Trump envía a su “zar de las fronteras” para frenar la crisis en Minneapolis tras el asesinato de un enfermero

Se trata de Tom Homan, quien -según informó Trump- viajará este mismo lunes.La medida muestra la preocupación de la Casa Blanca por la explosiva situación en esa ciudad, que ha generado un enorme rechazo contra la política de migración del presidente.
- 🚨 Trump anunció que este lunes enviará a Minnesota a Tom Homan para dirigir las operaciones de ICE en el terreno y contener la crisis migratoria tras la muerte de un manifestante.
- 🧭 La medida busca calmar la fuerte crisis generada por la política migratoria de la administración y las protestas en Minneapolis.
- 🗣️ Trump escribió que Homan “es duro pero justo y me informará” a él.
- 👮♂️ La Casa Blanca dijo que Homan gestionará ICE en el terreno para arrestar a los “peores” inmigrantes ilegales criminales y coordinaría investigaciones de fraudes en Minnesota.
- ⚖️ La decisión ha provocado críticas de demócratas y autoridades locales y varios políticos expresaron preocupaciones sobre la labor de ICE.
- 🔍 Algunos republicanos pidieron una investigación conjunta federal y estatal sobre el incidente en Minneapolis.
- 🎥 Surgen discrepancias entre la narrativa oficial y videos que muestran la muerte de Alex Pretti; Noem afirmó que Pretti blandía un arma y quería “masacrar” a los agentes.
- 🧑⚕️ Alex Pretti, de 37 años y enfermero, murió tras ser baleado por la espalda por agentes de ICE; los videos parecen contradecir la versión oficial.
- 🚨 Las protestas en Minneapolis se intensificaron, con manifestantes demandando justicia y cierres de comercios en solidaridad.
- 📊 Una encuesta de The New York Times y Siena College señala que 50% aprueba deportaciones; 36% aprueba cómo ICE hace su trabajo; 63% lo desaprueba, y 70% de votantes independientes también desaprueba.
- 🗳️ Estas cifras podrían complicar el panorama electoral de Trump en las elecciones de noviembre.
- ⚖️ Se observa una tensión interna en la administración entre enfoques más autoritarios y otros más centrados en la seguridad pública, con Noem y Bovino en roles y posibles cambios en su reparto de responsabilidades.
El presidente Donald Trump anunció que enviará este mismo lunes a Minnesota a su “Zar de la Frontera”, Tom Homan, en un intento de calmar la fuerte crisis generada tras la segunda muerte de un manifestante en Minneapolis a manos de fuerzas antimigratorias.
La medida muestra la preocupación de la Casa Blanca por la explosiva situación en esa ciudad, que ha generado un enorme rechazo a nivel nacional contra la política de migración del presidente.
"Esta noche envío a Tom Homan a Minnesota. No ha estado involucrado en ese ámbito, pero conoce y le gusta mucha gente allí", escribió Trump en una publicación en TruthSocial.
"Tom es duro pero justo y me informará a mí", escribió Trump.
En una publicación aparte, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, escribió que Homan gestionaría las operaciones de la Fuerza de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) sobre el terreno "para seguir arrestando a los peores de los peores inmigrantes ilegales criminales".
También escribió que Homan coordinaría con funcionarios federales distintos que investigarían fraudes en Minnesota relacionados con los servicios sociales estatales.
El anuncio llega mientras la Casa Blanca enfrenta un fuerte rechazo de las acciones del ICE en Minnesota, que ya han provocado en enero la muerte de dos manifestantes en Minneapolis, que han causado indignación nacional.
La crisis se agravó este fin de semana. Varios videos publicados entre el sábado y el domingo mostraron a un agente de ICE disparando por la espalda y matando al manifestante Alex Pretti tras un altercado en el que Pretti, que filmaba a los agentes migratorios, intentó ayudar a una mujer que estaba siendo rociada con gas pimienta.
Pretti, ciudadano estadounidense de 37 años, era un enfermero de terapia intensiva de un hospital de veteranos de la ciudad y portaba una pistola con permiso legal. Los videos muestran que Pretti nunca sacó el arma, que en su mano solo llevaba el celular, y que cuando fue baleado 10 veces en el piso por los agentes que ya le habían sacado la pistola.
El relato oficial contradijo las imágenes que se diseminaron en las redes sociales. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, dijo que Pretti había blandido el arma contra agentes federales y que tenía intenciones de “masacrar” a los agentes.
Demócratas y funcionarios locales han lanzado duras críticas a la gestión del incidente por parte de ICE y a la narrativa de la administración. Hubo cartas de Bill Clinton y Barack Obama que hablaron de "prácticas ilegales y crueles" y la gravedad institucional que el episodio significa, en un país donde los ex presidentes no suelen opinar.
Pero también algunos republicanos pidieron una investigación. El senador republicano Bill Cassidy calificó la muerte de Pretti y otros hechos en Minneapolis de "increíblemente perturbadores" y exigió una "investigación conjunta completa federal y estatal" sobre el incidente, algo a lo que hasta ahora se han resistido altos cargos de la administración Trump.
La senadora republicana Lisa Murkowksi dijo que el episodio plantea "serias dudas dentro del gobierno sobre las instrucciones que reciben los agentes para llevar a cabo su misión”. Y que el hecho de que Pretti lleve legalmente un arma "no justifica que agentes federales maten a un estadounidense". Los agentes de inmigración “no tienen un cheque en blanco” para hacer su trabajo, agregó.
El senador republicano Thom Tillis escribió en X que "debe haber una investigación exhaustiva e imparcial sobre el episodio de Minneapolis de ayer, que es el estándar básico que las fuerzas del orden y el pueblo estadounidense esperan tras cualquier tiroteo con implicación de un agente."
En una entrevista con The Wall Street Journal, el presidente Trump no respondió directamente cuando se le preguntó dos veces si cree que el agente actuó adecuadamente.
Sin embargo, con el envío de su Zar de la Frontera, Trump busca descomprimir la situación. Pocos en el país creen que Pretti sea un "terrorista doméstico" y un “aspirante a asesino”, como escribió Trump poco después de la muerte de Pretti y antes de que se conocieran todos los hechos o se pudiera iniciar una investigación. Trump acusó a políticos locales, incluidos el gobernador Tom Walz y al alcalde de Minneapolis, de "incitar a la insurrección" y llamó "patriotas" a los agentes de ICE.
El envío de Homan, un veterano funcionario de ICE, sugiere un posible marginamiento de las tácticas autoritarias empleadas por el alto funcionario de la Patrulla Fronteriza Gregory Bovino y subraya la disputa interna dentro de la administración sobre la ejecución de la agenda migratoria del presidente. La medida ha sido recibida con alivio por parte de algunos funcionarios de Seguridad Nacional que han estado esperando que Homan interviniera, dada su amplia experiencia en la aplicación de la ley federal.
El duro estilo de Bovino fue respaldado por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. Pero Homan ha adoptado en general un enfoque más centrado en la amenaza a la seguridad pública. Eso es ligeramente diferente de las amplias barridas que se han producido en ciudades de todo el país. Aunque Homan ha estado públicamente alineado con la administración Trump, ha habido disputas internas entre las facciones que le apoyan y quienes apoyan a Noem. Homan y Noem generalmente no se han hablado en los últimos meses, según funcionarios estadounidenses.
Se espera que Homan gestione la operación de ICE en Minnesota, según la Casa Blanca. No estaba claro de inmediato cómo cambiaría el papel de Bovino en adelante.
La acción de la fuerza antiinmigrantes, que trabajan encapuchados y con uniformes camuflados por todos los estados del país, pero sobre todo en ciudades gobernadas por demócratas, ha provocado fuerte tensión en Minneapolis desde principios de año.
Ya el 7 de enero los agentes federales habían matado a Renee Good, otra ciudadana estadounidense de 37 años, que cuando conducía su camioneta maniobró para escapar de los agentes. La autopsia concluyó que fue un homicidio, pero no hubo responsables.
La indignación pública se reavivó esta semana con el caso de Liam Conejo Ramos, un chiquito de cinco años que volvía de la escuela fue utilizado de cebo por los oficiales migratorios para arrestar a su padre, Adrian Conejo Arias, de nacionalidad ecuatoriana.
Ambos fueron detenidos y se encuentran en un centro migratorio en Texas. La foto del niño parado con su mochila frente a la patrulla, vestido con un abrigo oscuro y gorro turquesa con pompones blancos, dio la vuelta al mundo y se convirtió en un símbolo de hasta qué punto llega la fuerza antiinmigratoria de Trump.
El viernes hubo miles de manifestantes en Minneapolis en repudio del accionar de ICE, mientras centenares de negocios cerraron en solidaridad con los inmigrantes.
La muerte de Pretti volvió a encender este sábado las calles de la ciudad, con decenas de personas que exigían que los agentes migratorios que dispararon contra el enfermero fueran arrestados. En respuesta, las autoridades desplegaron gases lacrimógenos y granadas cegadoras para dispersar a la multitud, que manifestaba indignada en la calle pese a las gélidas temperaturas.
Las redadas de la fuerza antiinmigrante, que más allá de las personas indocumentadas también padecen migrantes en situación legal y ciudadanos estadounidenses, comienzan a ser un dolor de cabeza político para Trump. Al comenzar su mandato, hace un año, era uno de los temas más populares de su gestión, pero la visión fue cambiando.
Una encuesta de The New York Times y la Universidad Siena publicada el viernes reveló que, si bien el 50 por ciento de los estadounidenses aprueba las deportaciones de personas que vivían ilegalmente en el país y ve como favorable la gestión del presidente en la frontera con México, solo el 36% de los consultados dijo aprobar la forma en que ICE estaba haciendo su trabajo.
El 63% la desaprueba, inclusive un 70% de los votantes independientes. El 61% de los votantes dijo que ICE había "ido demasiado lejos" en sus tácticas, incluyendo casi uno de cada cinco republicanos.
Estos números, sumados a que un 55,5% de los estadounidenses desaprueba su gestión en economía (según promedio de sondeos de RealClearPolling), pueden complicar el panorama electoral a Trump en las legislativas de noviembre.