El Tesoro le compró US$ 3.658 millones directamente al Central y se esfuma la "acumulación" de reservas

Esto explica por qué no hay acumulación a pesar de las compras que hace el Central. Y eso, según algunos, conspira para que el riesgo país baje más.
El Banco Central compra para sus reservas pero le vende al Tesoro, desinflando la "acumulación" que tanto pide el mercado financiero. En el primer trimestre del año el BCRA compró US$ 4.250 millones, pero tuvo que venderle al Tesoro US$ 3.670 millones, quedando un saldo de US$ 580 millones, según cálculos de Christian Buteler. ¿Qué está pasando? Algo que detectó Portfolio Personal Inversiones (PPI) es que el Tesoro también habría comprado divisas, aunque en este caso directamente al BCRA. Los datos monetarios confirmaron que el 30 de marzo, el día previo a la liquidación de la última licitación (en la que el Tesoro aumentó en US$ 420 millones sus depósitos en dólares vía colocación de AO27 y AO28), le compró US$ 115 millones al BCRA.Adicionalmente, los depósitos del Tesoro en el BCRA cayeron US$ 41 millones, de US$ 106 millones a US$ 65 millones. "La suma de ambas cifras es consistente con pagos programados al Club de París el 30/03 por US$ 166 millones. Posteriormente, con la liquidación de la licitación el 31/03, los depósitos se recompusieron hasta US$ 485 millones. Como dato relevante, el Tesoro no recurría a compras directas al BCRA desde el 5 de febrero, cuando había afrontado el pago trimestral de cargos e intereses al FMI", apunta PPI. Y advierte que en lo que va del año, el Tesoro le compró US$ 3.658 millones directamente al Central.
El indicador del JP Morgan está estancado en 600 puntos. A las tensiones globales por la guerra en Irán se le sumaría algo por la poca captación para las reservas.
"Hay varias razones por las que el riesgo país no baja de los 600 puntos básicos a pesar de los excelentes resultados fiscales. Una de ellas es la permanencia de controles de cambios para las empresas que no acceden al RIGI. Otra, es el bajo nivel de las reservas externas netas del Banco Central y su lentitud para acumularlas por temor a que la emisión monetaria provoque aumentos adicionales en la tasa mensual de inflación", había dicho Domingo Cavallo en su blog hace algunos días.
Para Cavallo, esta conducta del Banco Central lleva "a la sospecha de que la estabilidad del tipo de cambio, o peor aún, su apreciación, es precaria y en cualquier momento, puede producirse una depreciación fuerte que desestabilice la expectativa inflacionaria por falta de capacidad del Banco Central para intervenir y acotar la depreciación".
Para el ministro de Economía más famoso de la Argentina, parece paradójico pero si el Banco Central acumulara más reservas, "aún a costa de admitir una depreciación temprana del tipo de cambio, la expectativa de depreciación futura disminuiría y el efecto de mediano y largo plazo sobre la tasa de inflación sería mucho menor que con el escaso nivel actual de reservas".
