Petróleo al rojo vivo: el índice energético argentino volvió a escalar

Un informe del estudio Daniel Montamat & Asociados advirtió que la crisis geopolítica disparó los precios internacionales de la energía y revirtió la baja relativa de tarifas y combustibles en Argentina. En paralelo, el país consolida su perfil exportador gracias al avance de Vaca Muerta.
La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a sacudir al mercado energético mundial y ya impacta de lleno sobre los precios del petróleo, los combustibles y las tarifas en Argentina. Así lo advirtió el último Informe Mensual de Precios de la Energía elaborado por el estudio Daniel Montamat & Asociados, que detectó una nueva suba en el Índice Monitor de Disparidad de Precios de la Energía (IMPED) tras varios meses de convergencia.
El trabajo señala que el proceso de alineamiento de los precios locales con las referencias internacionales comenzó a revertirse desde marzo debido al fuerte shock externo generado por la crisis geopolítica y la disparada del Brent.
"El mercado energético internacional entró en una fase dominada por el riesgo geopolítico", sostiene el informe, que describe un escenario marcado por tensiones extremas en el Estrecho de Ormuz, uno de los puntos neurálgicos del comercio global de petróleo.
La situación se agravó luego de que Estados Unidos formalizara un bloqueo sobre puertos iraníes para restringir sus exportaciones, mientras Irán respondió con amenazas directas sobre la navegación comercial en la zona. Como consecuencia, el tráfico de petroleros cayó cerca de un 70% y más de 150 buques permanecen paralizados fuera del Golfo Pérsico por falta de garantías de seguridad.
En ese contexto, el Brent volvió a escalar hasta los US$ 110 por barril y, según el informe, algunos cargamentos físicos llegaron a negociarse cerca de los US$ 150 debido a la desesperación de importadores asiáticos por conseguir petróleo fuera del Golfo.
"El precio del crudo dejó de responder únicamente a la oferta y demanda y pasó a incorporar una fuerte prima de riesgo geopolítico", advierten los especialistas. Según las estimaciones del mercado, solo el factor Ormuz agrega entre US$ 15 y US$ 25 extra por barril.
La volatilidad internacional ya comenzó a impactar en Argentina. El informe remarca que el IMPED volvió a subir porque los ajustes internos en combustibles y tarifas se vienen aplicando de manera gradual, mientras las referencias globales aumentan a un ritmo mucho más acelerado.
En abril continuó el proceso de actualización tarifaria impulsado por el Gobierno nacional. Las tarifas de gas natural registraron aumentos promedio del 1% para usuarios sin subsidios, mientras que la electricidad subió cerca del 2% bajo el nuevo esquema de Revisión Quinquenal Tarifaria (RQT).
Sin embargo, el estudio destaca una novedad: algunos hogares con subsidios energéticos focalizados podrían registrar bajas en sus facturas debido al incremento de las bonificaciones estatales. Desde abril, la cobertura subsidiada pasó al 60% del costo total para determinados segmentos residenciales.
En el mercado de combustibles, la nafta súper se ubicó prácticamente en línea con la paridad internacional de importación, con un promedio nacional de US$1,53 por litro. El gasoil, en cambio, todavía se encuentra un 8% por debajo de esa referencia debido al fuerte incremento internacional del diésel.
El informe advierte que el gasoil enfrenta un escenario particularmente delicado. Los inventarios globales están en niveles críticos y China decidió restringir exportaciones para garantizar el abastecimiento interno, reduciendo aún más la oferta disponible en el mercado mundial.
En medio de este escenario global convulsionado, Argentina aparece como uno de los grandes ganadores energéticos. El trabajo de Montamat destaca que el país "dejó de ser una promesa" y atraviesa una etapa de consolidación estratégica gracias al desarrollo de Vaca Muerta.
Durante el primer trimestre de 2026, Argentina alcanzó un superávit energético récord superior a los US$ 2.000 millones, impulsado por el crecimiento de la producción de petróleo y gas no convencional.
La producción nacional de crudo llegó a los 890.000 barriles diarios y el país ya es señalado, junto con Brasil y Guyana, como uno de los motores del crecimiento de la oferta global fuera de la OPEP.
Además, Argentina acelera su ingreso al mercado internacional de Gas Natural Licuado (GNL), un negocio que gana relevancia global justamente por las dificultades de abastecimiento derivadas de la crisis en Medio Oriente.
Proyectos como "LNG del Plata" y las alianzas de YPF con compañías internacionales apuntan a comenzar exportaciones de gas por barco desde 2027.
El informe también destaca otro dato inédito: el crudo Medanito comenzó a negociarse con premio sobre el Brent, algo históricamente inusual para el petróleo argentino. La alta calidad del shale oil local y la estabilidad de suministro en un contexto de guerra elevaron el atractivo internacional del crudo neuquino.
Para los analistas, el escenario abre una oportunidad histórica para Argentina, aunque advierten que la volatilidad global seguirá presionando sobre los precios internos de la energía en los próximos meses.

