La inflación de enero de 2026 fue 2,9%, tras la polémica salida de Lavagna del INDEC

Es el primer dato que sale tras la crisis de la semana pasada.La cifra fue mayor a lo que se esperaba y marcó el quinto mes por encima de 2%.El IPC se aceleró en siete de los últimos ocho meses.
- 📈 Inflación de enero: 2,9%, una ligera aceleración respecto a diciembre (2,8%).
- 💹 Inflación interanual y núcleo: IPC general 32,4% y inflación núcleo 2,6% en enero.
- 🚫 La inflación no baja del 2% desde agosto; el objetivo del 2% queda lejos tras varios aumentos.
- 🏛️ Contexto político: Marco Lavagna dejó el Indec por diferencias sobre la metodología; esto marca el rumbo para 2026.
- 🧭 Metodología y calendario: se pospuso la actualización de la fórmula con la Encuesta Hogares 2017-2018; el IPC vigente se mantiene y podría demorarse la nueva fórmula hasta 2030.
- 💬 Proyecciones y expectativas: Caputo anticipó ~2,5%; REM del Banco Central mostró 2,4%; consultoras estimaron entre 2,4% y 2,7%.
- 🍽️ Desglose por rubros: alimentos y bebidas suben 4,7%; restaurantes y hoteles 4,1% por verano; vivienda, agua y combustibles +3%.
- 🧾 Otros rubros: bienes y servicios varios 2,7%; salud 2,3%; transporte 1,8%; bebidas alcohólicas y tabaco 1,5%; recreación 1%; educación 0,6%; prendas y calzado deflación -0,5%.
- 🔮 Proyecciones para el primer trimestre 2026: febrero 2,1%; marzo 2,2%; abril 1,9%; mayo 1,7%; junio 1,6%; julio 1,5%.
- 🌆 Inflación en la ciudad de Buenos Aires: enero 3,1%; interanual 31,7%; usa una canasta distinta a la nacional.
El Indec informó este martes que la inflación de enero fue 2,9%, una aceleración de una décima respecto de diciembre, cuando dio 2,8%, y el número alto desde marzo, cuando dio 3,7%. Así, el IPC acumula un incremento interanual de 32,4%. En tanto, la inflación núcleo, que excluye a los precios regulados y estacionales, fue más baja: 2,6%, una desaceleración de cuatro décimas frente a la de diciembre.
De esa manera, el índice sigue lejos de perforar el 2%, que no se logra desde hace cinco meses, cuando agosto dio 1,9%, nivel que el Gobierno considera clave para consolidar la desinflación, proceso que se detuvo a partir de junio: hubo incrementos en siete de los últimos ocho meses.
Es el primer dato que marca el rumbo del inicio de 2026 y el primero tras la polémica salida de Marco Lavagna del instituto el lunes de la semana pasada por las diferencias con Javier Milei y Luis Caputo sobre la metodología de la medición oficial.
Tras la decisión del Gobierno de postergar la actualización de la fórmula que incorporaba ponderadores de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017-2018, con más preponderancia a los servicios, finalmente el índice se publicó con el cálculo vigente, que se mantiene por tiempo indeterminado.
Lavagna venía trabajando en el tema desde el gobierno de Alberto Fernández, desde 2022, y según explicó el exnúmero dos de Caputo, Joaquín Cottani, la nueva metodología estaba lista desde mediados de 2024. Ahora, en cambio, se estima que por el tiempo que demorará el diseño de la nueva Encuesta de Hogares, la implementación del flamante IPC se dilataría hasta 2030.
Así, la cifra de enero se ubicó por encima de las proyecciones que anticiparon el Gobierno y las consultoras privadas. En la mañana del lunes antes de la salida de Lavagna, Caputo adelantó que estaría en torno a 2,5%. Hasta entonces, estaba confirmada la nueva fórmula.
Por su parte, las consultoras anticiparon que rondaría entre 2,4% y 2,7%, mientras que según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que elabora todos los meses el Banco Central, arrojó 2,4%.
¿Cómo habría dado con la nueva fórmula? Tras la renuncia de Lavagna, y anunciada la continuidad del actual método, Caputo descartó un impacto alcista de la nueva metodología. Por lo contrario, aclaró que habría reflejado una diferencia de 0,1 puntos, con una inflación más baja.
Enero volvió a mostrar un comportamiento dispar entre rubros. Como en la Ciudad de Buenos Aires, donde el IPC porteño dio 3,1%, a nivel nacional impactó el aumento de alimentos y bebidas (4,7%) por el salto de verduras y carne. Además, influyeron variables estacionales como restaurantes y hoteles (4,1%) por las vacaciones de verano. También incidió el alza de 3% de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles.
A su vez, por debajo del nivel general de 2,9% quedaron bienes y servicios varios (2,7%), salud (2,3%), transporte, equipamiento y mantenimiento del hogar (1,8%), bebidas alcohólicas y tabaco (1,5%), recreación y cultura (1%) y educación (0,6%). En tanto, hubo una deflación en prendas de vestir y calzado (0,5%).
Hacia adelante, según el último REM del Central, el primer trimestre se ubicará por encima de 2%: febrero dará 2,1% y marzo 2,2%. Recién espera que baje a 1,9% en abril, con una tendencia descendente posterior: 1,7% en mayo, 1,6% en junio y 1,5% en julio.
El lunes se había conocido el índice de inflación de la Ciudad de Buenos Aires, que fue de 3,1% en enero, según el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad. El aumento interanual fue del 31,7%.
La Ciudad de Buenos Aires usó para esta medición la canasta de gastos que el Gobierno nacional descartó para el Indec y que provocó la salida de Lavagna, donde los gastos vinculados a la Vivienda (tarifas de agua, electricidad, gas y otros combustibles) representan el 17,43% de la canasta total, y toma en cuenta la distribución del gasto en base a la Encuesta Nacional de Hogares realizada por el Indec entre 2017 y 2018.
