Milei vs. Lula: una relación por conveniencia de más de US$ 12.000 millones que, por ahora, el Gobierno no quiere agrietar

A ninguno de los dos países les es indiferente el beneficio que les aporta una buena convivencia comercial ya que buena parte de su balanza del comercio exterior tiene que ver con el otro.Los analistas entienden que los intercambios de agresiones no tienen impacto en los negocios.
- 🗣️ Milei insultó a Lula (llamándolo “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”), generando tensión verbal entre Argentina y Brasil durante la campaña.
- 🔇 Después de días de idas y vueltas, ambos gobiernos decidieron bajar el tono, sin reconciliación formal ni alto el fuego.
- 🤝 Brasil aprobó la vuelta del embajador argentino, Julio Bitelli, buscando volver a la normalidad institucional.
- 💼 En lo comercial, la relación no se rompe: se prioriza la cooperación y se evita dañar la agenda de negocios.
- 🗳️ Argentina apuesta a que gane Flávio Bolsonaro; si Lula estuviera por dejar el cargo, el impacto podría ser menor y, si hiciera falta, Milei volvería a atacar a Lula.
- 📈 Proyecciones 2026: Argentina exportará a Brasil entre US$12.0 y US$12.5 mil millones; importará entre US$14 y US$15 mil millones; el comercio total representará ~15–17% del comercio exterior argentino.
- 💸 Déficit bilateral para Argentina de alrededor de US$2.000 millones, manteniendo a Brasil como su principal socio comercial.
- 🇧🇷 Para Brasil, Argentina representa 4–5% de sus exportaciones y ~5% de sus importaciones; es tercer o cuarto socio comercial global, y, en ventas industriales, Argentina es su principal destino.
- 💬 Cambras: es “ruido político” y no se espera impacto significativo en los negocios; las relaciones siguen siendo sólidas.
- 🧠 Elizondo: no habrá efectos económicos, pero sí políticos; las reformas argentinas podrían beneficiar el vínculo con Brasil.
- 🏗️ Frente Renovador advierte que cambios en la relación podrían afectar Pymes, industrias y empleos, con un costo económico concreto.
- 🔚 En resumen, la tensión fue contenida y la relación comercial entre Argentina y Brasil continúa siendo clave y de menor riesgo para los negocios.
La Argentina y Brasil decidieron pausar la ametralladora verbal que había encendido el presidente Javier Milei en su visita al principal socio comercial del país, en medio de la campaña presidencial de ese país, que el 4 de octubre próximo irá a las urnas. “Ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”, fueron algunos de los calificativos que Milei lanzó contra su par, Lula da Silva, que calificó esa intervención como “una payasada, al tiempo que advirtió que “nadie de afuera se va a entrometer en las elecciones brasileñas”.
Luego de varios días de idas y vueltas desde ambos lados decidieron bajar la tensión. Desde Brasil lo dejaron bien expuesto al aprobar la vuelta a la Argentina del embajador Julio Bitelli, mientras que el Gobierno nacional simplemente decidió ir bajando el tono de voz.
No hubo ni un llamado reconciliatorio, ni una decisión formal y concensuada por parte de ambos gobiernos para bajar tensiones, ni un pedido diplomático para reclamar un “alto el fuego”. Simplemente, sobre todo en lo económico, una situación de este tipo no le conviene a nadie y lo mejor es que pase lo más rápido posible. Desde lo comercial, la Argentina y Brasil se necesitan.
Más allá de que esto, el Gobierno argentino apuesta todo a que el ganador sea Flávio Bolsonaro, por lo que una disputa con Lula no tendría demasiado efecto negativo ya que, según su visión "estaría de salida". Por esto, y aunque hoy no es la intención, si "hiciera falta" Milei volvería a la carga contra el actual presidente de Brasil.
De acuerdo con proyecciones privadas sobre datos del Indec, este año la Argentina cerrará 2026 con exportaciones a Brasil por entre US$ 12.000 millones y US$ 12.500 millones, mientras que las importaciones se proyectan en torno de los US$ 14.000 millones a USD 15.000 millones para todo el año.
Con estas cifras, para la Argentina el comercio total con Brasil representará cerca del 15% al 17% de su comercio exterior total, lo que mantiena a Brasil como su principal socio comercial. Además, se prevé un saldo bilateral levemente negativo para Argentina –con un déficit comercial cercano a los US$ 2.000 millones-, una desaceleración del déficit respecto de los casi US$ 3.000 millones de 2025.
Del lado de Brasil los números también son importantes. Los cálculos de la Secretaría de Comercio Exterior (Secex) de Brasil sostienen que para la economía de ese país la Argentina representa entre el 4% y el 5% de sus exportaciones globales y cerca del 5% de sus importaciones, situando a la Argentina como su tercer o cuarto socio comercial en importancia global, por detrás de potencias como China y Estados Unidos. Si se toman solo sus ventas industriales al exterior, la Argentina es su principal destino.
Consultada por Clarín, desde la Cámara de Comercio, Industria y Servicio Argentino-Brasileña (Cambras), le bajaron el tono a la situación y lo atribuyeron a “ruido político”, aunque –al menos en esta instancia- sin impacto en lo estrictamente comercial.
“Esto no daña la agenda institucional ni de negocios; son relaciones comerciales que llevan 200 años y son muy sólidas, que no se rompen por un conflicto dialéctico. No es la primera vez que hay ruido político; ya pasó con otros gobiernos. Son dos presidentes con mucha personalidad y ambos están en un momento político especial”, dijo Mariana Camino, vicepresidenta de Cambras. Además la ejecutiva apunta que “no vemos impacto en los negocios en sí”.
El especialista en Comercio Exterior Marcelo Elizondo coincide con que no se verán efectos económicos, aunque sí políticos. “Posiblemente se mantenga la frialdad entre los gobiernos, pero mientras tanto entre los países siguen pasando cosas. De hecho, las reformas que impulsa la argentina en general, están beneficiando el vínculo con Brasil.
Desde el lado político, mientras tanto, apuntan al efecto que cualquier cambio en esta relación podría tener sobre la economía. “De la relación con Brasil dependen miles de Pymes, industrias y empleos que están vinculados con quien es hoy nuestro principal socio comercial”, afirmaron en el Frente Renovador, y destacaron el “costo económico concreto” que terminarían pagando las Pymes.


