Quién es Alvin Hellerstein, el juez de 92 años que intervino en casos contra Shakira y Vicentin y que presidirá el juicio contra Nicolás Maduro

El magistrado de la Corte del Distrito Sur de Nueva York participó de varios casos resonantes.Este lunes se espera que el depuesto presidente y su esposa se presenten ante él por primera vez.
Alvin K. Hellerstein, un juez de 92 años, será el encargado de presidir el juicio contra Nicolás Maduro que este lunes tendrá al dictador venezolano y a su esposa, Cilia Flores sentados en el banquillo en una primera audiencia ante un tribunal federal del Distrito Sur de New York. El magistrado ya había participado en casos de alto perfil, entre ellos, una acusación de plagio contra Shakira, un pedido de discovery contra la cerealera Vicentin y un reclamo contra las aerolíneas que operaban los aviones que el 11-S impactaron contra el World Trade Center.
Nacido en la ciudad de Nueva York en 1933, Hellerstein se graduó en la Universidad de Columbia, en el mismo Estado, hace casi de 50 años. Sirvió tres años en el Cuerpo de Auditores Generales del Ejército de los Estados Unidos entre 1957 y 1960 y desde entonces se dedicó a la práctica privada hasta 1998, cuando le llegó la nominación por parte del entonces presidente Bill Clinton para ocupar un puesto que se encontraba vacante en la Corte del Distrito Sur.
Por su despacho pasaron varios casos resonantes en los últimos años. Entre ellos, el mediático juicio que Mayimba Music, una discográfica que tiene los derechos sobre los temas del cantante dominicano Ramón Arias Vásquez, inició contra Shakira y Sony music. Consideraban que Loca, el hit que la cantante colombiana popularizó en 2010, era un plagio del tema Loca con su Tiguere, escrita en 1998 por Arias Vásquez.
En esa ocasión, Hellerstein hizo lugar al reclamo y consideró que Loca es una "copia ilegal" del tema compuesto por el cantante dominicano. Sin embargo, sólo condenó a las disquera -al sostener que Shakira desconocía el origen del tema-, y también dejó afuera del fallo a la versión inglesa de la canción, interpretada únicamente por la cantante colombiana, al sostener que en ese caso no existía una violación de derechos de autor.
Otro de los casos resonantes que pasaron por la corte de Hellerstein fue un pedido de discovery que el Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional, entre otras instituciones y organismos internacionales, iniciaron contra la cerealera argentina Vicentin para rastrear las transferencias de esa empresa al exterior luego de que entre en default.
Un tercer caso popular sucedió en 2012, once años después de los atentados terroristas del 11-S. La figura del juez neoyorquino había cobrado notoriedad luego de que admitiese una demanda millonaria de los dueños de las destruidas Torres Gemelas del World Trade Center, quienes acusaban a American Airlines y United Continental de haber tenido carencias en los controles de seguridad y haber permitido con su negligencia los atentados que dejaron casi 3.000 muertos.
En esa ocasión, Hellerstein rechazó los recursos presentados por las aerolíneas y permitió que avanzara el reclamo de los dueños de los edificios por una suma de 2.800 millones de dólares.
En 2019 también había participado en el caso que varias mujeres habían iniciado contra el cineasta Harvey Wainstein por abuso sexual. En esa oportunidad, desestimó 17 demandas que se habían presentado contra el alguna vez poderoso productor, también eliminó a todos los demás demandados -a excepción de Wainstein- y dispuso que no se podría tratar a sus empresas asociadas como una organización mafiosa.
En su fallo, Hellerstein sostuvo que eliminó a los acusados porque la demanda no mostraba suficientemente que el resto de hayan ayudado, apoyado o facilitado el tráfico sexual.
Más recientemente, en abril de 2025, Hellerstein volvió a ser noticia junto a otros jueces estadounidenses al bloquear la deportación de inmigrantes. El magistrado, afiliado al partido demócrata -oposición al espacio republicano por el que llegó a la presidencia Donald Trump-, consideró en esa ocasión que los migrantes no podían ser deportados sin recibir previamente una notificación y la oportunidad de ser oídos en una audiencia.
En los próximos días, Hellerstein será el encargado de presidir el caso contra el dictador venezolano, Nicolás Maduro abierto en 2020 que señala al mandatario venezolano como líder de una red de narcotráfico y narcoterrorismo que durante más de dos décadas habría utilizado al Estado venezolano para introducir grandes cantidades de cocaína en Estados Unidos.
Los cargos que afronta Maduro, especialmente los relacionados con narcoterrorismo y posesión de armas automáticas, además de aquellos por tráfico de drogas, podrían derivar en largas condenas de prisión para el dictador venezolano.
Los otros cinco acusados en la causa son Diosdado Cabello Rondón, su Ministro del Interior, Justicia y Paz, y vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV); Ramón Rodríguez Chacín, el exministro del Interior y Justicia venezolano; Cilia Adela Flores de Maduro, la esposa del mandatario; Nicolás Ernesto Maduro Guerra (alias "Nicolasito" o "El príncipe"), su hijo y miembro de la Asamblea Nacional y Héctor Rusthenford Guerrero Flores (alias "Niño Guerrero"), el líder de la organización criminal transnacional conocida como Tren de Aragua (TdA).
BPO