Frustrado porque no lo ayudan en la guerra, Donald Trump llama “cobardes” a los líderes de la OTAN

El presidente de Estados Unidos quiere que los miembros de la alianza atlántica envíen fuerzas para asegurar el tránsito del petróleo en el estrecho de Ormuz.Ellos se niegan y el jefe de la Casa Blanca les advierte que "recordará" ese rechazo.
Frustrado porque los históricos aliados de su país se niegan a apoyar militarmente a Estados Unidos en la guerra contra Irán, el presidente Donald Trump volvió a fustigar este viernes a los miembros de la OTAN llamándolos “cobardes” y les advirtió que no se olvidará de ese rechazo.
El jefe de la Casa Blanca busca que las potencias europeas se unan a sus esfuerzos por asegurar el tránsito comercial por el Estrecho de Ormuz, que se ha visto interrumpido por la guerra en Irán. Por ese estratégico paso circula habitualmente un quinto del petróleo y gas licuado del mundo y Teherán ha logrado que el tránsito quede profundamente afectado desde que Estados Unidos e Israel lanzaran su ofensiva el 28 de febrero.
Los precios del petróleo han escalado dramáticamente desde el inicio del conflicto, con el barril llegando a rozar los 120 dólares, lo que ha provocado temores de que aumente la inflación global, más allá de la incertidumbre que provoca la guerra y la posibilidad de que se prolongue.
Trump les ha pedido concretamente ayuda a los aliados de la OTAN y estos se han negado a enviar fuerzas militares al estrecho, no solo porque no desean escalar el conflicto, sino que además nunca fueron consultados por Estados Unidos antes de lanzar la ofensiva.
Luego del rechazo, Trump ha oscilado en decir que no necesita ninguna ayuda de los países de la OTAN para asegurar el estrecho, para luego arremeter contra ellos.
“¡Sin EE.UU., la OTAN es un tigre de papel!”, posteó Trump este viernes en su red Truth Social.
“No querían unirse a la lucha para detener un Irán propulsado por energía nuclear. Ahora que la lucha está GANADA militarmente, con muy poco peligro para ellos, se quejan de los altos precios del petróleo que se ven obligados a pagar, pero no quieren ayudar a abrir el Estrecho de Ormuz, una simple maniobra militar que es la única razón de los altos precios del petróleo”.
Y luego termina con un insulto y una advertencia: “Tan fácil para ellos hacerlo, con tan poco riesgo. COBARDES, ¡y RECORDAREMOS!”
El jueves, seis grandes potencias internacionales, entre ellas Reino Unido, Francia, Alemania y Japón, dijeron que estaban dispuestos a "contribuir a los esfuerzos apropiados" para asegurar el Estrecho de Ormuz, pero solo cuando termine la guerra.
“No es nuestra guerra”, habían dicho el lunes los cancilleres europeos. Y esa línea siguieron los líderes, reunidos este jueves en Bruselas. “No queríamos esta guerra. No hemos empezado esta guerra. Falta planificación y una estrategia de salida. Sólo queremos que acabe lo antes posible y que no nos afecte”, dijo el belga Bart de Wever.
Trump afirmó que las naciones de la Alianza Atlántica le informaron que "no desean involucrarse" en la guerra lanzada por EE.UU. junto a Israel, "a pesar de que casi todos los países están firmemente de acuerdo en nuestras acciones y que consideran que no se puede permitir que Irán posea armas nucleares".
Durante una reunión con el primer ministro irlandés, Micheal Martin, aseguró el martes que la OTAN está cometiendo "un error muy tonto" al no acudir a su llamado y cuestionó la lealtad del bloque hacia Washington. Y dijo en Truth Social que como "el país más poderoso del mundo" no necesita "la ayuda de nadie", porque EE.UU. ha logrado "diezmar al Ejército iraní".
Sin embargo, aunque la superioridad militar estadounidense e israelí es evidentemente superior y ha eliminado a buena parte del liderazgo iraní y dañado seriamente la infraestructura militar persa, Irán viene prolongando la guerra mucho más de lo que Trump esperaba. El conflicto amenaza con extenderse. De hecho, el jueves Trump admitió que estaban solicitando al Congreso unos 200.000 millones adicionales para la guerra.
Mientras tanto, Estados Unidos ha lanzado una ofensiva para reabrir el Estrecho de Ormuz. Washington desplegó aviones que vuelan a baja altura y helicópteros Apache para atacar buques y drones iraníes en la zona. La operación busca neutralizar la capacidad de Irán para disparar drones y misiles contra esa vía vital, así como eliminar lanchas de ataque rápido y otros activos que frenaron el tráfico marítimo durante la mayor parte de este mes, provocando una crisis energética global.
El general Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto de EE.UU, dijo que aviones A-10 "Warthog" fuertemente armados estaban atacando a las fuerzas marítimas iraníes en el estrecho, mientras que helicópteros Apache derribaban drones.
Estados Unidos también está bombardeando baterías de misiles de crucero fuertemente fortificadas y operadas por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), dijo el general.
Sin embargo, Caine dijo que el esfuerzo podría tardar "semanas" en degradar suficientemente la red de amenazas iraníes dentro y alrededor del estrecho.
El objetivo sería reducir la amenaza de barcos, drones, misiles y minas para que los buques de guerra pudieran escoltar a los petroleros.