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Elecciones legislativas en Israel: Netanyahu y la oposición no alcanzan los números para gobernar y los partidos árabes se perfilan como decisivos

Elecciones legislativas en Israel: Netanyahu y la oposición no alcanzan los números para gobernar y los partidos árabes se perfilan como decisivos
Dufume
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Con el 57.3% de las urnas escrutadas, el oficialismo de Likud cuenta con 55 lugares en el Parlamento, mientras que los partidarios de Gadi Eisenkot tienen 49.Los 16 de los partidos árabes serían decisivos para formar gobierno.

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  • 🔄 Likud de Netanyahu no alcanza la mayoría en el Parlamento pese a revertir la tendencia; los partidos árabes podrían decidir la coalición.
  • 🗳️ Con el 57.3% de las mesas escrutadas, Likud tendría 55 escaños y el bloque de la "alianza del cambio" 49; los árabes suman 16.
  • 🧭 Los resultados siguen cambiando con cada actualización y los partidos árabes aparecen como decisivos para formar gobierno.
  • 🤝 Ra'am y la Lista Unida han mostrado disposición a negociar con Eisenkot, aunque hay reticencias en parte del electorado y de la oposición.
  • 🔥 Netanyahu pidió esperar resultados definitivos y defendió la idea de un gobierno de derechas sin los partidos árabes y sin formaciones anti-zionistas.
  • 🇺🇸 En su discurso, el primer ministro mencionó Irán y habló de cooperación con Estados Unidos y Donald Trump para "combatir la amenaza".
  • 📈 La participación final fue del 77,7%, la más alta desde 1999, con fuerte voto en ciudades árabes.
  • 🗺️ Si nadie obtiene 61 escaños, hay cuatro escenarios principales: formar coalición, gobernar en minoría, intentar un gobierno de unidad nacional (poco probable) o nuevas elecciones.
  • 🏛️ El presidente Herzog tiene 28 días (con posibilidad de 14 de extensión) para designar a un candidato que pueda formar gobierno; Netanyahu podría seguir como primer ministro en lo que se negocia.

Si bien logró dar vuelta la tendencia inicial en las elecciones legislativas de Israel, el bloque Likud, del primer ministro Benjamin Netanyahu, no alcanzaba la mayoría necesaria para formar Gobierno en las primeras horas de este miércoles y los partidos árabes se perfilaban como decisivos para definir la próxima coalición gobernante.

Con el 57.3% de las mesas escrutadas (pasadas las 3 de la madrugada del miércoles en Argentina), el bloque pro-Netanyahu obtenía 55 escaños de los 120 que tiene el Parlamento y quedaba a 6 de conseguir la mayoría absoluta. Pero los números cambiaban ante cada actualización y el "bloque del cambio", encabezado por el opositor de centro Gadi Eisenkot, sumaba 49.

Los partidos árabes, por su parte, recababan 16 asientos y asomaban como decisivos para la futura conformación del Gobierno.

"Que nadie les confunda: el bloque de Netanyahu ha sufrido una derrota aplastante. Se trata de un colapso total, y la ciudadanía les ha dicho que se vayan a casa", afirmaba un mensaje distribuido por el partido Juntos, del opositor Yair Lapid, que quedaba tercero, cuando se conocían apenas los resultados de los sondeos a boca de urna.

Pero esa tendencia pareció revertirse con las horas, porque el bloque de Netanyahu rondaba momentáneamente los 55 escaños: con 27 para el Likud del mandatario; 7 para el ultraortodoxo Shas liderado por Aryeh Deri; 6 para Poder Judío (Otzma Yehudit), de Itamar Ben Gvir; 6 para Sionismo Religioso, de Bezalel Smotrich; y 9 para Judaísmo Unido de la Torá, Yaakov Asher.

En tanto, la oposición cuenta parcialmente con un total de 49 asientos, repartidos en los 21 para Yashar!, de Gadi Eisenkot; 11 para Beyajad (Juntos), liderado por Naftali Bénet; 9 para Los Demócratas de Yair Golán; y de 8 para Israel Beitenu, de Avigdor Líberman.

Los partidos árabes obtendrían 16 escaños en las elecciones de este martes en Israel, según los sondeos a pie de urna, frente a los 10 que obtuvieron en las elecciones de 2022, lo que los podría convertir en clave para la formación de un gobierno opositor.

Según los sondeos publicados por las principales cadenas del país, la Lista Conjunta de vertiente izquierdista obtendría entre 12 asientos en la Knéset (Parlamento), y el partido islamista Raam otros 4 escaños.

En ese marco, Netanyahu pidió en la madrugada de este miércoles esperar a los resultados definitivos de las elecciones, pero apostó por un gobierno de derechas sin "los partidos árabes y antisionistas".

Cinco horas después del cierre de urnas, el primer ministro israelí habló ante decenas de seguidores en la sede electoral de Jerusalén, donde mencionó el régimen iraní y aseguró que luchará junto con el presidente estadounidense, Donald Trump, por "acabar con esta amenaza para siempre".

"Israel tiene una oportunidad única, junto con nuestro socio, el presidente Trump, de eliminar para siempre la amenaza existencial que representa Irán", aseguró Netanyahu a los periodistas, tras varios días de amenazar con una nueva campaña de bombardeos contra la república islámica.

Durante una intervención de unos diez minutos, Netanyahu también citó pasajes de las Escrituras, relató una visita al Muro de los Lamentos y agradeció el apoyo de sus socios de la coalición derechista, de su esposa, Sara, y de sus hijos. Por último dio las gracias "al Creador del Universo", por darle "fuerza para seguir luchando por Israel".

La participación final alcanzó el 77,7 %, casi ocho puntos por encima de la registrada en los últimos comicios de 2022 y la cifra más alta desde 1999, con un fuerte repunte del voto en las ciudades árabes.

Un total de 5.695.682 israelíes acudieron a las urnas, que cerraron a las 22.00 hora local. Las tres ciudades más grandes de Israel registraron una participación por debajo de la media: del 65,9 % en el caso de Jerusalén, 65,4 % en el de Tel Aviv y 61,6 % en Haifa.

El escrutinio puede extenderse hasta pasado el mediodía del miércoles. En 2022, los resultados definitivos se hicieron públicos hacia las 14, hora local.

De momento, el bloque de Netanyahu y el espacio opositor están lejos de las 61 bancas necesarias para tener mayoría absoluta en la Knéset. Si nadie consigue ese número, hay cuatro principales posibles escenarios

En primer lugar, se podría formar una coalición. Tras la proclamación oficial de resultados, en los próximos días, el presidente israelí, Isaac Herzog, pedirá a uno de los candidatos formar gobierno, aquel que considere mejor posicionado para agrupar al menos 61 diputados. Con ello comienzan las negociaciones, que pueden ser arduas y prolongadas.

Los partidos árabes israelíes, en particular Raam, se han mostrado abiertos a trabajar con el bloque de Eisenkot, quien guardó distancia de ellos por considerar que podrían afectarlo en la campaña.

Para el bloque de Netanyahu, no hay un espacio claro para obtener más escaños, luego de que algunos partidos pequeños de derecha no lograron la votación mínima para acceder al parlamento. Netanyahu tardó 58 días para formar su gobierno actual tras las elecciones de noviembre de 2022.

Otra posibilidad sería formar un gobierno de minoría, apoyándose en el respaldo puntual de determinados diputados. En ese escenario, las dos listas árabes israelíes se perfilan como posibles árbitros de la situación.

El partido Raam, de Mansur Abás, ha dicho que está dispuesto a trabajar con el bloque de Eisenkot, y la Lista Unificada propuso brindar una "red de seguridad" a cualquier coalición que desaloje a Netanyahu del poder.

Pero durante la campaña, las principales figuras del bloque opositor se mostraron reacias a aliarse con los partidos árabes israelíes por la hostilidad de gran parte del electorado hacia ellos.

Netanyahu lo sabe bien y centró su campaña en una posible cooperación entre el bloque de Eisenkot y los partidos árabes, a los que presenta como la alianza de la "izquierda y los Hermanos Musulmanes" y como una amenaza para el Estado de Israel.

El contexto contempla también la chance de un gobierno de unidad nacional. Esta hipótesis parece poco probable, dada la extrema polarización política en Israel. Pero la unión de partidos llamados "sionistas", excluyendo a las formaciones árabes y ultrarreligiosas, es mencionada regularmente por los analistas.

Un sondeo publicado a mediados de octubre indicó que 55% de los consultados preferían un gobierno de unidad nacional a nuevas elecciones si nadie obtenía una mayoría clara.

Ese escenario tiene un precedente reciente: en 2020, Netanyahu y el centrista Benny Gantz alcanzaron, pese a su profunda enemistad, un acuerdo de división de poder después de tres elecciones en menos de un año, que preveía una rotación en el cargo de primer ministro. Esa alianza se deshizo al cabo de un año, por lo cual no hubo rotación.

Algunos medios han señalado los últimos días que el presidente Herzog maniobra entre bastidores para acercar a Netanyahu y Eisenkot, buscando repetir la experiencia en caso de estancamiento.

Pero esa hipótesis se toparía con un fuerte rechazo en ambos campos, especialmente en el bloque opositor, que convirtió los comicios en un referéndum sobre el primer ministro.

Por último, no debería descartarse un estancamiento y nuevas elecciones. Si ningún candidato logra formar gobierno, Israel deberá volver a las urnas.

El país celebró cuatro elecciones entre abril de 2019 y marzo de 2021 debido a la incapacidad de los políticos de forjar una coalición duradera.

El candidato designado por el presidente tendrá, en principio, 28 días para formar una coalición con la posibilidad de una extensión de 14 días, aunque hay otras formas de evitar la convocatoria inmediata de nuevas elecciones. Netanyahu continuaría como primer ministro mientras se define al nuevo gobierno.

Con información de AFP.

ES

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