Las alertas ignoradas: cómo se gestó la crisis de Ueno y por qué apunta al corazón del poder paraguayo

Hubo señales de alerta que no fueron atendidas.El rol del patrocinio deportivo y los créditos a firmas vinculadas con sus propios directivos y accionistas.
- ⏳ El problema de Ueno Bank venía gestándose mucho antes de la intervención regulatoria; no comenzó ese día.
- 🔗 Se sospecha de créditos otorgados a firmas vinculadas con directivos y accionistas del banco.
- 📝 Existían advertencias y memorandos internos en el sistema de supervisión sobre la evolución de la entidad, pero las medidas llegaron tarde.
- 🧭 El presidente de Paraguay, Santiago Peña, estaba al tanto de la situación (o debía estarlo); además, el presidente del Banco Central, Carlos Carvallo, renunció tras el escándalo y era exejecutivo de Ueno; Peña fue un accionista importante.
- 🚀 A pesar de las señales, Ueno Bank proyectaba fortaleza: expansión rápida, mayor presencia en el mercado y una estrategia centrada en banca digital, consumo masivo y patrocinio deportivo.
- ⚽ La inversión en fútbol paraguayo formaba parte de la estrategia de marca para generar identificación emocional y confianza entre los clientes.
- 🏟️ En esa línea, la relación con el fútbol se fortaleció, con ejemplos como la asociación de la marca y la afición de Racing, vinculada al estadio La Nueva Olla.
La caída de Ueno Bank no comenzó el día en que el regulador decidió intervenir la entidad. Tampoco cuando la crisis ocupó los titulares de los medios paraguayos. Según documentos, informes técnicos y cuestionamientos políticos posteriores, el problema venía gestándose desde mucho antes.
La principal sospecha, bajo el manto piadoso de "irregularidades", es que el Ueno Bank, controlado por el Grupo Vázquez (liderado por Federico Miguel Vázquez y que, además del banco, concentra una veintena de empresas vinculadas básicamente a la tecnología), otorgó créditos a firmas vinculadas con sus propios directivos y accionistas.
La pregunta que hoy atraviesa a Paraguay es sencilla de formular, pero difícil de responder: si existían advertencias previas sobre la situación del banco, ¿por qué las medidas drásticas llegaron tan tarde?
¿Qué rol jugó el presidente de Paraguay, Santiago Peña?
Lo primero que hay que decir es que Peña estaba enterado de la situación, o al menos debía estarlo. Un dato importante: el presidente del Banco Central de Paraguay que renunció por el escándalo, Carlos Carvallo, es un exejecutivo de Ueno Bank, la entidad ahora quebrada y de la cual Peña fue un accionista importante.
Con todo, los informes técnicos hacían referencia a créditos otorgados a empresas vinculadas, operaciones observadas por los supervisores y supuestos incumplimientos de determinados límites prudenciales exigidos por la normativa financiera. De acuerdo con las investigaciones publicadas posteriormente por diarios paraguayos, dentro del sistema de supervisión bancaria se elaboraron múltiples advertencias y memorandos internos acerca de la evolución de la entidad.
En ese momento, sin embargo, el banco seguía proyectando una imagen de fortaleza. Su expansión comercial avanzaba a gran velocidad, aumentaba su presencia en el mercado y consolidaba una poderosa estrategia de posicionamiento basada en la banca digital, el consumo masivo y el patrocinio deportivo.
La construcción de la marca no fue un aspecto menor.
Durante los últimos años, Ueno Bank invirtió fuertemente en el fútbol paraguayo, una de las actividades con mayor capacidad de influencia social en el país.
La estrategia era conocida en toda América Latina: asociar la imagen de una entidad financiera con la pasión deportiva permite generar identificación emocional y fortalecer la confianza de potenciales clientes.
Los hinchas de Racing seguro recuerdan al Ueno Bank: el último título internacional de La Academia fue en Asunción cuando le ganó al Cruzeiro en el estadio Ueno La Nueva Olla.

