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El espejismo roto y la campaña “anti”

El espejismo roto y la campaña “anti”
Dufume
opinion

"Pretender que la unidad social con la Selección de fútbol se repita en la política es una utopía. Se trata de una identidad simplificada imposible de ser reeditada en una sociedad cruzada por intereses infinitos. Así penetró la polémica en redes que, por repetición, muchas veces convierte en verdad una mentira. Mecanismo que no es ajeno a la 'batalla cultural´ libertaria y a muchos otros actores de la política", dijo Chiqui Tapia. presidente de la AFA.

AI
  • ⚽️ El Mundial 2022 dejó una sensación de unidad en Argentina alrededor de Messi y Scaloni, pero esa cohesión podría empezar a diluirse.
  • 🗳️ Se pregunta si esa cohesión podría trasladarse a la política y alimentar el mito de un país rico.
  • 🇦🇷 En Argentina persiste la fragmentación social y la idea de un encuentro nacional entre Messi y Maradona como símbolos.
  • 🏛️ La política argentina se caracteriza por un choque “nosotros contra ellos”, con Kirchnerismo y Milei que dificultan el consenso.
  • 🇪🇸 En España, la victoria mundialista coincidió con tensiones PSOE-PP y debates sobre Catalunya e inmigración.
  • 🗣️ En Argentina, redes difundieron discursos transfóbicos e islamófobos ligados a Milei, amplificados por otros actores.
  • 🌐 Se habló de una “campaña anti-Argentina” en redes, vinculada a la agenda de ciertos gobiernos y personalidades.
  • 🧭 Un análisis de 40 mil publicaciones sobre Argentina/Messi/Selección identifica cinco narrativas dominantes (solo una futbolística).
  • ⚽️ Messi se ve como centro del relato deportivo, con dudas sobre un supuesto trato preferencial.
  • 🌍 Otras narrativas abordan la identidad del país, sus raíces y debates sobre racismo, mestizaje e indígenas.
  • 🇦🇷 Malvinas y el intercambio discursivo con Inglaterra forman otra línea de conversación.
  • ⚠️ Una narrativa vincula a Argentina con nazismo, circulando en redes latinoamericanas.
  • 🇮🇱 Parte de la conversación señala vínculos entre Argentina e Israel ligados a Milei.
  • 🔎 La investigadora concluye que Twitter no representa la opinión pública real; existió conversación hostil durante el Mundial.
  • 🪰 La frase “cien mil moscas” se usa para advertir sobre la tiranía de las mayorías y que no convierten una mentira en verdad.
  • 💼 En EE. UU., la justicia citó a personas vinculadas a TourProdEnter LLC por presunta estafa relacionada con partidos vendidos sin Messi.
  • 🇺🇸 Esto podría complicar a Tapia y Toviggino y generar dilemas políticos para el gobierno de Milei.
  • 🌐 El entorno internacional (Trump, Irán) y elecciones en Brasil e Israel influyen en la mirada hacia Milei.
  • 📉 Datos económicos: consumo cayó 2,7% interanual en junio y la confianza del consumidor cayó 4,8% según Di Tella.
  • 🤔 A corto plazo, la audacia discursiva libertaria podría perder fuerza si la economía no mejora.

Probablemente el bello espejismo argentino del último mes largo se empiece a diluir. Por primera vez desde 2022 cuando se produjo la fiesta por Qatar afloró una sociedad mancomunada, eufórica, exaltando el trabajo y la humildad de un equipo con líderes anómalos que no encajan fácilmente en el diseño de la matriz cultural de la nación. La referencia es a la Selección de fútbol, a Lionel Messi y al director técnico, Lionel Scaloni.

Aquel paisaje dispara siempre la misma pregunta. ¿Por qué razón una conducta colectiva semejante no podría repetirse en otros planos? ¿Por qué no extenderla, por ejemplo, a la política y que un comportamiento colectivo aunado haga realidad el mito de origen de país rico?

Esa imposibilidad no tiene que ver únicamente con la Argentina, cuya forma de vida cotidiana es solo la fragmentación. Tanto que, más allá de coronaciones y títulos, se pretende seguir fomentando el divorcio entre Messi y Diego Maradona. Hace días el escritor Eduardo Sacheri brindó una sabia explicación: “Son los dos. La opción no cabe. Porque representan un punto de encuentro para todos”, señaló.

Si la política tuviera esa lógica sería demasiado bonita para convertirse en realidad. El fútbol constituye una identidad simplificada de refugio popular. El eslogan de “todos nosotros contra nuestros adversarios”. La vida política es de infinita complejidad cruzada por intereses individuales, sociales, económicos y religiosos. Para combinarlos con eficacia se requeriría exactamente la fórmula opuesta que se aplica en el deporte. Pero en la Argentina persiste el “nosotros o ellos” que supo imponer el kirchnerismo o “la gente de bien contra la gente de mal”, que enarbolan Javier Milei y los libertarios.

No se trata de un fenómeno exclusivo de nuestro país, aunque aquí parezca exacerbado. España obtuvo el título del mundo, casi dos millones de personas celebraron en las calles. Días más tarde recrudeció el enfrentamiento entre el gobierno del PSOE, que lidera Pedro Sánchez, acosado por hechos de corrupción y el opositor Partido Popular. Retornó la conflictividad de los territorios autonómicos con el centralismo de Madrid, especialmente por las demandas de Catalunya. La extrema derecha se animó de nuevo a cuestionar la “pureza” de la selección española por la participación en ella de los hijos de inmigrantes negros Lamine Yamal (musulmán) y Nico Williams (cristiano).

Aquellos difusores hallaron un espejo en nuestro país. La militancia digital de Santiago Caputo, asesor principal del Presidente en materia de comunicación, inundó las redes de comentarios transfóbicos, uno de ellos focalizado en el goleador francés Kylian Mbappé. El Gordo Dan (Daniel Parisini) y el director de la Oficina de Respuesta Oficial, Juan Pablo Carreira, se entretuvieron mucho más con expresiones despectivas e islamofóbicas dirigidas a jugadores de selecciones europeas.

Varias de esas expresiones fueron retuiteadas por Milei y pasaron a engrosar el gran debate que sobrevino al Campeonato del Mundo. La lluvia de críticas a la Argentina que el Gobierno encuadró en lo que denomina la “batalla cultural”. Se trató de mensajes en las redes, con contenido falso o agraviante, que se pretendieron legitimar colocando de escudo opiniones de personalidades famosas. Como el escritor español Arturo Pérez Reverte o el actor Javier Bardem. Puntos de vista con los cuales puede no estarse de acuerdo. Pero carentes de falsedades o injurias.

La amalgama de aquellas dos cosas dio espacio a lo que muchos sectores bautizaron como “campaña anti argentina”. Latiguillo idéntico, aunque de connotaciones muy distintas, del que supo blandir la dictadura a partir del Mundial de 1978, cuando secuestraba y mataba a personas. La lógica de las redes sociales terminó imponiendo por un tiempo esa condición. Que está estimulada por otro par de acontecimientos. Los Estados del mundo han apartado los métodos institucionales y también comunican por las redes. Los medios de comunicación construyen en gran medida su agenda en base a la conversación global en las nubes. Se comprende entonces la potencia del fenómeno.

Entre una alfombra de hojarasca fue posible reparar en un trabajo metodológico realizado por María de los Angeles Lasa. Licenciada en Relaciones Internacionales por la Universidad Católica de Córdoba, Magister en Políticas Públicas por la Universidad de Oxford y Doctora en Ciencia Política de la Universidad Estatal de Italia. La profesional analizó 40 mil publicaciones de Twitter (X) limpias, en español e inglés, durante las semanas que duró el Mundial de Fútbol. Tomó como referencia menciones a la Argentina, Messi o la Selección.

Del análisis obtuvo cinco grandes narrativas dominantes. Solo una de las conversaciones, señala, resultó estrictamente futbolística. Las otras recuperaron relatos más amplios sobre nuestro país, su historia y su identidad. En la primera Messi ocupó el lugar central como deportista, aunque también por un supuesto trato preferencial. La segunda narrativa gira en torno a un presunto racismo argentino remitido a nuestras raíces afro, mestizas e indígenas. La tercera conversación detectada en ese tiempo se articula en torno a las islas Malvinas y aparece sobre todo en un intercambio con ingleses. La cuarta presenta a la Argentina como un país esencialmente ligado al nazismo. Historia que incumbe a la mayor parte de América Latina. La última conversación de redes vincula a la Argentina con Israel. Asociación que no surge del fútbol sino con el estrecho vínculo que Milei conserva con esa nación en medio de la guerra entre Estados Unidos e Irán.

La doctora Lasa concluye que no cree que el mundo odie a la Argentina. Subraya que las redes sociales no son el mundo y que Twitter (X) está lejos de ser una muestra representativa de la opinión pública. Pero las evidencias recogidas le permiten afirmar que durante el Mundial existió una conversación hostil en torno a nuestro país.

Ignora las razones, pero evoca una frase que escuchó muchas veces de su profesor de Derecho Constitucional. “Cien mil moscas no pueden estar equivocadas: coma mierda”. Según el aprendizaje de ella, una forma deliberadamente brutal de advertirnos sobre la tiranía de las mayorías, los consensos manufacturados y las ideas que aceptamos como ciertas solo porque muchas personas las repiten. Y remata: cien mil moscas pueden comer mierda, pero no convierten una mentira en verdad.

Ese trabajo con bases rigurosas contrastó con otras construcciones dialécticas de debilidades asombrosas. La supuesta conspiración que habría forzado a la Selección a cederle terreno a España para su consagración. Alucinante. Entre un manojo de argumentos figuró aquel que adujo que la inverosímil concesión deportiva respondió como canje para que el titular de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia y su compinche, Pablo Toviggino, no continúen siendo apremiados en una causa por supuesto lavado que se sustancia en Estados Unidos.

Por lo pronto, la Justicia del Sur del Estado de La Florida citó a declarar el próximo jueves a dos personas ligadas a la sociedad TourProdEnter LLC que desde el 2021 comercializa los negocios deportivos de la AFA en el exterior. En este caso se trataría de una presunta estafa consistente en lo siguiente: aquella organización habría vendido dos partidos de la Selección Nacional en ciudades de Estados Unidos con la presencia de Messi. El crack no los disputó. El valor del espectáculo debió haber sido menor entonces que el que había resultado pactado.

La novedad no implicaría que Tapia y Toviggino no puedan ser citados en algún momento. Un incordio auténtico para el gobierno de los hermanos Milei que luego de una ofensiva fallida contra el titular de la AFA antes del Mundial decidieron colocar el freno. La causa por presunto fraude fiscal y lavado de dinero ha ingresado en nuestro país en el clásico laberinto judicial. También se ha tendido sobre los acusados un cerco político de protección.

La llegada de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia representó un primer paraguas para el titular de la AFA. El arribo de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete constituyó otra señal de tranquilidad. Por lo menos a corto plazo. Ambos poseen una relación de largo aliento en aquellos años en que el “Colo” comandaba la recolección de residuos de la Ciudad y Chiqui emergía a la vida pública desde el sindicato de camioneros. Dicen que la comunicación y el manejo de las redes de la AFA son dirigidas por Lucas Portela, titular de la Comuna 1 porteña y de la órbita del jefe de Gabinete.

A los hermanos del poder se les estaría planteando un dilema. ¿Cómo sostendrán el resguardo a Chiqui Tapia si la Justicia de Estados Unidos acelera su investigación? Lo que inquieta al Gobierno, de verdad, en el corto plazo es otra cuestión. La inestabilidad de Donald Trump que ha reabierto la guerra contra Irán, regresado al castigo arancelario comercial y alterado los mercados. Faltan tres meses para las elecciones de medio término en Estados Unidos. Y apenas dos en otro par de naciones que importan a la mirada geopolítica de Milei: en octubre se vota en Brasil y en Israel, donde se juegan la suerte Lula y Benjamin Netanyahu.

El examen será de más largo plazo para el presidente libertario. Pero lo que acontezca en aquellos tres países tendrá incidencia para ver si el Gobierno logra mejorar su libreto para enfrentar el desafío de la reelección. Por ahora está afincada en la baja de la inflación. En un mercado que continúa exhibiendo los mismos indicadores. La consultora Scentia confirmó una caída total del consumo masivo en junio del 2,7% interanual y de 2,4% respecto de mayo. El índice de confianza al consumidor de la Universidad Di Tella descendió este mes un 4,8%.

Es muy posible que pronto la audacia discursiva libertaria deje de alcanzar.

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