oposición a la injerencia externa" (textualmente a través de la prensa estatal china).

Por si duda de lo que digo, estimado lector, veamos las encuestas presidenciales que se hacen en Brasil, y veamos como impactó en la imagen y la intención de voto de Lula todo esto. Es la pieza del rompecabezas que falta para completarlo.

Según una encuesta de Quaest, consultora brasileña de investigación y opinión pública, (2.004 casos presenciales, 31 de julio al 3 de agosto de 2026), el 34% de los brasileños dijo que el respaldo de Milei a Flávio Bolsonaro los acerca más a votar a Lula, contra apenas 27% al que lo acerca al candidato del PL. Entre quienes se abstuvieron o votaron en blanco en 2022, la brecha es todavía mayor: 22% a favor de Lula contra 15% a favor de Flávio. La propia consultora establece: "La cuestión central para la campaña de Flávio es que Milei no necesariamente aporta votos por el hecho de respaldarlo. Por el contrario, su presencia puede reforzar entre los votantes brasileños la percepción de que la candidatura del Senador está asociada a intereses y liderazgos externos."

Finalmente, estimado lector, se completó el rompecabezas, en el cual está escrito "Milei quiere que gane Lula". Espero que ahora sepa el porqué de tan controvertido título.

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