El minuto de furia de Orlando Gill: cabezazo a Blondel tras sufrir el 2-0 de Caicedo y expulsión

El ecuatoriano marcó un golazo para completar su doblete y desató la polémica al festejar con el Topo Gigio frente a la hinchada de San Lorenzo.El gesto provocó una fuerte reacción de los jugadores del Ciclón y una tangana que se extendió durante más de tres minutos.En medio del tumulto, Gill fue expulsado tras darle un cabezazo a Blondel.
- 🏟️ El clásico entre San Lorenzo y Huracán se salió de control en el Nuevo Gasómetro.
- ⚽️ Jordy Caicedo convirtió el 2-0 para Huracán a los 12 minutos del segundo tiempo con una celebración provocadora.
- 🔥 La celebración incluyó saltar los carteles publicitarios, mirar a la tribuna y colocar las manos detrás de las orejas (estilo Topo Gigio), lo que desató la gresca.
- 🤼♂️ Se armó una pelea entre jugadores de ambos equipos, con Emiliano Amor primero, seguido por Nicolás Tripichio y Orlando Gill.
- 🧑⚖️ Darío Herrera intervino para intentar separar a los combatientes y calmar la situación.
- 🥊 Gill le dio un cabezazo a Lucas Blondel de Huracán, quien cayó al suelo; la acción provocó el enojo de ambos equipos.
- 🟨 En un inicio, el árbitro mostró amarilla a Gill; luego, tras revisar el VAR, fue expulsado por la agresión.
- 🚨 Para evitar que la pelea continuara, Diego Martínez retiró a Caicedo de la cancha y mandó a Ignacio Pussetto; Caicedo recibió una amonestación por su festejo.
- 🏃♂️ Tras el pitazo final, Caicedo fue escoltado a los vestuarios; varios jugadores de San Lorenzo intentaron seguirlo.
- 🙏 Caicedo pidió disculpas públicamente, dijo que fue un momento de euforia y que no lo caracteriza; afirmó que quiere competir con tranquilidad.
El clásico entre San Lorenzo y Huracán se salió de control en el Nuevo Gasómetro. A los 12 minutos del segundo tiempo, Jordy Caicedo marcó su segundo gol de la tarde para poner el 2-0 del Globo y eligió una celebración que encendió todavía más el clima en el Nuevo Gasómetro. El delantero ecuatoriano saltó los carteles publicitarios, se paró frente a la tribuna y se llevó las dos manos detrás de las orejas, realizando el Topo Gigio y desató la reacción de los jugadores locales.
La reacción fue inmediata. La celebración provocadora rápidamente derivó en una gresca entre los futbolistas de ambos equipos que se extendió durante varios minutos. Varios futbolistas del Ciclón fueron directamente a buscar a Caicedo. Emiliano Amor fue el primero en increparlo y rápidamente se sumaron Nicolás Tripichio y Orlando Gill.
Del otro lado, los jugadores de Huracán se acercaron para defender a su compañero y, en cuestión de segundos, se armó un tumulto entre ambos planteles que obligó a Darío Herrera a intervenir para intentar separar.
En medio del tumulto ocurrió el episodio que terminó cambiando el partido. Gill se cruzó con Lucas Blondel y le dio un cabezazo en el rostro al defensor de Huracán, que cayó al césped y quedó tomándose la cara. El árbitro no advirtió la agresión en primera instancia y le mostró la tarjeta amarilla al arquero, pero desde el VAR Lucas Novelli lo llamó para que revisara la acción. Después de observar las imágenes en el monitor, Herrera modificó su decisión y expulsó a Gill por la agresión.
La tensión, sin embargo, no terminó con la tarjeta roja. Para evitar que el enfrentamiento continuara, Diego Martínez decidió retirar a Caicedo inmediatamente después de la jugada y mandó a la cancha a Ignacio Pussetto. Igualmente, el ecuatoriano recibió una amonestación por su festejo.
Y hubo un último capítulo. Tras el pitazo final, Caicedo fue retirado rápidamente hacia los vestuarios mientras todavía se mantenía el enojo entre los futbolistas de San Lorenzo. Incluso, algunos jugadores del Ciclón habrían intentado seguir al delantero ecuatoriano, todavía molestos por la celebración de gol.
Sin embargo, una vez se calmó la situación, Caicedo habló públicamente y no dudó en pedir disculpas por haber encendido la mecha. "Quiero manifestarme públicamente por el acto que tuve dentro del campo. Los que conocen saben que eso no me caracteriza y que busco vivir con la máxima tranquilidad. Fue un momento de euforia. Me gusta competir y jugar, así que no me sentó bien", expresó el protagonista del clásico, intentando ponerle punto final a una secuencia de alto vuelo.

