Más créditos hipotecarios: la Ciudad aprobó una medida clave para financiar la compra de viviendas

La Legislatura porteña aprobó una reforma clave: el Banco Ciudad deberá volcar al menos el 25% de sus ganancias remanentes a préstamos para vivienda. Qué cambia para la clase media, cómo se distribuirán los fondos y qué impacto puede tener en el acceso al crédito en Buenos Aires.
- 🏦 Modificación de la Carta Orgánica del Banco Ciudad para destinar utilidades a vivienda y desarrollo urbano (aplica al artículo 45 de la Ley 1.779).
- 🧾 Piso mínimo del 25% del remanente disponible de las utilidades se deberá destinar a créditos hipotecarios.
- 🧱 El remanente también podrá usarse para proyectos de desarrollo urbano y para capitalización y reinversión del banco.
- 🗳️ Aprobación de la reforma: obtuvo 31 votos a favor; inicialmente fue propuesta por el bloque La Libertad Avanza.
- 🧑💼 Enfoque en la clase media: busca ampliar el acceso al crédito hipotecario para la vivienda de la clase media porteña.
- 🏘️ Dos destinos principales del remanente: créditos hipotecarios y desarrollo urbano, con salvaguardas para la solidez patrimonial.
- 🛡️ Protección de la solvencia: la Ciudad mantiene la facultad de reducir la distribución de utilidades para retener recursos si es necesario.
- 💰 Montos variables: la cantidad disponible para hipotecas seguirá dependiendo de las ganancias; el 25% mínimo está garantizado.
- 🏗️ Equilibrio entre objetivos: la norma busca financiar hipotecas sin afectar la capacidad de inversión y fortalecimiento patrimonial.
- 🗺️ Impacto en el mercado: profundizará la participación del Banco Ciudad en el mercado hipotecario porteño.
- 🏙️ Beneficio para la ciudad: parte del remanente podrá financiar infraestructura y proyectos urbanos en la Ciudad.
El acceso a la vivienda en la Ciudad de Buenos Aires sumará una nueva fuente de financiamiento tras la decisión de la Legislatura porteña de modificar la Carta Orgánica del Banco Ciudad. A partir de este cambio, una parte de las utilidades de la entidad deberá destinarse de manera obligatoria a créditos hipotecarios, además de sostener fondos para obras de infraestructura.
La reforma alcanza al artÃculo 45 de la Ley 1.779, que regula la distribución de las utilidades netas del banco al cierre de cada ejercicio. El punto más relevante es que, desde ahora, habrá un piso obligatorio para financiar préstamos destinados a la vivienda, algo que hasta el momento no estaba previsto.
La nueva normativa fija que como mÃnimo el 25% del remanente disponible de las ganancias del Banco Ciudad deberá destinarse a créditos hipotecarios. En la práctica, el monto final dependerá de los resultados que obtenga la entidad en cada ejercicio, pero el porcentaje asignado a ese objetivo no podrá ser inferior a ese piso.
"Modificamos la Carta Orgánica del Banco Ciudad para que, como mÃnimo, el 25% del remanente de sus utilidades se destine a créditos hipotecarios. Más oportunidades para la clase media que se esfuerza todos los dÃas para salir adelante y progresar", afirmó el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
La modificación fue aprobada con 31 votos a favor en la Legislatura porteña. El proyecto habÃa sido presentado originalmente por el bloque de La Libertad Avanza y luego fue trabajado en conjunto para avanzar con su sanción.
La decisión se enmarca en la estrategia del Gobierno porteño para ampliar el acceso al crédito hipotecario para la primera vivienda, con foco en los sectores de clase media. Hasta ahora, la Carta Orgánica no establecÃa un porcentaje mÃnimo de las utilidades que debiera destinarse de manera obligatoria a este tipo de préstamos.
El nuevo esquema establece dos destinos principales para el remanente disponible:
El objetivo es que una parte de los resultados financieros del Banco Ciudad vuelva a los vecinos en forma de financiamiento para la vivienda, mientras que otra parte pueda orientarse a proyectos de desarrollo urbano.
La reforma mantiene, de todos modos, una herramienta para proteger la solidez patrimonial de la entidad. La Ciudad conservará la facultad de aprobar reducciones sobre el monto global de utilidades a distribuir cuando resulte necesario retener recursos dentro del propio banco.
Esos fondos podrán destinarse a proyectos de capitalización y reinversión, de modo que la obligación de financiar hipotecas y transferir recursos para infraestructura no afecte las necesidades de fortalecimiento patrimonial de la entidad.
Con esta modificación, el Banco Ciudad profundizará su participación en el mercado hipotecario porteño. El cambio central es que el financiamiento para vivienda dejará de depender exclusivamente de una decisión anual sobre la distribución de utilidades y tendrá garantizado un porcentaje mÃnimo.
La cantidad concreta de dinero disponible para nuevas hipotecas variará según las ganancias obtenidas por el banco y el remanente finalmente distribuible. Sin embargo, una vez definido ese monto, al menos uno de cada cuatro pesos deberá destinarse a créditos hipotecarios, mientras que el resto podrá contribuir al financiamiento de infraestructura en la Ciudad de Buenos Aires.


