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La nafta subió 20% desde el inicio de la guerra en Medio Oriente y la súper pasa los $ 2.000 en varias ciudades

La nafta subió 20% desde el inicio de la guerra en Medio Oriente y la súper pasa los $ 2.000 en varias ciudades
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Sin una tregua a la vista en el conflicto, los precios en los surtidores siguieron trepando.Qué puede pasar por delante si baja el barril de petróleo.

AI
  • 🛢️ La guerra en Medio Oriente mantiene la volatilidad del crudo, con un aumento de la nafta de unos 20% desde que comenzó el conflicto.
  • 💹 Los combustibles suben por encima de la inflación: 63% interanual, casi el doble de la inflación general (33,1% en febrero).
  • ⛽ La nafta súper ya supera los 2.000 pesos en varias ciudades, reduciendo la brecha con la versión premium.
  • 🏙️ Cadenas YPF, Shell y Axion muestran precios de la súper por encima de los 2.000 en Buenos Aires y en Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Tucumán y Jujuy.
  • 📉 La demanda de combustibles cayó 1,6% en febrero, y se espera que marzo repita la tendencia a la baja tras los aumentos.
  • 🧭 Según YPF, el incremento refleja un mayor costo de refinación por crudo no propio y se presenta como un ajuste transitorio; a nivel internacional, los aumentos fueron menores que en otros países.
  • 🌍 Argentina queda tercera en la región en combustibles más caros, según GlobalPetrolPrices, tras los nuevos aumentos.
  • 📊 El precio del petróleo Brent cerró la semana alrededor de US$105,3 por barril en contratos a futuro, tras volatilidad reciente.
  • 🔎 Tras la desregulación, las refinerías ya no deben informar aumentos públicamente; los precios se ajustan según oferta, demanda y ubicación de la boca de expendio.
  • 🚢 El Estrecho de Ormuz permanece prácticamente cerrado; no hay novedades de reapertura y es crucial porque transporta una parte significativa del petróleo y gas mundial.
  • 💸 Si el crudo baja, se esperaría que los surtidores reduzcan la nafta gracias a la paridad de importación.
  • ⏳ Aunque buscan estabilización, no esperan volver pronto a los niveles previos de la guerra; el barril difícilmente regrese a US$70 en corto plazo; a principios de año se proyectaba US$60 para 2026.
  • 🎯 A medio plazo, se considera más razonable un precio alrededor de US$80 por barril; si el petróleo se mantiene en US$100, los números de los surtidores no cierran y podrían trasladar más costos al consumo.

Sin una tregua a la vista en la guerra de Medio Oriente, la nafta siguió subiendo y acumula un aumento de 20% desde que se inició el conflicto bélico hace un mes.

Los combustibles aumentaron por encima de la inflación, hasta 63% interanual, cifra que casi duplicó la suba general de los precios de la economía, de 33,1% interanual en febrero, que informó el Indec en su última publicación.

En las últimas horas, la súper –la nafta más demandada por automovilistas particulares– superó los $ 2.000 en varias ciudades de la Argentina, cuando hace apenas una semana estaba por encima de ese valor la premium. Se achica así la diferencia entre ambas.

Carteles de distintas estaciones de servicio de YPF, Shell y Axion ya exhiben precios mayores a $ 2.000 para la súper en la Ciudad de Buenos Aires y localidades de Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Tucumán y Jujuy.

En el sector, reconocen que, por la caída de ventas de los últimos meses, la súper estaba un poco atrasada. Según el portal Surtidores, la demanda de combustibles cayó 1,6% en febrero, antes del inicio de la guerra, y se prevé que, tras los aumentos, marzo repetirá la tendencia. Fue el febrero más bajo desde 2021.

La actualización de los precios solo refleja el mayor costo de refinación por la compra de crudo no propio, según explicó el CEO de YPF, Horacio Marín, desde la Cera Week, la mayor convención anual de energía del mundo, que se llevó a cabo entre el lunes y el viernes de la semana pasada en Houston, Texas. Prometió que el ajuste será transitorio y argumentó que, “a nivel internacional, fue uno de los más bajos, ya que en otros países los incrementos fueron, al menos, tres veces mayores”.

Tras los últimos aumentos, la Argentina quedó tercera en el ranking regional con los combustibles más caros de la región, cuando antes era uno de los más baratos, de acuerdo a los datos relevados por la plataforma GlobalPetrolPrices.

La semana pasada arrancó con una baja del crudo el lunes, que se revirtió el martes con una nueva suba, que llevó el barril otra vez a los US$ 100. El viernes, cerró en US$ 105,3 en los contratos a futuros en el Brent, indicador en Europa que se usa de referencia para fijar los valores locales.

En medio de esta volatilidad en el precio del barril, pero que se mantiene mayoritariamente por arriba de los US$ 100, las petroleras siguen de cerca su cotización para definir los próximos movimientos en los surtidores, en un contexto que ya afecta al negocio.

Desde que el Gobierno desreguló el mercado, ya no están obligadas a informar públicamente los aumentos y aplican ajustes más frecuentes, que varían según la oferta y la demanda y la ubicación de la boca de expendio.

El Estrecho de Ormuz sigue prácticamente cerrado y, aunque se analizan medidas para reabrir la navegación, por ahora, no hay novedades sobre una pronta rehabilitación de esta vía, por donde pasa 20% del transporte global de petróleo y 25% del de gas.

En la industria adelantan que si se repite –y sostiene– la baja del crudo, se trasladará dicha baja a los surtidores, por lo que la nafta debería bajar unos pesos. Esto es así desde que se implementa el criterio de paridad de importación, que técnicamente se conoce como import parity. Implica que el precio de venta al público tiende a equipararse con el costo de importación.

Frente a la inestabilidad actual, esperarán a una estabilización. Sin embargo, por el tiempo que llevará reconstruir la infraestructura dañada por los ataques, descartan que en el corto plazo el barril vuelva a los niveles previos de la guerra, cuando estaba en US$ 70, por lo que no habría bajas significativas. A comienzos de año, antes del conflicto, preveían que el barril se ubicaría en torno a US$ 60 en 2026.

Para el sector, una cotización razonable a mediano plazo sería en torno a US$ 80. “Sería más sustentable para los consumidores y el negocio”, apuntan. En ese sentido, admiten que con el petróleo en US$ 100 los números no cierran y, de prolongarse la situación, los surtidores deberán reflejar el mayor costo de importación.

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