Cristina Kirchner no quiere a Kicillof de candidato, pero no consigue uno mejor

La expresidenta pretende correr o al menos condicionar al gobernador para la próxima elección. Pero los dirigentes a los que alienta a que se lancen miden mal.
- 🎭 En la previa de 2023 la Cámpora intentó tenderle una trampa a Kicillof: proponerse como candidato presidencial y que Máximo Kirchner se postulara para la Provincia, incluso con encuestas para justificar la jugada.
- 🍬⚠️ Kicillof recibió “caramelos envenenados” para su futuro político: aunque capitalizaba votos kirchneristas a nivel nacional, la lectura era de una probable derrota tras la presidencia de Fernández.
- 🏛️ En Buenos Aires, el arraigo del peronismo, el apoyo de intendentes y una oposición fragmentada casi aseguraban otro mandato pejotista pese a la falta de entusiasmo por Máximo.
- 🗝️ Al final, Kicillof escuchó, agradeció y siguió; consiguió la reelección y ahora mira hacia 2027 para saltar a lo nacional, aunque los Kirchner podrían tener otros planes.
- 📜 Cristina, con experiencia de 2015, no se guía por encuestas: lo que le importa es la subsistencia de su grupo interno y la colocación de sus figuras clave.
- 🗣️ Ahora, según Clarín, la exmandataria alienta a varios dirigentes para condicionar a Kicillof: Máximo Kirchner, Sergio Massa y los exgobernadores Zamora y Uñac.
- ⏳ El problema es que, por ahora, ninguno despega en los sondeos; falta más de un año para la presidencial y no están definidas las alianzas, así que cualquier medición es solo una foto.
- 🔮 Milei y su gobierno muestran un piso de alrededor de 30% de intención de voto, lo que mantiene al oficialismo competitivo pese a la inflación y escándalos.
- 🧪 Las caídas del Gobierno no se capitalizan claramente por la oposición; la gente quiere caras nuevas y los outsiders (Dante Gebel, Jorge Brito, Daniel Hadad) no generan impacto significativo.
- 🏆 Aun así, el mejor de la oposición podría ser Kicillof: es el único rival que le hace sombra a Milei y empieza a distanciarse de Cristina cuando se lo mide como líder opositor.
- 📊 En encuestas nacionales analizadas por Clarín, Kicillof lidera la imagen entre opositores con un promedio de 36 puntos; Massa promedia 26, Máximo Kirchner menos de 20 y Uñac alrededor de 10, mientras Zamora no fue medido.
La trampa se la quisieron tender a Axel Kicillof en la previa de la elección del 2023. La Cámpora le sugería que él sea el candidato presidencial y que Máximo Kirchner se postule para sucederlo en la Provincia. Se llegaron a encargar incluso encuestas para justificar la martingala.
A Kicillof le convidaban caramelos envenenados para su futuro político. Porque si bien era cierto que él, como nadie, conservaba los votos kirchneristas a nivel nacional, el escenario era de una muy probable derrota tras la fallida presidencia de Alberto Fernández.
En territorio bonaerense, en cambio, si bien el nombre de Máximo no generaba particular entusiasmo, el arraigo del peronismo, más el aporte de los intendentes y una oposición fragmentada en partes iguales (Juntos por el Cambio y La Libertad Avanza), casi que garantizaban otro mandato pejotista.
El final es conocido: Kicillof escuchó, agradeció, pero siguió de largo y consiguió su reelección. Ahora, de cara al 2027, al gobernador se le acabaron las variantes y busca pegar el salto nacional. Pero, cuándo no, los Kirchner tienen otros planes para él.
Como demostró en 2015, cuando impuso a Carlos Zannini de vice de Daniel Scioli y a Aníbal Fernández de precandidato bonaerense, a Cristina le importa poco lo que digan las encuestas. O le interesan menos de lo que la preocupa la subsistencia de su grupo interno.
Ahora, como adelantó Pablo de León en Clarín, la exmandataria alienta a varios dirigentes para condicionar a Kicillof. Se menciona a cuatro: al propio Máximo, al siempre dispuesto (y viajero) Sergio Massa, y a los exgobernadores Gerardo Zamora y Sergio Uñac, estos últimos con ganas de probar en las grandes ligas.
El problema para Cristina (y para ellos) es que, al menos por ahora, no despegan en los sondeos. Es cierto que falta más de un año para la presidencial y ni siquiera está claro si la puja será con primarias obligatorias. Tampoco están definidas las alianzas, con lo cual cualquier medición, hoy, es apenas una foto orientadora.
Pero, aun en este escenario precario, hay algunos indicios fuertes y que se sostienen desde hace meses.
1) Por un lado, si bien está claro que Milei y su gobierno sufrieron una baja en el apoyo popular, sobre todo entre enero y abril, cuando a la suba de la inflación se le sumó el escándalo Adorni, el oficialismo parte de un piso de 30 puntos de intención de voto que lo mantiene muy competitivo.
2) Las caídas del Gobierno no pudieron ser capitalizadas por ahora claramente por ningún espacio ni eventual candidato opositor. Con una aparente contradicción: la gente sigue demandando caras nuevas, lo que limitaría a los dirigentes tradicionales, pero cuando les ofrecen outsiders como alternativa (Dante Gebel, Jorge Brito, Daniel Hadad), por ahora pican. Casi que ni hacen cosquillas.
3) Así, el mejor de la oposición, o el menos malo si se quiere, sigue siendo Kicillof. El gobernador, que para el común de la gente representa lo mismo o algo muy parecido a Cristina, es el único rival que hoy le hace sombra a Milei cuando lo confronta en las encuestas.
Y más: como contó Clarín, el gobernador también empieza a sacarle distancia a Cristina cuando se los mide como líderes de la oposición. Lógico: hace más de un año que la expresidenta purga una condena por corrupción y está impedida de candidatearse, más allá de los manotazos jurídicos internacionales que agitan sus abogados.
Un comparación interesante para el cierre: en el último mes, Clarín pudo analizar más de una docena de encuestas nacionales. Kicillof lidera en imagen a nivel país entre los opositores con una positiva promedio de 36 puntos (apenas por debajo de Milei). ¿Cómo les fue a los que quiere Cristina? Massa promedió 26, Máximo Kirchner no llegó a 20 y Uñac apenas superó el 10. A Zamora ni lo midieron.





