El Caribe tiene sus culebrones y nosotros con Tapia y Toviggino tenemos el nuestro

Es el mayor escándalo de corrupción en el fútbol que se recuerde.Gastos de los autos y de la mansión de Pilar se pagan con tarjetas de la AFA
- 🗺️ Contexto político: Venezuela vive un conflicto de larga data, descrito en la noticia como casi 30 años de dictadura y la tragedia de millones de exiliados, desaparecidos y presos.
- 👥 Delcy Rodríguez y Maduro: Delcy queda a cargo de áreas clave del régimen y recibe respaldo de Maduro desde la cárcel; se la presenta como una figura central.
- 🇺🇸 Relación con Estados Unidos: Machado visita la Casa Blanca; Trump la recibe y hay gestos públicos (incluida una foto del jefe de la CIA con Delcy) que alimentan dudas sobre un posible acuerdo.
- 🏅 Machado y Trump: Machado, figura de la oposición perseguida, enfrenta a Trump; se dice que él la maltrata y, en un acto controvertido, Machado le regala a Trump la medalla del Nobel de la Paz que recibió.
- ⚽ Corrupción en el fútbol: Tapia y Toviggino protagonizan lo que la nota describe como el mayor escándalo de corrupción en el fútbol, con silencio de los clubes y señales de complicidad y miedo a represalias.
- 🔎 Movimiento judicial y empresarial: aparecen empresas pantalla, testaferros y movimientos de jueces y fiscales para abrir, frenar o desviar causas y facturar.
- 🔒 Impunidad y poder: la nota sostiene que la impunidad persiste cuando se controla el poder, permitiendo que se sigan promoviendo delitos y estafas.
Si no fuera por las casi tres décadas de dictadura que aún continúan y la tragedia de millones de exiliados, desaparecidos y presos, podríamos llamarlo de una culebrón caribeño.
Quince días después de entrar a sangre y fuego en Venezuela, Trump descubre que Delcy Rodríguez es “una persona fantástica”. Delcy quedó a cargo de todo luego de haber estado a cargo de algunas de las peores cosas del régimen. También Maduro, ex jefe de Delcy, sale a respaldarla. Dice desde la cárcel donde espera el juicio por narcoterrorismo: “Hay que confiar en ella”.
María Corina Machado, de lo mejor que circula allí y que se bancó la persecución y la clandestinidad y cuyo candidato ganó unas elecciones que Maduro y Delcy le robaron, va a la Casa Blanca y Trump la hace entrar por una puerta de servicio. El mismo día, mientras cuenta los primeros millones que embolsó con el petróleo venezolano, Trump hace algo más: manda al jefe de la CIA John Ratcliffe a sacarse foto con Delcy en Caracas. ¿Hubo un acuerdo con Estados Unidos? Machado la tiene difícil. No sabe cómo manejarse con Trump, ¿quién lo sabe? La maltrata y no lo disimula. ¿Y qué hace Machado? Se pone rodilleras y en un acto de sumisión injustificable le regala a Trump la medalla del Nobel de la Paz que recibió por haber expresado la lucha por la libertad de una sociedad aplastada por el chavismo.
Por casa sigue a full nuestro propio culebrón, el de Tapia y Toviggino. Es el mayor escándalo de corrupción en el fútbol que se recuerde. Los únicos que no se enteran o fingen no enterarse son los dirigentes. El silencio de los clubes aturde porque son los clubes las víctimas de la estafa. ¿Es por el viejo código del que habla es un botón? ¿Complicidad? ¿Miedo a represalias?
Pese a la feria judicial, los nuevos capítulos vienen recargados y es imposible no perderse entre tanta empresa pantalla descubierta aquí y en Estados Unidos, negociados y testaferros que aparecen y buscan desaparecer y movidas de jueces y fiscales que van al frente, media movidas de otros que simulan ir al frente pero no van y oportunistas que plantean cuestiones de competencia para agarrar las causas, parar todo y facturar lo que se pueda. Si ya lo han hecho tantas veces, ¿por qué no pueden repetirlo ahora? La impunidad siempre pasa por tener el poder y controlar el poder.
Hagamos un rápido repaso: