Ramadán bajo fuego en Zarzir: el “misil ciego” que golpeó el corazón árabe de Israel

Irán bombardeó por primera vez una población árabe en el norte israelí.En un instante, un misil destruyó 300 casas en tierra de beduinos.
- 🚨 Un ataque iraní en Zarzir, un municipio árabe del norte de Israel, dejó 85 vecinos heridos y destruyó unas 300 casas.
- 🕌 Zarzir es mayoritariamente árabe y musulmán; se destacan dos mezquitas en su paisaje.
- 🌙 Es Ramadán y la mayoría de los vecinos estaba ayunando en el momento del ataque.
- 🧨 Es la primera vez desde el 28 de febrero que Irán ataca a una población árabe israelí, descrito como “fuego amigo”.
- 😶 No hubo protestas contra Teherán; la reacción fue de resignación entre los vecinos.
- 👨✈️ El presidente israelí Isaac Herzog visitó la zona y habló, entre otros temas, de la presión de Donald Trump para indultar a Netanyahu, acusado de corrupción.
- 👨⚖️ Tariq, abogado y asesor legal del municipio, afirma que no importa la intención del misil; todos son humanos y deben cuidarse.
- 🏜️ En Israel, las comunidades beduinas enfrentan pobreza y vulnerabilidad; el 46% de los hogares árabes no tiene refugios, frente al 26% del resto del país.
- ⚔️ La confrontación involucra a Irán y Hezbollah; Israel afirma haber destruido gran parte de la capacidad de lanzamiento iraní y ha atacado centros de poder en Teherán, Shiraz y Ahvaz.
- 💥 Se reportan más de 7.600 ataques y más de 10.000 bombas desde finales de febrero; entre 4.000 y 5.000 soldados iraníes muertos en la operación; Irán amenaza cortar la electricidad de la región si EE. UU. ataca.
- 🕋 En Teherán miles celebraron el Día de Al-Quds; en Zarzir, los vecinos parecen más centrados en rezar que en mirar el ataque.
Tariq quiere creer que la destrucción que ven sus ojos no fue intencional. Que el ataque iraní que esta madrugada de viernes hirió a 85 de sus vecinos y destruyó 300 casas en Zarzir, el municipio árabe del norte de Israel en el que él nació, no estaba dirigido a dañar a los suyos, la comunidad árabe israelí.
“Creo que el misil es ciego, que no fue lanzado a propósito para lastimarnos”, se consuela ante Clarín.
Zarzir es un pueblo, mayoritariamente, árabe y musulmán. Las dos mezquitas que sobresalen del skyline lo delatan.
Es un viernes de Ramadán, mes sagrado para el Islam porque conmemora el instante en el que Alá reveló el Corán al profeta Mahoma, y casi todos los vecinos están en ayunas.
Desde que comenzó este último capítulo de la guerra, el 28 de febrero, es la primera vez que Irán bombardea una población árabe israelí.
Nadie protesta, sin embargo, contra Teherán por esta especie de “fuego amigo”, un ataque desde la antigua Persia, donde la mayoría de la población también es musulmana. Aquí reina la resignación.
Y la sorpresa: no se esperaban la visita del presidente israelí, Isaac Herzog, que recorrió la zona donde cayó el misil iraní y habló del pedido recurrente que el presidente estadounidense Donald Trump le hace para que indulte al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Netanyahu está acusado de corrupción por varios delitos, como haber pagado sobornos, haber cometido fraude y abuso de confianza.
“No busco mi propio honor, sino el honor del Estado -dijo Herzog desde Zarzir-. Hay un dicho entre nosotros: ‘A un rey al que se le perdona su honor, no se le perdona su honor’. Yo no soy un rey, soy el presidente de Israel, un Estado soberano e independiente. En estas circunstancias, hay una diferencia entre los debates políticos y legales, incluso con nuestros aliados, y los ataques descarados contra los símbolos del gobierno y la soberanía de Israel.”
A 10 kilómetros de Nazareth, Zarzir ocupa unos 3.900 kilómetros cuadrados en los que viven menos de 10 mil vecinos. Es tierra de beduinos, nómades árabes que abandonaros el perpetuo peregrinar siguiendo cursos de agua para dar de pastar a sus animales y se asentaron en esta zona entre los años 40 y 60 del siglo pasado.
En Israel ,la población beduina actual reúne a entre 250 y 300 mil personas.
Los índice de pobreza y violencia en estas comunidades árabes son mayores que en el resto de las ciudades donde la población es judía.
También están menos preparadas para protegerse ante ataques de misiles. Según la organización Bimkom, que promueve políticas públicas, el 46 por ciento de los hogares árabes en Israel no cuenta con refugios. En el resto del país, la cifra desciende al 26 por ciento.
Aquí, la mayoría de las casas tiene dos plantas y está rodeada por árboles frutales. Predominan los naranjos y los limoneros.
Tariq es abogado y tiene tres hijos. Estudió en el Reino Unido y en Estados Unidos y volvió a su país para formar una familia. Es asesor legal del municipio de Zarzir. “No importa cuál haya sido la intención del misil -dice a Clarín-. Todos somos seres humanos, todos somos ciudadanos y nos cuidamos unos a otros.”
“No es importante si fue arrojado para que cayera acá o para otro lugar. El resultado es el mismo. Ojalá la guerra termine pronto y podamos vivir pacíficamente”, es el deseo del asesor legal del municipio.
El norte de Israel es la zona del país más castigada desde que comenzaron las operaciones militares conjuntas con Estados Unidos contra Irán.
Porque no sólo es un blanco a atacar por parte de Teherán, que responde a los bombardeos israelíes con ojivas de racimo que dispersan el daño sobre varios kilómetros a la redonda de los vecindarios que resultan destruidos.
También reciben cohetes y ataques de la organización terrorista Hezbollah que, desde Líbano, descarga su represalia por el asesinato del líder supremo iraní, Alí Khamenei.
Según las fuerzas de defensa israelí, dos tercios de las lanzaderas de misiles de Irán ya fueron destruidas. Aseguran, además, que barrieron con el 80 por ciento de la capacidad defensiva de Teherán.
Sin embargo, el régimen de los ayatolas continúa lanzando a Israel bombas de racimo, prohibidas por la legislación internacional humanitaria, y misiles 358, más sencillos para operar y algo más difícil de detectar.
“Aunque iniciar una guerra es fácil, no se puede ganar con unos pocos tuits. No cesaremos en nuestro empeño hasta que se arrepientan de este grave error de cálculo”, posteó el jefe de seguridad iraní, Ali Larijani, en sus redes sociales.
Larijani advirtió que, si Estados Unidos se ensañara con la infraestructura eléctrica de Irán, este país respondería cortando el suministro eléctrico a toda la región: “Si lo hacen, toda la región se quedará a oscuras en menos de media hora”, amenazó el jefe de seguridad.
Las fuerzas aéreas de Israel intensifican los ataques sobre tres centros de poder iraní; Teherán, Shiraz, en el sur, y Ahvaz, en el oeste. En Shiraz, los aviones israelíes destruyeron una planta subterránea fortificada, utilizada para la producción y almacenamiento de misiles.
Este viernes, fuentes oficiales de Israel confirmaron que, desde que comenzó esta nueva guerra, los ataques israelíes provocaron la muerte de entre 4.000 y 5.000 soldados iraníes.
Desde el punto de vista del material bélico descargado sobre objetivos militares de Teherán, Israel dejó caer más de 10.000 bombas sobre territorio iraní desde el inicio de las operaciones conjuntas con Estados Unidos, el último día de febrero de este año.
En total, se registraron más de 7.600 ataques. Unos 2.000 contra cuarteles generales e infraestructura sensible del régimen iraní.
Este viernes, en Teherán, miles de iraníes salieron a las calles para celebrar el día de AlQuds (Día de Jerusalén), en el que el pueblo iraní manifiesta su solidaridad con el pueblo palestino.
En Zarzir, aviones militares israelíes rugen sobre el cielo rumbo a la frontera con Líbano. Los vecinos ni miran. En el aire retumba la convocatoria gutural del muecín que, desde la mezquita, llama a rezar.