Giro en la política monetaria: del apretón al sesgo expansivo
Tras un 2025 de apretón monetario, el Banco Central busca sostener la liquidez y la actividad mientras crece la morosidad de los hogares.
- 🌐 Contexto: en el segundo semestre de 2025 se buscó sostener el tipo de cambio por debajo de la banda superior con medidas como encajes elevados, tasas altas, eliminación temporal de retenciones y absorción de pesos mediante ventas de dólares spot y futuros.
- 🧭 En 2026, el BCRA muestra una política monetaria silenciosamente expansiva.
- 💡 Dos ideas que guían la acción: a) el salto del IPC (1,5%→3,4%) fue considerado transitorio; b) la actividad no avanza a la velocidad deseada (salarios, recaudación, importaciones y crédito flojos).
- 💵 Consecuencia: se buscan medidas que mantengan las tasas de interés estables y por debajo de la inflación.
- 🛠️ Paquetes de medidas: reducción de tasas en el mercado (caución, Lecaps y plazo fijo) y menor costo de financiamiento para empresas (adelantos en cuenta corriente y descuento de cheques).
- 🏠 Aun así, el crédito a familias sigue obstaculizado: préstamos personales y tarjetas > 60% TNA; morosidad > 11%; bancos más selectivos.
- 🚗 El crédito al sector privado, motor de la recuperación en 2024, no crece desde agosto de 2025.
- 🔎 Conclusión: la política monetaria ingresó en una nueva etapa, menos enfocada en defender el tipo de cambio y más en sostener liquidez y actividad.
- ⚠️ Riesgo: la deterioración de la calidad crediticia de las familias podría limitar la efectividad de una política más expansiva.
- 📚 Fuente: Elaboración propia en base al BCRA.
Durante el segundo semestre de 2025, la política económica estuvo fuertemente orientada a sostener el tipo de cambio por debajo de la banda cambiaria superior: se elevaron encajes y tasas de interés, se eliminaron temporalmente retenciones y se absorbieron pesos vía las ventas de dólares spot y futuros. No obstante, el accionar del primer cuatrimestre de 2026 muestra que el BCRA giró hacia una política monetaria silenciosamente expansiva.
La autoridad monetaria parece accionar bajo dos ideas: i) el salto del IPC -de 1,5% en mayo de 2025 a 3,4% en marzo de 2026- fue transitorio y explicado por excepcionalidades; ii) la actividad no se mueve a la velocidad deseada (los datos de salario, recaudación, importaciones y crédito son flojos). En consecuencia, responde con un conjunto de medidas que empujan las tasas de interés hacia un nivel estable y por debajo de la inflación.
Fuente: Elaboración propia en base al BCRA.
El conjunto de estas medidas logró reducir las tasas de mercado (caución, Lecaps y plazo fijo) y también el costo del financiamiento para empresas (adelantos en cuenta corriente y descuento de cheques). Sin embargo, el canal de crédito a familias permanece obstruido: las tasas de préstamos personales y tarjetas continúan por encima del 60% TNA y la morosidad en familias ya supera el 11%, lo que volvió a los bancos considerablemente más selectivos. El crédito al sector privado, que fue uno de los motores de la recuperación en 2024 -el EMAE creció 8,9% entre abril de 2024 y febrero de 2025-, no crece desde agosto de 2025.
Fuente: Elaboración propia en base al BCRA.
En definitiva, la política monetaria ingresó en una nueva etapa, menos enfocada en defender el tipo de cambio y más orientada a sostener liquidez y actividad.
Sin embargo, el deterioro en la calidad crediticia de las familias amenaza con limitar la efectividad de una política monetaria más expansiva.


