El Gobierno pone la mira en US$ 7.000 millones "ociosos": el plan para impulsar los préstamos

El BCRA analiza flexibilizar las restricciones para prestar parte de los depósitos en dólares y reactivar el crédito. La discusión, que ya genera apoyo y reparos dentro del sistema financiero, apunta a mover unos US$ 7.000 millones inmovilizados como encajes en medio de la caÃda del financiamiento en pesos.
- 💡 Contexto: El Gobierno evalúa flexibilizar las restricciones sobre el uso de depósitos en dólares para préstamos, con el objetivo de ampliar el crédito y estimular una economía con desempeño dispar.
- 💰 Encajes y montos inmovilizados: unos US$ 7.000 millones siguen atados como encajes bancarios, que podrían liberarse para financiar más crédito.
- ⚖️ Debate institucional: el presidente del BCRA, Santiago Bausili, descartó una reducción general de encajes, pero dijo que vale debatir una flexibilización para prestar en dólares.
- 🏛️ Origen y propósito de las reglas: las restricciones vienen de la crisis de 2001 para evitar préstamos en dólares a ingresos en pesos, con preocupaciones por descalce cambiario.
- 💹 Crédito privado y señales mixtas: el crédito en pesos creció en julio según el BCE, pero estimaciones privadas señalan una contracción real del crédito privado ese mes.
- 💳 Dinámica en dólares: préstamos en dólares crecieron 5,3% en julio; cerca del 90% son de firmas y se usan principalmente para comercio exterior.
- 🛠️ Avances parciales ya realizados: se permitió a bancos usar dólares propios obtenidos con deuda para financiar a no exportadores, y prestar en dólares a clientes con ingresos en pesos si hay aval de exportadora; aún no se logró un salto significativo del crédito.
- 🔎 Opiniones de analistas: hay margen para ampliar el crédito en dólares sin comprometer solvencia ni liquidez, señalando que la normativa de 2002 está desactualizada.
- 🌍 Riesgo de descalce y comparaciones: se mencionan enfoques de gestión de moneda (como en Perú) para evitar descalce en una economía bimonetaria.
- 🔄 Propuesta y límites: la idea no sería liberar más de US$ 40.000 millones en depósitos en moneda extranjera, sino movilizar parte de los ~US$ 7.000 millones “ociosos” dentro de los encajes; defensores ven una nueva fuente de financiamiento, mientras críticos exigen garantías para evitar problemas de liquidez ante posibles salidas de depósitos.
El Gobierno evalúa flexibilizar las restricciones que limitan el uso de los depósitos en dólares para otorgar préstamos, con el objetivo de ampliar el crédito y darle impulso a una actividad económica que todavÃa muestra un comportamiento dispar. La discusión apunta especialmente a unos US$ 7.000 millones que permanecen inmovilizados como encajes bancarios, aunque la posibilidad genera reparos por el riesgo de descalce de monedas dentro del sistema financiero.
El debate, que inicialmente habÃa surgido como una propuesta de bancos privados de capital nacional, comenzó a ganar espacio dentro del equipo económico. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, descartó por ahora una nueva reducción general de los encajes para acelerar la baja de tasas, pero consideró que flexibilizar las reglas para prestar dólares de los depositantes "amerita que se debata, se expanda y se profundice en el debate".
Las restricciones actuales tienen su origen en la crisis de 2001 y buscan impedir que los bancos presten moneda extranjera a personas o empresas cuyos ingresos están denominados en pesos. Bausili puso en discusión los costos que tuvo esa regulación: "Creo que, como esta regla salió como consecuencia de la crisis de 2001, quedó muy identificada con una salvaguarda, un pilar de una solidez, sin cuestionarse mucho si tenÃan efectos negativos asociados. Y nosotros creemos que, como la mayorÃa de las decisiones de polÃtica, hay un riesgo. Entonces, es cierto, se preservó un sistema financiero en un riesgo de descalce, pero cuando uno observa la evolución en el tiempo, se preservó un sistema financiero que es de lo más chico del mundo. Entonces, preservamos la nada misma".
La discusión aparece en momentos en que el comportamiento del crédito privado vuelve a mostrar señales de debilidad. Aunque el último Informe Monetario Mensual del BCRA registró una expansión de los préstamos en pesos constantes durante julio, estimaciones privadas muestran otra dinámica. Equilibra calculó que "tras un segundo trimestre contractivo, el crédito en pesos al sector privado retrocedió 2,8% mensual real" desestacionalizado en julio, con bajas de 2,6% en familias y 3,1% en empresas.
El contraste aparece en el financiamiento en moneda extranjera. "Del otro lado, los préstamos en dólares crecieron 5,3%" sin estacionalidad durante julio, agregó la consultora. Cerca del 90% corresponde a préstamos de sola firma, utilizados principalmente para operaciones de comercio exterior. El problema para el Gobierno es que, bajo la regulación vigente, el universo de potenciales tomadores de crédito en dólares tiene lÃmites estrictos.
El BCRA ya avanzó con cambios parciales. Primero habilitó a las entidades a utilizar dólares propios obtenidos mediante colocaciones de deuda para financiar a familias y empresas que no generan divisas. Posteriormente permitió prestar moneda extranjera a clientes con ingresos en pesos cuando exista el aval de una empresa exportadora. Sin embargo, ninguna de las dos alternativas consiguió hasta ahora generar un salto significativo del crédito.
Desde el sector financiero consideran que existe margen para avanzar. Jorge Vasconcelos, economista de IERAL-Fundación Mediterránea, señaló a ClarÃn: "Seguramente haya más espacio para que las empresas tomen créditos en dólares, sin que esta dinámica comprometa ni la solvencia ni la liquidez del sistema bancario. El decreto que regula las operaciones factibles es de 2002, la situación cambió en todos los planos".
El principal interrogante es cómo evitar que una expansión del crédito recree el descalce de monedas que amplificó anteriores crisis financieras. Vasconcelos marcó ese lÃmite: "Eso no significa olvidar que tenemos una economÃa bimonetaria en la que el Central no es prestamista de última instancia en el segmento dólar. En Perú, eso se contempla con la polÃtica de encajes: 35% para los depósitos en dólares, 6% para los depósitos en soles".
La alternativa que analiza el Gobierno no implicarÃa liberar los más de US$ 40.000 millones depositados en moneda extranjera, sino eventualmente movilizar parte de los aproximadamente US$ 7.000 millones considerados "ociosos" dentro de los encajes. Para sus impulsores, esos recursos podrÃan transformarse en una nueva fuente de financiamiento para la economÃa; para sus crÃticos, reducir ese colchón obliga a extremar las garantÃas para evitar problemas de liquidez ante una eventual salida de depósitos.


