Préstamos en dólares para los que ganan en pesos: ¿peligro o oportunidad?

Los bancos tienen más capacidad prestable en dólares que en pesos. Ir en contra de esta realidad es tolerar un masivo drenaje de ahorros del circuito económico.
- ⚠️ Contexto histórico: En 2002 se pesificó compulsivamente toda la deuda en dólares a pesos 1 a 1, tras una devaluación severa, poniendo en riesgo al sistema bancario.
- 🔒 Causa de la prohibición: se argumentó que se castigó a quienes prestaban en dólares a ingresos en pesos; la ley restringió a los bancos prestar en dólares solo a deudores con ingresos en dólares, limitando a exportadores.
- 🚦 2024–2026: 24 años después se habilita por DNU préstamos en dólares para personas y empresas cuyos ingresos no son en dólares; el Banco Central anuncia que inicialmente serán para empresas con regulaciones prudenciales más estrictas y luego se evaluará extender a personas.
- ⚖️ Debate técnico: economistas, incluso ortodoxos, alertan sobre los peligros para el sistema bancario si se permiten préstamos en dólares a ingresos en pesos.
- 📈 Evidencias del BC: entre diciembre de 2023 y agosto de 2026, los depósitos en dólares pasaron de US$14.000 millones a US$40.000 millones, mientras los depósitos en pesos expresados en dólares subieron de US$76.000 millones a US$79.000 millones.
- 🏦 Confianza y bancarización: la gente continúa ahorrando en dólares y ahora confía más sus depósitos a los bancos, reduciendo la fuga al exterior.
- 💪 Capacidad prestable en dólares: los bancos tienen más capacidad de prestar en dólares que en pesos; mantener regulaciones de hace 24 años podría limitar la inversión, la producción y el empleo.
- 🎯 Marco productivo: si la estabilidad macro se mantiene, se podría prestar en dólares a ingresos en pesos con gestión de riesgo (swaps o futuros); el problema surge bajo devaluaciones fuertes provocadas por indisciplina fiscal y discrecionalidad.
- 🏛️ Independencia del Banco Central: fortalecer instituciones, especialmente la independencia del BC, es clave y se discute en el Congreso.
- 🛡️ Errores del proyecto vigente: la propuesta con media sanción establece dos tercios para remover el directorio en lugar de modificar la carta orgánica; podría permitir cambios con mayoría simple de un futuro gobierno; se recomienda enmiendas en Senado.
- 🛡️ Sanciones y controles: propone sanciones para funcionarios que presten al Tesoro; también deben sancionarse a funcionarios que impongan controles de cambio o tipos de cambio múltiples, ya que rompen contratos en dólares.
- 💬 Conclusión: el temor a prestar en dólares a quienes ganan en pesos es real, pero no justifica prohibirlo; la clave es disciplina fiscal y cambiaria para sostener la estabilidad.
En la salida de la convertibilidad en el 2002 se tomó la polémica decisión de pesificar compulsivamente todas las deudas en dólares en una relación uno a uno. Es decir, deuda de US$ 100 pasó a ser deuda de $100, cuando habÃa habido una devaluación del 300%. Esto obviamente que puso en peligro al sistema bancario.
Las autoridades económicas de aquella época señalaban de que este era el castigo que se pagaba por haber cometido el pecado original de dar préstamos en dólares a empresas y gente con ingresos en pesos. Por esta razón se les prohibió por ley a los bancos prestar en dólares a quienes no tengan fuentes de ingresos en dólares. Es decir, que los préstamos en dólares se redujeron al acotado universo de empresas exportadoras.
Habiendo pasado 24 años, el gobierno volvió a habilitar con un DNU los préstamos en dólares a personas y empresas cuyos ingresos no sean en dólares. Como primer paso, el Banco Central anunció que habilitará los préstamos en dólares solo a empresas y bajo regulaciones prudenciales más estrictas que para los préstamos en pesos. Después se verá si se hacen extensivos a personas humanas.
Y se prendió la hoguera de las polémicas. Economistas, incluso de orientación ortodoxa lejanos ideológicamente a los heterodoxos del 2002, alertaron de los peligros de la herejÃa que podÃa volver a poner en peligro al sistema bancario. La verdad que en un paÃs como la Argentina que está lejos de tener consolidada la estabilidad macroeconómica y donde no hay un consenso compartido entre la dirigencia polÃtica sobre la importancia de la estabilidad no suena descabellada la idea de que esta jugada es un peligro.
Pero lo mejor en las discusiones técnicas es mirar primero las evidencias. Según los datos del Banco Central, entre diciembre del 2023 y agosto del 2026, los depósitos en dólares pasaron de US$ 14.000 a US$ 40.000 millones o sea aumentaron en US$ 26.000 millones. Los depósitos en pesos âexpresados en dólaresâ pasaron de US$ 76.000 a US$ 79.000 millones o sea aumentaron en apenas US$ 3.000 millones. Es decir, los depósitos en dólares crecieron 10 veces más que los depósitos en pesos.
Esto implica que la propensión de los argentinos a ahorrar en dólares se mantiene intacta. Sin embargo, hay una buena noticia y es que apareció una mayor predisposición de la gente a confiar sus dólares a los bancos. Antes, los ahorros se fugaban al exterior o "al colchón". Ahora, se bancarizan.
De hecho, los bancos tienen más capacidad prestable en dólares que en pesos. Ir en contra de esta realidad es tolerar un permanente y masivo drenaje de ahorros del circuito económico. De poco sirve la buena noticia de que la gente confÃa sus dólares a los bancos, si quedan inmovilizados por regulaciones restrictivas de hace 24 años. La contrapartida es menos inversión, menos producción y menos empleos.
La primera conclusión es que hace falta darle un uso productivo a esta capacidad prestable en dólares de los bancos. Si la estabilidad macroeconómica vino para quedarse no habrÃa problema en que los bancos presten en dólares a los que ganan en pesos dado que el riesgo cambiario de esta operación es administrable con swaps o contratos de futuro. El problema se produce cuando hay fuertes devaluaciones cambiarias provocadas por la indisciplina fiscal y la discrecionalidad de los funcionarios.
De aquà que hay que fortalecer las instituciones que garanticen que la estabilidad vino para quedarse. Una de ellas, muy importante, es la independencia del Banco Central que se trata en el Congreso.
Desafortunadamente, el proyecto con media sanción en Diputados es muy defectuoso.
Estipula dos tercios de los votos del Congreso para remover al directorio del Banco Central cuando los dos tercios también deberÃa ser para modificar la carta orgánica del Banco Central. Como está el proyecto, un futuro gobierno populista cambia la Carta Orgánica del Banco Central con mayorÃa simple y listo. Se termina la independencia y la indisponibilidad de su directorio.
El otro gran error es que coloca fuertes sanciones para el funcionario que emita para prestarle al Tesoro. Las fuertes sanciones, incluso penales, le debe caber también al funcionario del Banco Central que coloque controles de cambio o tipos de cambio múltiples porque esto es lo que rompe los contratos en dólares. SerÃa bueno que el Senado enmienden estos errores.
Son justificados los temores de quienes ven un peligro en prestar en dólares a quienes tienen ingresos en pesos porque los argentinos somos muy indisciplinados con la polÃtica fiscal y cambiaria. Pero esto no justifica ser férreos en mantener la prohibición de los préstamos en dólares. Lo que corresponde es cambiar y ser disciplinados con la polÃtica fiscal y cambiaria.


