El Gobierno presentó el Súper RIGI: durará cinco años y el mínimo de inversión será de US$ 1.000 millones

Exigirá que el 20% del monto sea desembolsado en los primeros dos años del proyecto. Incluirá a sectores que no operan en la Argentina como inteligencia artificial, semiconductores o biotecnología avanzada. Las empresas pagarán menos Ganancias, IVA y derechos de exportación e importación.
- 🚀 Objetivo del Súper RIGI: atraer inversiones de gran escala (mínimo US$ 1.000 millones) en industrias nuevas en Argentina por 5 años si se aprueba.
- 💼 Enfoque y sectores: proyectos en tecnologías y actividades que hoy no operan en Argentina (p. ej., IA, semiconductores, biotecnología avanzada, infraestructura digital).
- 🧭 Condición de elegibilidad: actividades que "no se desarrollen, produzcan ni presten" en el país o sean de desarrollo experimental; no se aceptarán ampliaciones o reconversiones de instalaciones existentes.
- 🏗️ Vía de adhesión: los proyectos deben canalizarse mediante Vehículos de Proyecto Único (VPU), creados exclusivamente para cada iniciativa.
- 💰 Inversión mínima y ejecución: piso mínimo de US$ 1.000 millones por proyecto; al menos el 20% del monto debe ejecutarse en los primeros 2 años desde la adhesión.
- 📉 Beneficios fiscales: Ganancias gravadas al 15% para proyectos adheridos; amortización acelerada y deducción de pérdidas (quebrantos) sin límite temporal.
- 📉 Comparación con RIGI: Ganancias podía ser de hasta 25% bajo RIGI; Súper RIGI propone 15%.
- 🪙 Impuesto a dividendos y utilidades: reducción al 3,5% tras 4 años desde la adhesión; menor que el recorte de RIGI (hasta 7%).
- 🛃 Beneficios aduaneros y cambiarios: exención de derechos de importación y exportación para bienes vinculados al proyecto y para productos exportados bajo el régimen.
- 💱 Liberalización de divisas: esquema progresivo de libre disponibilidad de divisas de exportaciones: 20% al primer año desde la primera exportación, 40% al segundo y 100% al tercero.
- ⚖️ Estabilidad jurídica: 30 años de estabilidad normativa en temas tributarios, aduaneros, cambiarios y de seguridad social; posibilidad de arbitraje internacional.
- 🏛️ Adopción provincial y municipal: las provincias y municipios deben adherir expresamente para que los proyectos en sus territorios accedan a los beneficios; normas locales que limiten pueden ser nulas.
- 🌐 Justificación y alcance: el Gobierno sostiene que se necesita un instrumento superador al RIGI para actividades genuinamente nuevas; busca moderación fiscal y predictibilidad normativa.
- 🏗️ Implementación territorial: si el Congreso lo aprueba, requerirá adhesión de cada provincia y, si aplica, de los municipios donde se realicen proyectos.
- ⚠️ Sectores candidatos mencionados: litio y baterías; hidrógeno verde; bajas emisiones; plantas de GNL onshore; SMR; paneles solares; turbinas eólicas; vehículos 100% eléctricos; petroquímica, aeroespacial, uranio; pesca y fertilizantes de potasio o fósforo.
El Poder Ejecutivo envió al Congreso el proyecto de ley denominado “Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias”, conocido como “Súper RIGI”, que apuntará a inversiones de al menos US$ 1.000 millones de sectores que actualmente no operan en la Argentina. El esquema estará vigente por 5 años si fuese aprobado por el parlamento.
Según el texto de ley, es una iniciativa orientada a atraer inversiones de gran escala en sectores tecnológicos y actividades consideradas nuevas para la economía argentina. El mensaje que acompaña al articulado establece que el objetivo es captar proyectos vinculados a industrias como inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada e infraestructura digital.
El texto establece que el régimen estará destinado exclusivamente a proyectos que impliquen el desarrollo de actividades que “no se desarrollen, produzcan ni presten en el país, o cuyo grado de desarrollo resulte experimental o piloto”. Además, aclara que quedarán excluidas las ampliaciones, modernizaciones o reconversiones de instalaciones ya existentes.
Para acceder al esquema, las inversiones deberán canalizarse mediante “Vehículos de Proyecto Único” (VPU), sociedades creadas exclusivamente para cada emprendimiento. El proyecto fija un piso mínimo de inversión de US$ 1.000 millones por iniciativa y exige ejecutar al menos el 20% de ese monto durante los primeros dos años desde la adhesión.
Entre los principales beneficios, el proyecto prevé una alícuota reducida de 15% en el Impuesto a las Ganancias para los proyectos adheridos, un régimen de amortización acelerada y la posibilidad de deducir quebrantos sin límite temporal. El RIGI, como comparación, bajaba Ganancias hasta 25%.
También contempla una reducción en la carga sobre dividendos y utilidades, que bajaría al 3,5% luego de cuatro años desde la adhesión al régimen. Para este punto, el RIGI establecía un recorte hasta 7%.
La iniciativa incorpora además beneficios aduaneros y cambiarios. Por un lado, exime de derechos de importación y exportación a bienes vinculados con el proyecto y a los productos exportados bajo el régimen.
Por otro, habilita un esquema progresivo de libre disponibilidad de divisas provenientes de exportaciones: 20% al primer año desde la primera exportación, 40% al segundo y 100% al tercero.
En materia de estabilidad jurídica, el proyecto garantiza un plazo de 30 años de estabilidad normativa en cuestiones tributarias, aduaneras, cambiarias y de seguridad social. También prevé que las controversias entre el Estado y los inversores puedan someterse a arbitraje internacional.
El texto establece que las provincias y municipios deberán adherir expresamente al régimen para que los proyectos localizados en sus territorios puedan acceder a los beneficios nacionales. Además, señala que cualquier norma local que limite o altere los incentivos previstos podrá ser considerada “nula de nulidad absoluta e insanable”.
"La experiencia acumulada y el diálogo con los actores productivos y financieros han evidenciado la necesidad de diseñar un instrumento superador, específicamente orientado a actividades económicas genuinamente nuevas en el país", argumentó el Gobierno sobre la necesidad de crear un régimen superador al RIGI.
El proyecto, de ser sancionado por el Congreso, necesitará luego la adhesión de cada provincia e incluso de municipios en los que se realizara algún proyecto de este tipo.
"El proyecto exige como condición para la adhesión provincial compromisos concretos en materia de moderación fiscal y previsibilidad normativa, de modo tal que los incentivos nacionales no se vean neutralizados por cargas locales incompatibles", planteó el proyecto.
Entre los sectores que mencionó el Gobierno como candidatos a ser parte del Súper RIGI están la cadena de valor del litio y la manufactura de baterías, proyectos de hidrógeno verde o de bajas emisiones, plantas de GNL onshore, reactores nucleares pequeños y medianos (SMR), producción de paneles solares y turbinas eólicas.
También incluirá vehículos 100% eléctricos, nuevos desarrollos petroquímicos, productos para la industria aeroespacial, la cadena de valor del uranio, productos industriales derivados de la pesca y fertilizantes de potasio o fósforo.

