Se termina la tregua en los surtidores: YPF define aumentos y el mercado anticipa nuevas subas

Tras 45 días de congelamiento parcial, la petrolera estatal analizará esta semana una actualización de precios. En el sector descuentan ajustes escalonados por la presión internacional del crudo y el atraso acumulado.
YPF entrará esta semana en una definición clave para el mercado de combustibles: decidirá si vuelve a aumentar las naftas y el gasoil tras el esquema de contención aplicado durante los últimos 45 días, mientras crecen las especulaciones en el sector sobre un posible ajuste escalonado para recuperar parte del atraso acumulado por la suba internacional del petróleo.
La decisión se conocerá luego de la reunión que mantendrán directivos de la petrolera con representantes del resto de las compañías del sector, en un contexto marcado por la volatilidad del precio del crudo, la presión sobre los márgenes de refinación y el impacto político que tiene cualquier movimiento en los surtidores.
A comienzos de abril, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, había confirmado la implementación de un "buffer" de precios para evitar trasladar inmediatamente a los consumidores el fuerte aumento del Brent derivado de la crisis geopolítica en Medio Oriente. El mecanismo implicó sostener relativamente estables los precios locales durante un período de un mes y medio pese al encarecimiento internacional del petróleo.
"Esto nos permitirá mantener aproximadamente estables los precios en el surtidor. Durante este período, desde YPF no trasladaremos a los consumidores el impacto de las nuevas variaciones del Brent", había explicado Marín al anunciar la medida.
Ahora, con el vencimiento de esa pausa, el mercado descuenta que habrá algún nivel de actualización. La principal incógnita pasa por la magnitud del incremento y por la estrategia que adoptará YPF para evitar un impacto brusco en la inflación y en el consumo.
Analistas del sector energético consideran que existe un atraso parcial en los precios locales respecto de la evolución del crudo internacional y de los costos de refinación. Aunque el barril retrocedió en las últimas semanas tras las señales de distensión entre Estados Unidos e Irán, el Brent todavía se mantiene cerca de los US$ 100, muy por encima de los valores previos al conflicto.
Desde finales de febrero, cuando comenzó la escalada bélica en Medio Oriente, los combustibles acumularon aumentos cercanos al 23% en la Argentina. En paralelo, el petróleo Brent llegó a subir más de 50% antes de retroceder parcialmente tras las negociaciones diplomáticas entre Washington y Teherán.
En las petroleras sostienen que el "buffer" aplicado por YPF ayudó a desacelerar el traslado de costos al consumidor, pero reconocen que parte de esa diferencia deberá corregirse en los próximos meses. Por eso, en el mercado no descartan que los ajustes se implementen de manera gradual para evitar un salto abrupto en los precios finales.
Especialistas en energía señalan además que el comportamiento del dólar, los impuestos a los combustibles y la evolución del consumo interno serán variables clave para definir la política comercial de las refinadoras durante el segundo semestre.
"El congelamiento parcial permitió ganar tiempo en un contexto internacional muy inestable, pero los precios tarde o temprano tienden a alinearse con la evolución de los costos", explicó un consultor del sector energético que sigue de cerca la dinámica del mercado de refinación.
Otro factor que observan las compañías es la demanda. El consumo de combustibles muestra señales de desaceleración en algunas regiones del país debido a la caída de la actividad económica y a la pérdida de poder adquisitivo, lo que limita el margen para aplicar incrementos agresivos.
YPF continúa liderando ampliamente el mercado local de expendio de combustibles. Según datos de la Secretaría de Energía, la compañía cuenta con 1.660 estaciones de servicio distribuidas en todo el país sobre un total de 5.387 bocas de expendio de combustibles líquidos y GNC.
La provincia de Buenos Aires concentra la mayor cantidad de estaciones de servicio, con 1.894 bocas, impulsada por el volumen de tránsito, la densidad poblacional y la actividad económica.
En paralelo, el negocio del GNC mantiene una fuerte presencia en la matriz energética argentina, con 2.110 estaciones habilitadas para la carga de gas natural comprimido, uno de los segmentos que gana protagonismo frente al encarecimiento de los combustibles líquidos.
Mientras tanto, el mercado espera la señal que dará YPF. Como actor dominante del sector, cualquier decisión de la petrolera estatal suele marcar el camino para el resto de las compañías y termina impactando de manera directa en toda la cadena de combustibles del país.


