Crece la tensión en el peronismo: rebeldía contra el kirchnerismo, denuncias de presiones y diferencias en el Senado

Las acusaciones del gobernador Gustavo Sáenz exponen las internas, mientras Axel Kicillof toma la conducción del PJ bonaerense.
- 🧩 Tensión interna en el peronismo por disputas entre sectores y por el acercamiento del Gobierno a gobernadores de origen justicialista.
- 🗳️ El epicentro del conflicto es el interbloque Popular del Senado (Justicialista, Convicción Federal y Frente Cívico por Santiago) y sus posibles evoluciones en votaciones clave.
- ⚠️ El gobernador Gustavo Sáenz denuncia amenazas a legisladores para que no respalden la reforma laboral, con posibles represalias en sus distritos y críticas a Cristina Kirchner.
- 🛑 Interventores jujeños suspenden la afiliación de Carolina Moisés y de más de 300 militantes por “grave inconducta partidaria” y por apoyar una boleta contraria al PJ; Moisés también votó a favor del Presupuesto 2026 y de cambios en Ganancias y en el RIGI.
- 💥 La votación del Presupuesto 2026 dividió al peronismo en el Senado por primera vez desde que asumió Milei, con tres senadores de Convicción Federal apoyando al Gobierno.
- 🏛️ Reordenamiento del PJ: el kirchnerismo pierde la conducción en Buenos Aires ante Axel Kicillof; Máximo Kirchner logra acuerdos para ocupar cargos relevantes (encabezar el Congreso) y Leonardo Nardini presidirá la Junta Electoral, buscando una unidad interna.
- 🔮 En las provincias, la posibilidad de reelección para 2027 aumenta la dinámica de pactos: Sáenz podría postularse en Salta tras la reforma constitucional; otros mandatarios podrían buscar acuerdos con el Gobierno para sostener el poder.
- 🤝 En conjunto, se observa una expansión de espacios anti-kirchneristas dentro del peronismo y un reacomodamiento de alianzas entre gobernadores y el Gobierno para asegurar la continuidad del poder.
El peronismo atraviesa una tensión creciente por disputas internas entre sus distintos sectores y por el acercamiento del Gobierno nacional a gobernadores de origen justicialista. La crisis impacta tanto en la estructura partidaria como en los bloques legislativos, en un escenario en el que se expanden los espacios enfrentados al kirchnerismo.
El gobernador Gustavo Sáenz (Salta), de extracción pejotista y con lazos con la Casa Rosada, denunció este lunes amenazas a legisladores peronistas para que no respalden la reforma laboral, un proyecto impulsado por el Gobierno. Como represalia, intervendrían el PJ en sus distritos. Semanas atrás, había dicho que el partido está "completamente acéfalo" y que están "cansados" de que Cristina Kirchner "digite todo lo que se tiene que hacer".
El epicentro del conflicto reside en el interbloque Popular del Senado, que reúne las bancadas Justicialista (21), Convicción Federal (cinco) -cuyos senadores han colaborado con el oficialismo- y el Frente Cívico por Santiago (dos).
Hace dos semanas, los interventores jujeños suspendieron la afiliación de la senadora Carolina Moisés (Convicción Federal) -y de más de 300 miembros-, acusada de una "grave inconducta partidaria" por haber impulsado una boleta enfrentada al PJ sin autorización. Además, apuntaron que votó a favor del Presupuesto 2026, la modificación de Ganancias y el RIGI.
La votación por el Presupuesto dividió al peronismo en el Senado por primera vez desde que asumió Javier Milei. Allí, tres legisladores de Convicción Federal apoyaron la iniciativa del Gobierno, y sentaron un precedente conflictivo para el espacio.
En paralelo, el kirchnerismo perdió el mando del PJ bonaerense al entregar la conducción al gobernador Axel Kicillof. Máximo Kirchner le ofreció el acuerdo, a cambio del cual obtuvo lugares importantes en el partido -encabezará el Congreso y Leonardo Nardini presidirá la Junta Electoral-. Pese a que la interna persiste, lograron un pacto de unidad.
En las provincias también pesa la posibilidad de que los gobernadores busquen su reelección en 2027. El caso de Sáenz sigue en debate: durante su primer mandato (2019-2023) se reformó la Constitución provincial y se habilitaron dos reelecciones consecutivas, lo que le permitiría aspirar a un nuevo período. El resto de los mandatarios con posibilidad de reelegir, más allá de su origen partidario, podrían arribar entendimientos con el Gobierno para sostener el poder en sus distritos.
