Ramos Napoli explicó el nuevo modelo para el RA-10 y un desarrollo nuclear con capital privado

El secretario de Asuntos Nucleares destacó el fuerte avance del reactor bajo el Gobierno de Javier Milei.
- 🔬 El RA-10 es el proyecto principal para modernizar la industria nuclear argentina y tendrá funciones que van más allá de la generación eléctrica.
- 🕒 El plan pasó de demoras a estar cerca de finalizar gracias a una adenda con INVAP a fines de 2024, y el montaje más complejo avanzó del 50% al 96% en menos de dos años.
- 💼 Se propone una empresa de capital mixto (estado y privado) para la explotación comercial, con la CNEA conservando una acción de oro con veto en decisiones clave.
- ⚛️ El RA-10 tendrá cuatro áreas principales: producción de radioisótopos, dopaje de silicio de calidad nuclear, testeo de materiales y capacidades de I+D.
- 💠 En radioisótopos, aumentará la producción de molibdeno-99 y también permitirá fabricar lutecio-177 e iridio-192; permitirá ensayos en Argentina que antes se hacían en el exterior.
- 🧭 Se necesita una estructura organizativa diferente dentro de la CNEA para gestionar estas capacidades, por lo que se busca la empresa mixta.
- 💰 El costo estimado de construcción del RA-10 es entre 500 y 600 millones de USD; la explotación comercial y la planta asociada exigirían unos 200 millones de USD adicionales.
- 💸 La estrategia apunta a generar ingresos por venta de radioisótopos, dopado de silicio y servicios para reducir el impacto económico en el presupuesto de la CNEA.
- 🌐 Argentina buscará socios y mercados internacionales en la próxima Conferencia General del OIEA en Viena para promover capacidades y exportar
- 📢 Ramos Napoli destacó que hay tecnología, capacidades, capital humano y experiencia regulatoria, pero se necesita escalar y buscar nuevos mercados.
- 🚀 El país pretende ampliar su participación internacional mediante exportación de tecnología, servicios, ingeniería, radioisótopos y conocimiento.
- 💡 Concluye que la materia prima más importante es el conocimiento y que hay que convertirlo en valor para la industria nuclear argentina.
El Gobierno de Javier Milei busca mejorar el esquema de funcionamiento de la industria nuclear argentina y uno de los principales proyectos en ese proceso es el reactor multipropósito RA-10.
Federico Ramos Napoli, secretario de Asuntos Nucleares de la Nación, explicó que la iniciativa pasó de un contexto de fuertes demoras a encontrarse cerca de su finalización y detalló un modelo que contempla la incorporación de capital privado para su explotación comercial.
Según detalló durante una entrevista reciente, cuando asumió la actual gestión el ritmo de ejecución permitía proyectar que la obra podía extenderse hasta 2029, 2030 o incluso más. Sin embargo, tras una adenda acordada con INVAP hacia fines de 2024, el montaje de la parte más compleja pasó de alrededor del 50% a cerca del 96% en menos de dos años.
El RA-10 pertenece a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y tendrá distintas funciones que exceden la generación eléctrica. Ramos Napoli destacó cuatro áreas principales: producción de radioisótopos, dopaje de silicio de calidad nuclear, testeo de materiales y capacidades de investigación y desarrollo.
En materia de radioisótopos, explicó que el reactor permitirá aumentar de manera significativa la producción de molibdeno-99 y también producir lutecio-177 e iridio-192. Además, permitirá realizar en Argentina ensayos de materiales y elementos combustibles que anteriormente debían ser enviados al exterior para su calificación.
El funcionario sostuvo que estas capacidades requieren una estructura diferente a la tradicional dentro de la CNEA. Por ese motivo, el Gobierno trabaja en la creación de una empresa de capitales mixtos, con participación estatal y privada. “Para que la actividad crezca necesitás capital, y ese capital puede venir de un socio privado”, afirmó.
La propuesta contempla que la CNEA conserve una acción de oro con poder de veto sobre determinadas decisiones, mientras que la explotación comercial de algunas capacidades del reactor quedaría en manos de la nueva estructura empresarial.
Ramos Napoli estimó que la construcción del RA-10 demandó entre USD 500 millones y USD 600 millones, mientras que el desarrollo de la explotación comercial y de la planta asociada a la producción de radioisótopos requeriría una inversión adicional del orden de USD 200 millones, dependiendo de la escala y de los productos buscados.
También planteó que el modelo permitiría reducir el impacto de los costos operativos sobre el presupuesto de la CNEA, mediante la generación de ingresos por la venta de radioisótopos, silicio dopado y servicios.
La estrategia no se limita al RA-10. En la próxima Conferencia General del OIEA en Viena, Argentina buscará presentar sus capacidades y avanzar en la búsqueda de socios y mercados internacionales.
“Tenemos tecnología, capacidades, capital humano y una autoridad regulatoria con experiencia, pero durante muchos años no escalamos determinadas capacidades ni buscamos activamente nuevos mercados”, señaló.
En ese sentido, el secretario planteó que el país puede ampliar su participación internacional mediante la exportación de tecnología, servicios, ingeniería, radioisótopos y conocimiento.
“Tenemos la materia prima más importante, que es el conocimiento. Ahora tenemos que encontrar la forma de convertirlo en valor”, afirmó Ramos Napoli al describir el objetivo de la nueva etapa para la industria nuclear argentina.

