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“Yo no sabía lo que iba a pasarles”: desde la cárcel, Pequeño J se desliga del triple crimen de Morena, Brenda y Lara

“Yo no sabía lo que iba a pasarles”: desde la cárcel, Pequeño J se desliga del triple crimen de Morena, Brenda y Lara
Dufume
policiales

El peruano Tony Janzen Valverde Victoriano (20) está preso en el penal federal de Marcos Paz.Cómo es su vida en prisión y el rol del misterioso "Gordo" que aun no fue identificado en el expediente."Pido una vez más disculpas por lo que les pasó a ellas. Yo creí realmente que iban a hacer una fiesta", dice sobre el horror en una casa de Florencio Varela.

AI
  • 🏛️ Tony Janzen Valverde Victoriano, conocido como “Pequeño J”, está detenido en el Complejo Penitenciario de Marcos Paz y podría ser trasladado a otro penal cuando supere la mayoría de edad (10 de septiembre).
  • ✈️ Fue extraditado desde Perú tras siete meses de detención y quedó a disposición de la Justicia argentina.
  • 🩸 Es imputado por el triple asesinato de Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez, cuyos cuerpos aparecieron en Florencio Varela; la investigación lo vincula con el hecho.
  • ⚖️ El juez Rodríguez lo procesó con prisión preventiva y embargó 1.000 millones de pesos; se suman hipótesis de trata de personas, explotación sexual y lavado de activos.
  • 🕵️‍♂️ Se indica que formaba parte de una estructura delictiva narco-criminal que participó en la captación, traslado, cautiverio y posterior asesinato de las víctimas.
  • 🗺️ En su declaración, relató encuentros con Lara y Morena y con un hombre apodado “Gordo”; describe la jornada del 19 de septiembre y sus movimientos previos.
  • 🚷 Tras el hallazgo de los cuerpos, huyó con Matías Ozorio a Bolivia y luego a Perú; finalmente se separaron y terminó siendo extraditado a Argentina.
  • 🗣️ Su abogado, Lucas Contreras Alderete, presentó apelación al procesamiento y un hábeas corpus por las condiciones de encierro, calificándolas de inhumanas y pidiendo la libertad inmediata.
  • 👥 En el caso hay otras 10 personas imputadas y detenidas por coautoría del triple homicidio; entre ellos figuran Sotacuro, Ibáñez, Parra, Ibarra, Villanueva Silva, Ozorio, Mujica, González Guerrero, Giménez y Mallón, con un extraditado a Perú.
  • 🔎 La Justicia indica que el crimen podría estar vinculado a una venganza por una supuesta sustracción de estupefacientes y a una red narco-criminal, incluyendo posibles roles de trata y lavado de activos.

Encerrado en una celda del Complejo Penitenciario de Adultos Mayores N° 24, en Marcos Paz, pasa sus días Tony Janzen Valverde Victoriano (20), más conocido como “Pequeño J”. Recién el 10 de septiembre, cuando cumpla la mayoría de edad, podrá ser trasladado a otro penal.

Está solo, pero dice que ahora la pasa mejor que en Perú, donde estuvo detenido siete meses hasta ser extraditado a la Argentina como coautor del triple crimen de Morena Verdi (20), Brenda del Castillo (20) y Lara Gutiérrez (15).

Dice que ahora come dos platos de guiso por día, muy distinto a la media taza diaria de arroz que le daban en el penal de Cañete. Allí también lo raparon y bajó varios kilos. Su aspecto cambió de aquel que se conoció cuando fue detenido.

En la cárcel de Marcos Paz, que pertenece al Servicio Penitenciario Federal (SPF), sale por las mañanas a hacer ejercicio. No está incomunicado, pero no tiene contacto con la población de otros pabellones.

Tampoco se le permitió hablar con su familia y hasta el contacto con su abogado, Lucas Contreras Alderete, debe ser personalmente cuando lo visita, los sábados, para informarle cómo sigue la causa.

“Me está costando sobrellevar esto porque es la primera vez que estoy en un penal. Por la gente y por segunda vez, lamento mucho lo que les pasó a Brenda, Lara y Morena, porque yo no sabía lo que iba a pasarles”, dijo a Clarín Valverde Victoriano.

“Pequeño J” dice que actualmente “está bien” y esforzándose “por estar bien mental y físicamente, y esperar que esto pase”.

En el penal se enteró de su procesamiento y del embargo de mil millones de pesos que le dictó el juez federal de Morón Jorge Rodríguez.

Unas semanas antes, en su ampliación de indagatoria, “Pequeño J” describió los encuentros que tuvo con Lara y Morena y un hombre a quien conoció con el apodo de “Gordo” pero que no fue identificado hasta el momento.

“Yo estaba hablando con Morena y el llamado 'Gordo' conversaba con Lara. Con Morena hablábamos de su trabajo, ella me contaba que tenía su enamorado, y yo le preguntaba si no le molestaba que hiciera eso (ejercía la prostitución) y ella me decía que no, que era su trabajo, y charlábamos y nos reíamos”, contó.

La segunda vez que se vieron fue en el boliche Staff, de Flores, donde escuchó hablar a Lara y “Gordo” de una fiesta, lo que luego se sabría que fue el 19 de septiembre del año pasado en una casa en Florencio Varela, donde aparecerían los cuerpos de las tres jóvenes.

-¿Siempre relacionaste lo que mencionó Lara de la fiesta con respecto al crimen?

-Sí escuché de la fiesta cuando el Gordo le hablaba a Lara y yo pensaba que era una fiesta nada más. Pero cuando aparecieron los cuerpos de las pibas en la casa de Celeste me cagué de miedo porque yo era el único que había dado la cara en las cámaras y el Gordo también dio la cara pero yo ni lo conocía y ahora no sé ni dónde estará, pero yo estoy preso.

-¿Qué hiciste durante ese día, el viernes 19 de septiembre?

-Ese día a la mañana estuve en Laferrere hasta la tarde, que me llama Miguel Ángel (Villanueva Silva, otro imputado) y me dice para hacerle un mandado, que acompañe al Gordo que se había comprado un carro (auto). Entonces fui a la villa y me buscó El Gordo en un carro negro Chevrolet. Ahí fuimos a un garaje donde estaba Sotacuro (Víctor, también detenido) con El Negro, que estaba con una visera negra. El Gordo se puso a revisar el carro para ver si andaba bien, Sotacuro le dijo que sí y ahí nos fuimos. Sotacuro se fue con El Negro y yo con El Gordo en el carro Chevrolet y me llevó a la villa. Llegué y me compró un broaster (pollos asados, típica comida peruana), y subí a la casa y me quedé jugando al Street Fighter. Después me dormí hasta la madrugada que llegaron Matías (Ozorio, también imputado) y el Negro (a quien no se lo identificó).

Una vez enterado de la aparición de los cuerpos, “Pequeño J” escapó junto a Ozorio. Primero pasaron de manera ilegal a Bolivia y llegaron hasta Perú, donde se separaron.

Ya en Perú, Valverde Victoriano se comunicó con su familia. En su indagatoria dijo que no quería seguir con Ozorio, ya que allí estaban su madre, hermana y tía, y que no sabía “qué problemas tendrá él con las mujeres”. Arreglaron que se comprara un pasaje a Lima y que se volverían a ver en Trujillo, de donde es oriundo “Pequeño J”.

Ozorio le pidió que no lo dejara solo, pero como tenía ya pedido de captura internacional de Interpol, “Pequeño J” prefirió seguir sin él.

Antes de separarse, Tony dice que le preguntó qué había pasado con las tres chicas, a lo que Ozorio le contestó que “solo cumplió con lo requerido por Miguel Ángel”, y que cuando llegó a la casa “ya estaba todo armado”.

-En tu segunda indagatoria te referís a Miguel Ángel Villanueva Silva como “el jefe”, ¿él respondía a alguien?

-No lo sé, yo hablaba con El Gordo, todo era por intermedio de él. Él era muy celoso con sus amistades.

-¿Cómo fue tu huida a Perú?

-Llegué a Bermejo con Mateo, cruzamos el río en un bote pequeño, le pagamos a la señora, subimos por donde estaban los taxistas. Mateo cambió 200 dólares a moneda boliviana y ahí nos fuimos a Oruro y por intermedio del viaje, cuando estaba en el bus me acordé de la maleta y la pistola y yo porque no quería que la familia de Mica (su pareja) se meta en problemas, ahí le dije que esconda el ‘fierro’ y queme los papeles de mi tío, para que tampoco tenga problemas. Dejé el pasaporte en el asiento del bus. Cuando llegamos a Oruro nos fuimos a La Paz y de ahí a Desaguadero, la frontera de Perú y Bolivia. Llegamos hasta el puente y ahí tomamos un bote para entrar ilegal. Una vez que entramos tomamos una minivan y nos fuimos a Arequipa. Yo en Arequipa ahí le hablo a Mateo, le dejo las cosas claras, le dije que siga su camino y se fue para Lima. Yo agarro y me voy a Pico de Pico, de Pico a Chala y me encontré a un joven con un tráiler. Le pregunto si pasa por Trujillo y me dice que va a Chimbote. Entonces le dije que sí porque está cerca. Por intermedio del camino llegamos al peaje de Pucusana, donde me detuvieron.

Cuando lo trasladaron a la comisaría, volvió a ver a Ozorio, que había caído horas antes cuando la Policía lo detuvo en una plaza de Lima deambulando solo.

Finalmente sostuvo que su abogado peruano le recomendó que continúe detenido en su país, ya que en Argentina “las cosas estaban calientes” y podrían hacerle daño. Tras siete meses, fue extraditado y quedó a disposición de la Justicia argentina.

“Pequeño J” vuelve a repetir que “no sabía lo que iba a pasarles” a Brenda, Morena y Lara.

"Yo pensé, creí que lo más probable era que fuera una fiesta en verdad, porque Miguel y el Gordo tenían su moneda y querían pasarla bien, pero lamentablemente no pasó lo que yo pensé, pasaron otras cosas. Es algo inimaginable, lamentable, es algo feo en verdad que hayan hecho eso a estas tres mujeres”, señala.

A su vez, relata que tiene en Perú a su madre y a dos hermanas, una de ellas de la misma edad que Lara, “y si les pasara algo a ellas, puta que estaría de más en este momento”.

“Entiendo el dolor de la familia porque a mi corta edad de 14 años me mataron a mi padre y eso me afectó y me dolió bastante. Y las familias de las pibas deben estar sintiendo lo mismo, y es un sentimiento muy feo. Y yo lo siento mucho que las familias sientan eso. Por eso pido una vez más disculpas por lo que les pasó a ellas. Yo creí realmente que iban a hacer una fiesta”, finaliza su relato.

El juez Rodríguez procesó el pasado viernes 12 a "Pequeño J" con prisión preventiva y lo embargó por mil millones de pesos.

En su fallo, la Justicia sumó dos nuevas hipótesis que apuntan a delitos de trata y explotación sexual, y lavado de activos.

El juez federal N° 2 de Morón consideró que "Pequeño J” realizó “aportes esenciales" en "distintas fases del accionar delictivo: desde la planificación previa, la logística de captación y traslado de las víctimas, el aseguramiento del lugar de cautiverio, hasta el control y sometimiento de las mismas en el inmueble donde fueron privadas de su libertad y posteriormente asesinadas”.

Morena, Lara y Brenda fueron halladas asesinadas el 19 de septiembre del año pasado en una casa del barrio Villa Vatteone de Florencio Varela.

Según la Justicia, los crímenes están vinculados a una “venganza por la supuesta sustracción de estupefacientes”.

Ahora, el magistrado suma la pista de la trata y el lavado de activos como otras actividades a las que se dedicaba la banda y que también podrían estar detrás de los asesinatos.

“El sospechoso habría integrado una estructura delictiva más amplia, en la que el crimen de las tres víctimas estaría relacionado con disputas internas y represalias dentro de una red narco-criminal", aseguró el juez Rodríguez, quien firmó el fallo de 27 páginas -al que tuvo acceso Clarín- junto a su secretario Ignacio Calvi.

Por el triple crimen, hay otras 10 personas imputadas y detenidas: Víctor Sotacuro Lázaro (41), Milagros Florencia Ibáñez (20), Maximiliano Andrés Parra (18), Iara Daniela Ibarra (19), Miguel Ángel Villanueva Silva (25), Matías Agustín Ozorio (28), Mónica Débora Mujica (37), Celeste Magalí González Guerrero (28), Ariel Jeremías Alexis Giménez (28), Bernabé Jesús Mallón (42).

Todas están acusadas de coautoras del delito de triple homicidio agravado por alevosía, ensañamiento, la participación de varias personas y mediar violencia de género.

Mientras que Joseph Freyser Cubas Zavaleta (31), alias "Señor J", fue investigado, pero luego beneficiado con la falta de mérito y extraditado a Perú.

En las últimas horas, la defensa técnica de "Pequeño J", llevada adelante por el abogado Contreras Alderete, presentó la apelación al procesamiento del joven y un hábeas corpus por las condiciones en las que se encuentra en el penal de Marcos Paz, donde está aislado del resto de la población carcelaria.

El letrado calificó de "inhumanas y degradantes" las condiciones en la que se encuentra Victoriano Valverde y denunció una "tortura psicológica" de su defendido, por lo que solicitó su "inmediata libertad".

Otros de los pedidos que realizó fue que se declare la inconstitucionalidad de la resolución 35/2024 del Ministerio de Seguridad Nacional vinculada a los detenidos calificados como de "alto riesgo".

Uno de los puntos que resaltó Contreras Alderete fue la manera que se entrevistó por primera vez con su cliente en la cárcel. El abogado describió como "severas e intolerables medidas de seguridad" a la que fue expuesto.

Además, explicó que el joven se encuentra "visiblemente angustiado, afligido y abrumado" por no tener comunicación con su familia, principalmente con su madre y hermana.

EMJ - AA

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