Sturzenegger cuestionó a Techint por sus precios para los caños de Vaca Muerta y defendió la adjudicación a la india Welspun

El ministro de Desregulación aseguró que la oferta de Tenaris fue 40% más cara.Y ante la posibilidad posterior de rebajar los precios, el funcionario sostuvo que no correspondería alterar una adjudicación ya definida para favorecer a la empresa nacional.
- 🏛️ El ministro defiende la adjudicación de los caños a una empresa india para el gasoducto de Vaca Muerta y cuestiona favorecer a Techint solo por ser productor nacional.
- 💬 En un post en X, señala que la decisión no debe basarse en la nacionalidad de la empresa, sino en criterios técnicos y económicos.
- 💸 Techint habría presentado una oferta 40% más cara que un competidor extranjero, según el ministro.
- 💰 Un costo mayor de los caños podría traducirse en menor rentabilidad, menos inversión, menos empleo y menos exportaciones.
- 🔥 Debido a que el precio del gas está regulado, ese costo adicional podría trasladarse a precios de energía para empresas y consumidores.
- 🌍 La apertura comercial podría traer beneficios macroeconómicos: importar insumos más baratos podría mejorar el tipo de cambio real y beneficiar a otras industrias exportadoras.
- 🛠️ Llama a reformas estructurales para evitar ineficiencias laborales y sobrecostos en insumos, esenciales para ser competitivos a largo plazo.
- 🗝️ Techint habría pedido un derecho de “first refusal” para mejorar cualquier oferta; el ministro cuestiona ese giro por su impacto en la competencia.
- 🚫 Otorgar ese derecho podría desalentar la participación de más oferentes y generar costos más altos en el futuro.
- ⏳ Apuesta a que el desarrollo de Vaca Muerta aporte empleo y riqueza, siempre que se respeten contratos y reglas de juego.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, salió a defender la decisión de adjudicar la provisión de caños para un gasoducto clave de Vaca Muerta a una empresa india y no al Grupo Techint, el único fabricante de tubos argentino.
En un extenso posteo en la red social X, el funcionario cuestionó la idea de que la licitación debía resolverse en favor de la empresa local solo por tratarse de un productor nacional.
“Me motiva compartir estas reflexiones [al] escuchar a mucha gente decir que el consorcio debería adjudicar a Grupo Techint por ser productor nacional. A la postre parece lo más lógico ¿no?: si lo podemos producir acá ¿por qué lo importaríamos?”, planteó Sturzenegger, aunque aclaró que “un análisis más fino revela que hay argumentos que sugieren lo contrario”.
El primer punto que destacó fue el precio. Según explicó, Techint habría presentado una oferta “40% más cara” que la de su competidor extranjero. Para el ministro, incluso bajo la lógica del “compre nacional”, esa diferencia es injustificable.
“Caños más caros implican menor rentabilidad del proyecto, menores inversiones, menos empleo, menos exportaciones”, afirmó. Y agregó que, dado que el precio del gas está regulado, ese mayor costo “lo hubiéramos pagado quizás con un precio mayor de la energía para miles de empresas (incluyendo pymes) y consumidores”. “Es el costo argentino que le dicen”, remató.
Sturzenegger también vinculó la decisión con los efectos macroeconómicos de la apertura comercial. “Recordemos que cada importación genera la necesidad de una exportación”, sostuvo, y señaló que importar insumos más baratos puede mejorar el tipo de cambio real y generar “rentabilidad en otras industrias de exportación con innumerables beneficios de eficiencia, empleo y riqueza”. En ese sentido, advirtió que “no proveerse de insumos más baratos sería un mal negocio para las empresas y para el país”.
El funcionario aprovechó para enlazar el caso con la agenda de reformas estructurales. “Si queremos ser competitivos no podemos imponer ineficiencias laborales (¡hola modernización laboral!), ni sobrecostos en los insumos”, escribió, y alertó que tolerar esos costos impide “quebrar nuestras décadas de estancamiento”.
La controversia se profundizó cuando, según el propio Sturzenegger, Techint habría señalado luego de conocer las ofertas que podía igualar el precio, reduciendo su propuesta en un 40%, y que además reclamó un derecho de “first refusal”, es decir, la posibilidad de mejorar cualquier oferta presentada por un competidor. “Epa!”, ironizó el ministro al mencionar ese giro.
Sin embargo, sostuvo que ni siquiera bajo esas nuevas condiciones debería cambiarse la adjudicación para favorecer a la empresa local. Por un lado, argumentó que otorgar un derecho de preferencia desalienta la competencia: “Es probable que no se presenten muchos oferentes. Sabrían que muchas ofertas que hagan serían inútiles porque habrá una empresa que podrá ganarles luego”. El resultado, advirtió, sería “mucha menos competencia futura en el sector y, eventualmente, costos más altos”.
Por otro lado, alertó sobre el impacto en la credibilidad de las licitaciones. Si una empresa ganadora es desplazada luego de presentar su oferta, “el proveedor extranjero diría: ‘me presento en una licitación y luego me birlan mi oferta’”. “¿El resultado? A nadie le interesaría competir en el futuro para proveer insumos baratos a esta industria”, escribió.
Para Sturzenegger, el desarrollo de Vaca Muerta exige una mirada de largo plazo. “Va a representar oportunidades increíbles en los próximos años. Habrá negocios, empleo y riqueza para crear para todos”, señaló, pero subrayó que eso solo será posible si se respetan “los contratos y las reglas de juego”.
SN