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Incendios, saqueos y enfrentamientos con la Policía: un escenario de guerra en plena campaña electoral en Francia

Dufume
mundo

La protesta pacífica de estudiantes derivó en un estallido de violencia de una minoría y en un duro operativo policial en París y otras ciudades.Hay al menos 400 detenidos y un herido grave por una granada.Horror a seis meses de las presidenciales.

AI
  • 🔥 Violencia y saqueos: manifestaciones en París y otras ciudades con enfrentamientos entre Black Blocs y policía; duraron más de tres horas; robaron y quemaron un McDonald's, un camión y autos; no eran manifestantes oficiales en la Plaza de la República.
  • 🚨 Detenciones y heridos: al menos 400 detenidos; un joven perdió una mano por una granada y está en estado grave; aún no hay cifra oficial de heridos.
  • 📊 Movilización: los organizadores hablan de 800.000 protestantes en todo el país; el Ministerio del Interior señala 550.000; París albergaría alrededor de 110.000 según Laurent Nuñez.
  • 👩‍🎓 Marchas pacíficas y demandas: estudiantes, padres, sindicatos y políticos marcharon en París y en todo el país; reclamos sobre la educación: presupuesto, ausentismo de profesores, falta de baños y condiciones para exámenes; Jean-Luc Mélenchon encabezó la marcha.
  • 🧨 Violencia minoritaria y preocupación gubernamental: la violencia de una minoría deslegitima la movilización; ataques a símbolos republicanos y saqueos preocupan al gobierno.
  • 🏛️ Objetivos y despliegue policial: algunas marchas no autorizadas buscan centros de poder en París; la policía protege recintos institucionales; despliegue de la CRS en Châtelet; posibles avances hacia la Asamblea Nacional.
  • 🏢 Daños y saqueos: SFR en Plaza de la República, alcaldías y guarderías destruidas/robadas en Marsella y Lille; la Marianne rota en Marsella; oficina de turismo de Lyon destruida; robos y saqueos extendidos.
  • 🌙 Noche de disturbios: saqueos nocturnos en Galeries Lafayette; robos en Châtelet, Canal Saint-Martin y Bastille; Limoges también afectada; bomberos impedidos de actuar en algunos focos.
  • 🧭 Coordinación y reacciones oficiales: Sébastien Lecornu dirige una célula de crisis; ministros Darmanin y Nuñez participan; Macron llama a un frente común contra el caos; Mélenchon y Rousseau han criticado la gestión policial.
  • 🗳️ Contexto político y posibles consecuencias: estos hechos podrían influir en la campaña electoral y favorecer a Marine Le Pen y su agrupación, incrementando el foco en seguridad y orden público.

Dos mundos en París hoy en la manifestación contra la vida cara y en los reclamos estudiantiles por las escuelas sin presupuesto. Durante más de tres horas, los Black Blocs y los "casseurs" (vándalos) se enfrentaron a la Policía antidisturbios, robaron y quemaron un restaurante McDonald's, un camión y autos. Pero no eran manifestantes en la Plaza de la República.

Era un escenario de guerra, en una nube de gas lacrimógeno, granadas y mobiliario destruido por los vándalos, que continuó por horas. Pero la Policía nunca pudo desalojar a los Black Blocs de la Plaza de la República. Al menos hay 400 detenidos, casi todos mayores. Una granada le mutiló una mano a un joven, que está en grave estado en St Etienne. No se conoce el número de heridos porque los incidentes continúan.

Para los organizadores hubo 800 mil personas en todo el país. Para el Ministerio del Interior fueron 550 mil.

Los estudiantes, sus padres, los sindicatos y los políticos en París marcharon calmamente y finalizaron con sus reclamos pacíficos en un clima de fiesta, la plaza de Clichy. Jean Luc Melenchon encabezaba la marcha. La CGT sostiene que 500.000 personas participaron en la manifestación. Hubo marchas estudiantiles pacíficas en todo el país, reclamando contra la destrucción de la estructura educativa, el ausentismo de los profesores, la falta de baños y la imposibilidad de dar exigentes exámenes en la universidad con esa formación.

Pero la violencia brutal de una minoría descredibiliza la movilización estudiantil. Preocupa esta escalada al gobierno, cuando los violentos atacan los símbolos de la república y roban los negocios en las grandes ciudades, encapuchados.

El objetivo es atacar los centros de poder. "Varias marchas no autorizadas intentan converger hacia los centros de poder en París. Las fuerzas del orden intervienen sistemáticamente para impedir estos movimientos y asegurar los recintos institucionales", informa la Policía. Se han instalado en la Plaza de la Concorde y quieren avanzar sobre la Asamblea Nacional, la sede de la Cámara de Diputados.

Una oficina de SFR, que vende teléfonos celulares en Plaza de la República en París, fue completamente robada y lanzaban hacia afuera a los celulares a la gente.

Dos alcaldías, además de guarderías infantiles, fueron destruidas y robadas en Marsella y en Lille. La imagen de Marianne, símbolo de la república en Francia, rota en la alcaldía de Marsella muestra el tenor de los que roban.

Una violencia inédita, antirrepublicana, y que debe preocupar al gobierno porque es la primera vez que regresan a protestar los Chalecos Amarillos a la calle. En Bordeaux destrozaron y robaron la residencia del prefecto.

La oficina de turismo de Lyon, un edificio histórico y patrimonial, también fue destruido y quemado por los Black Blocs y los "casseurs". Los bomberos no podían acercarse a combatir el incendio.

Por la noche hubo una ola de pillajes, incluidas las famosas Galleria Lafayette en París. La violencia continúa y especialmente, los robos e incendios en Chatelet, el Canal St Martin y la Bastille. La alcaldía de Limoges, en la Francia profunda, ardía en otro incendio.

El temor del alcalde de París V es que continué el pillaje y cree que los incidentes se prolongarán a lo largo de la noche. Hizo notar que los robos se producen en el interior de los edificios parisinos y pidió a la gente que filmen los robos en la calle y cierre sus puertas. También han rodeado a la comisaria policial del barrio V parisino.

Las tiendas de lujo de la avenida Montaigne, blanco de los ataques al comienzo de la noche , sufren también las consecuencias.

Es el caso de la boutique Céline, que fue vandalizada y sufrió el robo de sus bolsos, mientras otros individuos intentaban bloquear la circulación en los Campos Elíseos. Los agentes de Policía se encuentran dispersos por los diversos focos de conflicto que estallan en la capital.

Al norte de la capital, hacia las 6 de la tarde, se informó de un gran incendio en las inmediaciones de la Gare de l’Est. El supermercado Intermarché de la plaza Jacques-Bonsergent apareció destrozado y saqueado. Una boutique de computadoras fue saqueada en la plaza de la República.

Otro grupo se instaló en las oficinas de Orange, que vende celulares y tabletas, en el Faubourg St Antoine y la rue St Nicolas. Lanzaban morteros y se apoyaban contra el vidrio para romperlo y acceder.

Pero será el domingo a la mañana cuando París y Francia descubran el alcance del pillaje y la destrucción. Ahora es de noche y solo se escuchan morteros, sirenas y sombras de figuras.

En la noche del sábado, los disturbios continuaban. Sébastien Lecornu presidía una célula interministerial de crisis en Beauvau, analizando una violencia urbana desatada al margen de las manifestaciones en toda Francia.

Junto a él se encuentran, entre otros, el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, y su colega de Interior, Laurent Nuñez.

Laurent Nuñez, ministro del Interior, anunció que 550.000 manifestantes participaron en la jornada de movilización, de los cuales 110.000 lo hicieron en París.

Anteriormente, los organizadores habían declarado que la cifra de movilizados ascendía a 800.000.

Emmanuel Grégoire, el nuevo alcalde de París, dijo: "Estoy muy enfadado y preocupado". Denunció "un intento de desestabilización del movimiento social y de los poderes públicos".

El alcalde socialista ha expresado su "enorme enfado", explicando que la situación aún no se ha estabilizado.

"Estoy muy enfadado, y también preocupado. Hay zonas que siguen bajo una tensión enorme. Pienso en el distrito 10 y en el centro de París. Hay grupos dispersos, que circulan por la ciudad y saquean", ha declarado, mencionando también la existencia de incendios peligrosos.

"He sido testigo de situaciones que me han provocado una ira tremenda: alborotadores prendiendo fuego a comercios situados en la planta baja de edificios residenciales", ha añadido. "Quiero ser muy claro. Si bien la juventud de Francia ofrece una imagen positiva de la movilización, lo que hemos presenciado en París y en otras ciudades es 'un intento de desestabilización del movimiento social y de los poderes públicos'".

Desde Bruselas, el presidente Emmanuel Macron llamó a formar un "frente común contra los sembradores del caos". El presidente de la República se ha pronunciado esta noche en X.

"No hay lugar para la violencia en nuestra República", afirma Macron, quien elogia la labor de las fuerzas del orden. "Formaremos un frente común contra los sembradores del caos, que solo buscan derribar nuestras instituciones e impiden que quienes expresan pacíficamente sus reivindicaciones puedan hacerlo".

Jean-Luc Mélenchon acusó a las autoridades de haber "abierto las puertas del caos". El candidato de La Francia Insumisa a las elecciones presidenciales, denunció en X la estrategia de mantenimiento del orden.

"En París, un mando aberrante ha abierto la puerta al caos. Los jefes ya no saben qué hacer. Los agentes tienen miedo y se descontrolan". Y añadió : "No sé quién escuchará mi voz en estas circunstancias. Pero mi mensaje es claro: quienes comparten nuestra lucha no tienen nada que hacer en los saqueos y destrozos".

El ministro Sébastien Lecornu le respondió en la misma red social, instándole a actuar con responsabilidad.

"Atribuir a los jefes policiales la responsabilidad de la violencia supone una inversión peligrosa y cínica de las responsabilidades. Usted pide a quienes comparten su lucha que no participen en los saqueos. Pues empiece por señalar claramente a los responsables: es decir, a quienes saquean y destrozan", dijo el primer ministro.

La diputada ecologista Sandrine Rousseau se vio atrapada en un cerco policial en la Plaza de la República, en París. Expresó su indignación y denunció un uso desproporcionado de la fuerza.

"Lo que he vivido en París no lo había vivido nunca. Participo en manifestaciones desde que era niña y jamás he visto algo como lo que está ocurriendo", explicó.

"La cuestión es: ¿cuál es esta estrategia de mantenimiento del orden? He hablado con agentes de policía que, a su vez, estaban extremadamente nerviosos y muy incómodos con lo que estaba sucediendo. Se han producido escenas inadmisibles en una democracia, en el marco de una manifestación que reclama una vida digna. A mi juicio, en París hemos rozado el límite de lo que la República puede tolerar" dijo la diputada.

La parlamentaria se dirigió al ministro del Interior: "Pido calma a los agentes. Que Laurent Nuñez calme a sus policías".

La CRS 8, especializada en el mantenimiento del orden, ha sido desplegada de urgencia en la zona de Châtelet, en la capital.

Los Blacks Blocs y los “casseurs” atacan no solo a la policía sino a los bomberos, que vienen a sofocar los incendios. Un boutique que vende motos Kawasaki fue asaltada, robada e incendiado por los manifestantes. Desesperados habitantes de los pisos superiores gritaban por la llegada de los bomberos, pero los Black Blocs no los dejaban llegar.

La Policía nunca pudo desalojar a los Black Blocs de la Plaza de la Republica. Las mismas imágenes de destrucción y robos se repitieron en otras partes de Paris, en cortejos no autorizados.

Avanzaron sobre el Faubourg St Honoré, cerca del Palacio del Elíseo y la embajada norteamericana. Pero a las 5 de la tarde llegaron a los Campos Elíseos, que se inundaron de gases lacrimógenos para desalojarlos.

La avenida más linda del mundo estaba con sus vidrieras tapadas con madera por temor a los robos y sus veredas cubiertas de policías. Más de veinte motos policiales, con una persona como conductor y otra que observaba en el asiento de atrás, buscaban hacer recular a los manifestantes con gases lacrimógenos.

Los turistas, confundidos, intentaban saber qué pasaba y huían de la avenida. Unos 400 manifestantes cantaban contra la Policía, apoyados por tamboriles, en una manifestación no autorizada.

Las principales ciudades de Francia parecían estar en guerra este 17 de octubre. París, Niza, Nantes, Bordeaux, Marsella, Lyon, St Etienne eran escenas de combate y en todos ellos estaban los Black Blocs, bien organizados. Un joven perdió la mano por una granada de mutilación en St Etienne. Su uso fue autorizado hoy por el ministro del Interior, Nuñez.

Los policías se preguntan si este escenario de violencia, robo, incendios coordinados no es parte de la "guerra híbrida" por la organización en los enfrentamientos.

Pero ha quedado claro que nunca en Francia hubo estas escenas de guerra en la calle y el esquema de seguridad para controlar las manifestaciones fue un fracaso total y riesgoso. Jamás la Policía enfrentó una situación similar a esta.

Será una noche larga e inquietante en Francia. Estos escenarios de violencia y de robo generalizado en las principales ciudades de Francia van a horrorizar a los políticos y a los electores en Francia, en plena campaña electoral, y seguramente fortalecerán a la ultraderechista Marine Le Pen y su Reagrupación Nacional.

Paris, corresponsal

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