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Dólar abajo de $1.400 acumula "atraso cambiario" y advierten que está en los mismos niveles que 2017

Dólar abajo de $1.400 acumula "atraso cambiario" y advierten que está en los mismos niveles que 2017
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El tipo de cambio mayorista inició el año en $1.469 y ahora cotiza en $1.396, es decir, tuvo una caída nominal del 5%.

AI
  • 💵 Contexto económico: la inflación es de 3% mensual y el dólar no se ve afectado por tensiones en Medio Oriente, lo que alimenta la idea de atraso cambiario.
  • 📈 Desempeño del tipo de cambio: el tipo de cambio mayorista mostró una apreciación nominal en 2026, al pasar de 1.469 a 1.396 por dólar (caída nominal de alrededor del 5%); la inflación erosiona ese avance.
  • 🏷️ Nivel histórico: para varias consultoras, el dólar estaría en niveles similares a los de 2017.
  • 🌍 Contexto regional: desde el 28/02, el dólar global subió 2.8%, pero el oficial argentino cayó 0.6% en términos nominales; monedas regionales como el real, el peso mexicano y el peso chileno se deprecian, consolidando al peso argentino como excepción.
  • 🎯 Enfoque del mercado: el foco está en si el tipo de cambio oficial mantiene su trayectoria divergente respecto a sus pares, especialmente si el conflicto extiende el fortalecimiento global del dólar.
  • 🔧 Factores locales que sostienen el dólar: tasas de interés altas, oferta de cobertura cambiaria para el sector privado y la expectativa de liquidación de la cosecha gruesa (exportaciones agrícolas por US$ 36.4 mil millones).
  • 🗣️ Opiniones destacadas: Carlos Melconian señaló, en Expoagro, que si el dólar llegara a 1.650 podría estar más tranquilo; no propone devaluación ni predice precio, pero sugiere ese nivel tendría efecto calmante.
  • 🧭 Análisis de la brecha real: LCG indica que el tipo de cambio real multilateral se apreció 7.7% en el año y volvió a rangos comparables con 2017, pese a diferencias en déficits externos entre 2017 y 2024.
  • ⚡ Rol del sector energético: la mayor salida de Vaca Muerta está ayudando a convertir el déficit externo en un superávit energético, lo que reduce la restricción externa y tolera mejor los atrasos cambiarios.
  • 🛑 Señales y riesgos: la “enfermedad” holandesa podría ser asintomática por ahora, pero podría madurar con síntomas en empresas y empleo; el desenlace podría ser repentino, sin necesariamente implicar una crisis de balanza de pagos.

El dólar en la Argentina no se inmuta por las tensiones en Medio Oriente y de hecho su tranquilidad, en un escenario de 3% mensual de inflación, recrudece la idea de que hay atraso cambiario. El tipo de cambio mayorista que se toma para medir esta evolución marca una apreciación nominal en lo que va del 2026: inició el año en $1.469 y ahora cotiza en $1.396. Esto es una caída nominal del 5%. A eso se le suma la erosión que produce la inflación. Y por eso, según algunas consultoras, el dólar está en los mismos niveles que en 2017. 

Según Portfolio Personal Inversiones (PPI), si se analiza desde el inicio del conflicto en Medio Oriente (28/02), mientras el dólar se apreció 2,8% globalmente, el tipo de cambio oficial bajó 0,6% en términos nominales, en contra de sus pares regionales. En el mismo lapso, acota la ALyC, las monedas como el real brasileño, el peso mexicano y el peso chileno sufrieron depreciaciones significativas, al igual que el euro, consolidando al peso argentino como una excepción a la regla. 

"El foco del mercado estará puesto en si el tipo de cambio oficial sostiene esta trayectoria divergente a la de sus pares, especialmente si el conflicto en Medio Oriente prolonga el fortalecimiento global del dólar. Actualmente, el tipo de cambio parecería estar influenciado por factores locales, siendo las tasas de interés nominales todavía elevadas, la oferta de cobertura cambiaria (al menos reciente) al sector privado y la perspectiva de liquidación de la cosecha gruesa (según la Bolsa de Comercio de Buenos Aires US$ 36.400 millones en exportaciones agrícolas)", sostiene PPI. 

Carlos Melconian, durante su visita a la Expoagro, convalidó el escenario. "Cuando Milei llegó el dólar se puso a 800 pesos que son 2.000 pesos de hoy. El promedio histórico son 1.600 pesos. No estoy proponiendo una devaluación, no estoy pronosticando un precio del dólar, pero si valiera 1.650 pesos, estaría más contento y tranquilo", dijo el economista del Círculo Rojo. 

La consultora LCG calcula que en lo que va del año el tipo de cambio real multilateral se apreció 7,7%. "Volvió a ubicarse en niveles comparables con los de 2017, alejándose de los $ 1.636 (a precios de hoy) definidos por el FMI como un nivel mínimo a sostener en el acuerdo 2022", afirman.

Pero, claro, hay diferencias. La consultora recuerda que el 2017 tuvo, en los últimos trimestres, récord de déficit externo (de cuenta corriente de la balanza de pagos). Sin embargo, durante 2024 tuvimos un TCRM más apreciado con menor déficit externo. 

"¿Por qué? Más allá del contexto recesivo (que reduce nivel de importaciones), la diferencia está en Vaca Muerta: pasamos de un déficit energético pronunciado a un superávit energético cada vez más generoso. En otras palabras, Vaca Muerta está corriendo la "restricción externa", esto es, permite tolerar mejor los atrasos cambiarios", explican. 

¿Pero qué quiere decir "tolerar"? LCG dice que en principio, es la suma de entradas y salidas de dólares. El excedente de dólares energéticos (que irá en aumento con el petróleo a US$ 100) ayuda a equilibrar la cuenta incluso con el dólar a $1.400.

"Pero mirémoslo desde otra perspectiva: en el 2017/18, el atraso cambiario afectó simultáneamente a los márgenes de varias empresas y a la balanza de pagos. Como afectó a la balanza de pagos, el atraso se corrigió de la peor manera, que es con una crisis", advierten.

Ahora, el sector de hidrocarburos está haciendo su aporte (junto con el optimismo para emitir ONs en dólares) para ocultar el síntoma del atraso cambiario. "Tenemos márgenes afectados en varias empresas, pero no tenemos síntomas en la balanza de pagos. Esta enfermedad (holandesa) es asintomática al principio, pero está. Hoy de hecho ya empezó a mostrar síntomas en su impacto en empresas y en el empleo. Puede madurar de a poco, pero el desenlace (en una forma distinta a la de una crisis de balanza de pagos) puede ser repentino", subraya LCG. 

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