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Se reveló la identidad del “paciente cero” que desató el brote de hantavirus en el crucero Hondius

Se reveló la identidad del “paciente cero” que desató el brote de hantavirus en el crucero Hondius
Dufume
sociedad

Se trata de Leo Schilperoord, un ornitólogo neerlandés de 70 años que murió a bordo del barco.Su esposa, Mirjam Schilperoord-Huisman, falleció 15 días después en Sudáfrica.

Mientras el puerto de Granadilla (Tenerife, España) se prepara para recibir al crucero MV Hondius, este sábado se conocieron las identidades del denominado paciente cero, que desató el brote de hantavirus en el barco, y su esposa. Ambos murieron en abril a causa de la enfermedad.

Se trata de Leo Schilperoord (70 años) y su esposa Mirjam Huisman (69), una pareja de ornitólogos que estaban en el tramo final de un viaje de cinco meses por Sudamérica para ver aves y habían emprendido el regreso a bordo del Hondius.

Leo y Mirjam eran conocidos dentro de la comunidad -habían publicado ensayos sobre aves en revistas especializadas- como en Haulerwijk (Frisia), el pueblo de unos de 3.000 habitantes donde vivían.

La asociación vecinal De Boskrâne, había publicado una semana atrás un sentido mensaje tras la muerte de la pareja: "Durante su viaje de regreso tras una gira por Sudamérica, nos enteramos con gran pesar del fallecimiento de nuestros vecinos Leo Schilperoord, el 11 de abril, y poco después su esposa, Mirjam Schilperoord-Huisman, el 26 de abril. Sus fallecimientos, con tan poca diferencia de tiempo, nos conmueven profundamente. Deseamos a la familia y a sus seres queridos mucha fuerza".

Otro obituario en la revista local Haulerwijk, reza: "Como pájaros en vuelo. Tras despedirse de su esposo Leo Schiperoord el 11 de abril, nuestra querida amiga Mirjam Schilperoord-Huisman falleció el 26 de abril. Te vamos a extrañar, así como tus historias".

"El hermoso viaje que estaban emprendiendo juntos se ha visto truncado de forma abrupta y definitiva. Queremos que regresen a casa en paz y recordarlos", dijo un familiar a través de la organización Namens de Familie, que ayuda a víctimas y familiares de crímenes, accidentes de tránsito y desastres, citó De Gerderlander.

Leo falleció repentinamente a bordo el 11 de abril pero en aquel momento no se pudo determinar la causa de muerte. De hecho, cuando el capitán del MV Hondius tuvo que comunicarle a los pasajeros el fallecimiento del biólogo un día después, dijo que creían que había sido por "causas naturales" y que el médico del crucero le había dicho que "cualquier problema de salud con el que estuviera luchando" Leo, "no eran infeccioso", se ve en un video publicado por el New York Post.

Casi dos semanas después el cuerpo de Leo Schilperoord fuera desembarcado en la isla de Santa Elena, Mirjam -que ya tenía síntomas en el barco- dejó el barco para acompañar la repatriación del cuerpo de su marido a Países Bajos.

Sin embargo, en Johannesburgo (Sudáfrica), donde tenía que hacer escala, a Mirjam le impidieron subir al avión por la gravedad de su estado de salud. La mujer se descompuso en el aeropuerto y terminó internada en un hospital, donde falleció el 26 de abril.

Luego, el 2 de mayo falleció otro pasajero de nacionalidad alemana.

Una de las hipótesis principales es que la pareja habría contraído el virus durante una visita al basural municipal de Ushuaia, donde se pueden observar algunas aves carroñeras como el matamico blanco.

Según la reconstrucción del Ministerio de Salud argentino, la pareja llegó al país el 27 de noviembre de 2025, luego viajaron 40 días para cruzar a Chile, el 7 de enero. Ya en el país vecino, recorrieron 24 días también en auto, ingresaron de vuelta por Neuquén y volvieron a Chile 12 días más tarde. Cruzaron a la Argentina nuevamente, esta vez por el paso Cristo Redentor (Mendoza), y fueron hasta Misiones en un viaje de 20 días en auto. El 13 de marzo cruzaron a Uruguay y volvieron a entrar en Argentina el 27 de marzo. El 1 de abril abordaron el barco MV Hondius en Ushuaia y ya el 6 de abril Leo comenzó a tener síntomas de hantavirus, aunque en ese momento no habían asociado la enfermedad: fiebre alta, cefalea, dolor de estómago y diarrea.

El director de Epidemiología y Salud Ambiental de Tierra del Fuego, Juan ​Petrina, aseguró que son "prácticamente nulas" las posibilidades de que se haya contagiado en Ushuaia la pareja neerlandesa que mostró los primeros síntomas de la enfermedad.

"La escasez que hay de este roedor (por el ratón colilargo) y a su vez el estado sanitario histórico que tuvo la provincia, sumado al corto periodo que pudo haber estado expuesta esta pareja a esa a esos roedores, disminuye enormemente la posibilidad que haya sido acá", profundizó el funcionario.

En Ushuaia no hubo casos de hantavirus desde 1996 y según fuentes de la ciudad la zona no es hábitat del ratón colilargo, que además de ser herbívoro tiene hábitos nocturnos y no suele alimentarse de basura.

Hasta ahora, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado ocho infecciones por hantavirus, entre las que se han producido tres muertes. Otros cuatro pacientes están actualmente hospitalizados. En seis de los casos se ha confirmado la variante Andes del virus, la única de la que existen reportes de contagios limitados entre humanos.

Según el Ministerio de Salud argentino, esta cepa sólo presenta antecedentes de circulación en Chubut, Río Negro y Neuquén y en el sur de Chile.

En el barco se encuentran 151 personas de 23 países, según el último balance, y hasta el momento se encuentran sanas según las autoridades españolas.

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