La policía británica frustró un atentado terrorista contra una base aérea utilizada por EEUU en Reino Unido

Las autoridades arrestaron a cinco sospechosos cerca de RAF Fairford, una instalación militar británica utilizada por las fuerzas estadounidenses
- 🚨 Cinco hombres fueron detenidos cerca de RAF Fairford acusados de conspirar para cometer un acto terrorista y permanecen bajo custodia policial.
- ⏱️ El operativo comenzó a las 0:45 tras la alerta por tres camiones sospechosos en Whelford, que se dirigían al recinto de bombarderos estadounidenses y fueron interceptados.
- 🤖 Un robot de desactivación de explosivos inspeccionó la carga de los tres vehículos, mientras se estableció un perímetro de seguridad de 400 metros y se evacuó a unas 85 familias.
- ⚖️ Los detenidos están siendo investigados bajo la legislación antiterrorista y por delitos contemplados en la Ley de Explosivos del Reino Unido.
- 🔎 las autoridades aún no identificaron a un actor estatal o no estatal responsable y buscan posibles vínculos con organizaciones terroristas, grupos extranjeros o algún Estado.
- 🇮🇷 Entre las hipótesis figura una posible conexión con Irán, en un contexto de advertencias previas de la Guardia Revolucionaria Iraní sobre bases utilizadas para invadir Irán.
- 🌐 Fairford ha ganado relevancia por su uso por parte de Estados Unidos en operaciones contra Irán, incluidas misiones defensivas autorizadas por el Reino Unido con bombarderos como B-1 Lancer y B-52.
- 🚨 El incidente provocó máxima alerta en la zona, evacuaciones y el despliegue de unidades especializadas para evaluar si los materiales podrían usarse en un ataque.
- 🔬 Los materiales incautados siguen bajo análisis técnico y la investigación continúa para esclarecer quiénes estaban detrás de la operación y si hubo patrocinio o coordinación extranjera.
La Policía Metropolitana de Londres detuvo a cinco hombres acusados de conspirar para cometer un acto terrorista en las inmediaciones de la base aérea RAF Fairford, una instalación estratégica de la Real Fuerza Aérea británica utilizada habitualmente por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.
El operativo comenzó a las 0:45, después de que las autoridades recibieran una alerta por el desplazamiento de tres camiones sospechosos en Whelford, localidad ubicada junto al predio militar. Los vehículos fueron interceptados mientras se dirigían hacia el recinto utilizado por bombarderos estadounidenses.
Tras las detenciones, equipos especializados del Ejército británico desplegaron un robot de desactivación de explosivos para inspeccionar la carga de los tres vehículos. Las autoridades establecieron un perímetro de seguridad de 400 metros y evacuaron a aproximadamente 85 familias, que fueron trasladadas hacia un centro recreativo de la zona.
Los cinco hombres permanecen bajo custodia policial en el marco de la legislación antiterrorista. Según la información difundida después de una conferencia de prensa policial, además de ser investigados por delitos contemplados en la Ley de Explosivos del Reino Unido, fueron acusados de "conspirar para cometer un acto terrorista".
Las autoridades todavía no identificaron a ningún actor estatal o no estatal como responsable detrás del presunto complot. Los investigadores trabajan para determinar si los detenidos tenían vínculos con organizaciones terroristas, grupos extranjeros o algún Estado.
Entre las hipótesis examinadas aparece una posible conexión con Irán. En julio, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica iraní había advertido al Reino Unido que “cualquier base utilizada para invadir territorio iraní es nuestro objetivo legítimo”.
La base aérea de Fairford adquirió relevancia en el marco de la operación militar contra el régimen iraní debido a su utilización por parte de Estados Unidos.
En aquel momento, el gobierno británico había autorizado su uso para misiones de bombardeo defensivas con aviones B-1 Lancer y B-52 contra infraestructura de misiles iraníes en el Golfo Pérsico.
El incidente generó una situación de máxima alerta en el área de Fairford. Además de las evacuaciones, las fuerzas de seguridad desplegaron unidades especializadas para determinar si los materiales encontrados en los vehículos podían ser utilizados en un ataque.
Los elementos incautados permanecen bajo análisis técnico mientras continúa la investigación. Las autoridades británicas también buscan establecer quiénes estaban detrás de la operación y si existió algún tipo de patrocinio o coordinación extranjera.

