Una abuela de 83 años fue eutanasiada contra su voluntad y asesinada en Canadá

Brigitte Stegemann, una mujer cristiana con cáncer de estómago, murió bajo el sistema de asistencia médica para morir de Canadá
- 🧓 Según la familia, Brigitte Stegemann, de 83 años, abuela cristiana, fue sometida a eutanasia pese a que ella no quería morir de esa forma.
- 🧠 La familia sostiene que podría haber tenido problemas cognitivos que dificultaban su capacidad para decidir, y piden evaluar su capacidad mental.
- 💉 Una enfermera habría insistido con el procedimiento, y la familia dice que la enfermera trató a los familiares como un obstáculo.
- 😢 Dos días antes de su muerte, Stegemann estaba inconsolable y dijo que se había equivocado.
- ⏱️ El día de la muerte, cuando se intentó confirmar su consentimiento, Stegemann no respondió, pero el procedimiento se realizó diez minutos después.
- 🧩 La familia señala que tenía problemas para recordar información; cuando se le preguntó cuántos hermanos tenía, respondió que tenía uno, cuando en realidad eran trece.
- 📢 En una declaración, la familia afirmó que no apoyaba la eutanasia en esas circunstancias y expresó preocupaciones sobre su capacidad para decidir de forma independiente.
- 🧠 Señalaron que Stegemann podría haber vivido con una discapacidad cognitiva de por vida, posiblemente dentro del espectro autista, que afectaba su capacidad de procesamiento y toma de decisiones.
- 🩸 El relato de la complicación: la enfermera tuvo dificultades para encontrar una vena y terminó con sangre en la cama y la ropa.
- 📑 Los familiares presentaron una denuncia ante el Médico Forense Jefe de Ontario para revisar la capacidad mental de Stegemann, el poder notarial y la ausencia de consentimiento claro.
- 🚓 La policía local confirmó que el caso es una investigación penal; la familia reclama mayor transparencia y controles sobre los procedimientos de "muerte asistida", especialmente para pacientes cognitivamente vulnerables.
- ⚖️ La familia pidió mayor transparencia clínica, inclusión de la familia en casos de pacientes cognitivamente vulnerables y responsabilidad legal para los centros que operan al margen de la ley.
Una investigación penal fue iniciada en Canadá a raíz del asesinato de Brigitte Stegemann, una abuela cristiana de 83 años que fue sometida contra su voluntad a la eutanasia pese a que, según explicó la propia familia, había manifestado en reiteradas oportunidades que no quería morir de esa manera.
Stegemann había sido diagnosticada con cáncer de estómago en febrero de este año. De acuerdo con el relato de sus familiares, rechazó expresamente la eutanasia porque consideraba que contradecía sus convicciones religiosas.
La familia sostiene además que atravesaba problemas cognitivos que le impedían comprender y decidir de manera independiente sobre una cuestión de semejante importancia.
Uno de los episodios relatados por sus familiares ocurrió cuando Stegemann intentó retirar el catéter mientras gritaba que no quería recibir “la inyección”. Su nieta, Brigitte Kranendonk, aseguró al medio Daily Mail que su abuela estaba profundamente angustiada. “Estaba llorando desconsoladamente”, declaró.
La familia afirma que, pese al rechazo de la abuela, una enfermera insistió con el procedimiento y consideró a los familiares como un “obstáculo”. Dos días antes de su muerte, Stegemann se encontraba inconsolable y había manifestado que se había equivocado.
La situación se volvió todavía más grave el día en que murió. Según el relato familiar, cuando el personal intentó confirmar su consentimiento, Stegemann no respondía. Sin embargo, el procedimiento se realizó apenas diez minutos después.
Sus familiares también cuestionaron seriamente su capacidad mental. Según su relato, Stegemann tenía dificultades para recordar información y, cuando un médico le preguntó cuántos hermanos tenía, respondió que uno, aunque en realidad tenía trece.
En una declaración posterior al asesinato, los familiares expresaron: “Nuestra familia no apoyaba la eutanasia en las circunstancias de GG y expresa serias preocupaciones de que GG no fuera mentalmente capaz de tomar una decisión tan importante de forma independiente".
Y agregaron: "GG había vivido durante muchos años con lo que nuestra familia sabía que era una discapacidad cognitiva o del desarrollo no diagnosticada y de por vida (que sospechábamos que podría estar dentro del espectro autista), lo que afectaba profundamente su capacidad de procesamiento, comprensión y toma de decisiones”.
El relato sobre el procedimiento también generó alarma. Los familiares aseguran que la enfermera tuvo dificultades para encontrar una vena y que intentó colocar la vía intravenosa varias veces, alternando entre ambos brazos. Según la familia, Stegemann terminó cubierta de sangre.
“Había una cantidad significativa y alarmante de sangre cubriendo a GG, la ropa de cama y el área circundante; era la mayor cantidad de sangre que Brigitte había visto jamás”, sostuvo la familia.
Ante estas circunstancias, los familiares presentaron una denuncia formal ante el Médico Forense Jefe de Ontario. Solicitaron que se investigara la capacidad mental de Stegemann, la omisión de su poder notarial y la ausencia de un consentimiento claro.
La policía local confirmó que el caso está siendo investigado penalmente. La familia reclama ahora mayor transparencia y controles sobre los procedimientos de "muerte asistida", especialmente cuando se trata de pacientes cognitivamente vulnerables.
“Esperamos que su historia sirva de advertencia y de llamamiento urgente a favor de una mayor transparencia clínica, la inclusión obligatoria de la familia en el caso de pacientes cognitivamente vulnerables y una estricta responsabilidad legal para los centros que operan al margen de la ley”, concluyó la familia.

