¿Boom inmobiliario en puerta? Se liberan fondos millonarios y crece la expectativa

El real estate se ilusiona con los dólares liberados del blanqueo, el posible regreso del crédito hipotecario y medidas fiscales que pueden cambiar el juego.
El inicio de 2026 podría darle un impulso al mercado inmobiliario a partir de la liberación de más de US$ 20.000 millones del blanqueo. Desde el 1° de enero, esos fondos —que permanecían inmovilizados en las Cuentas Especiales de Regularización de Activos (CERA)— pueden utilizarse libremente, y en el sector esperan que una parte se canalice hacia la compra de propiedades, en un contexto de mayor previsibilidad y expectativa por la vuelta del crédito.
Con la liberación, referentes del real estate consideran poco probable que ese dinero vuelva a guardarse "en el colchón" y sostienen que muchos inversores priorizarán la seguridad y la rentabilidad del ladrillo por sobre la volatilidad de las alternativas financieras.
Según datos del Banco Central, los depósitos en cuentas CERA bancarias y en Alycs suman US$ 20.600 millones, mientras que el total de bienes declarados alcanza los US$ 23.300 millones, incluyendo inmuebles y activos en el exterior. Aunque no se prevé un impacto inmediato y masivo, el ingreso gradual de estos dólares podría dinamizar la actividad y los precios, especialmente en unidades usadas de uno a tres ambientes, lotes y proyectos en pozo, segmentos donde se concentra la demanda de pequeños y medianos ahorristas.
"La liberación de los fondos es un evento importante", sostuvo en diálogo con Clarín Nancy Vieitez, presidenta de la Cámara Inmobiliaria Argentina, quien proyectó un 2026 auspicioso tras las señales de recuperación de 2025. En la misma línea, Alejandro Bennazar aclaró que "los números de ese mes reflejan la tendencia de los pasados, influenciados por la menor oferta de líneas de crédito y el aumento del scoring", y anticipó: "Entre febrero y marzo, tendremos la foto de después de las elecciones, que será superadora".
Vieitez remarcó que "más que un enfriamiento estructural, hay una pausa coyuntural" y explicó: "Por las elecciones, se postergaron decisiones de compra, lo que impactó en la cantidad de escrituras". A este escenario se suma la Ley de Inocencia Fiscal, que el sector ve como un incentivo adicional: "Cualquier marco que genere confianza, previsibilidad y tranquilidad fiscal puede contribuir a reactivar decisiones postergadas", señalaron.
En ese sentido, Marta Liotto afirmó: "Es un paso clave. El blanqueo de 2024 es un antecedente: parte importante fue a la compra de propiedades usadas", y agregó: "Tenemos expectativas en el año que comienza porque es un momento oportuno para concretar una compra".
