Banfield jugó un tiempo con 10, pero aguantó y le ganó un partido clave a Tigre: Lobo Medina, el árbitro de las sospechas, tuvo una noche perfecta

El Taladro se impuso por 1-0 gracias al gol de cabeza de Perrotta.El cuestionado juez está en la mira por las denuncias de las últimas horas.
Banfield se quedó con los tres puntos que disputó en su cancha ante Tigre. El 1 a 0 es casi un detalle si se tiene en cuenta de los 22 jugadores ninguno era más importante que quien salió vestido de naranja. Luis Lobo Medina, árbitro del partido y el hombre del momento. Como si no sobrara dramatismo, la lluvia ofreció un terreno rápido y propicio para barrenadas, golpes y un nivel de dificultad a todo VAR.
Sin embargo, Lobito defraudó. El defensor Nicolás Meriano ofreció los argumentos para justificar las dos tarjetas amarillas que derivaron en su expulsión, sin la más mínima polémica. Ni cayó en el viejo el truco de dejarse sacar la camiseta, como cuando Danilo Arboleda dejó con las manos en la masa a Alfio Oviedo y no necesitó corroborar en la pantalla que la pelota no estaba en juego cuando eso sucedía.
Mientras la lupa estaba en el árbitro, el equipo de Pedro Troglio estaba defendiendo el marcador. que había abierto en en el cuarto de los intentos, a los 27 minutos, con un cabezazo soberbio de Tiziano Perrotta.
Esa misma jugada había tenido dos remates previos hasta el envío desde la derecha de David Zalazar que terminó en gol. Como si fuese una constante, los equipos de Troglio tienen que cambiar los planes. Debió defender ese 1 a 0 con 10 desde los cuatro minutos del complemento y rearmar una defensa que parecía haber encontrado su funcionamiento.
Así Tigre creció en juego y en situaciones. Si en la primera parte Banfield había monopolizado las situaciones -más allá de un guantazo de Facundo Sanguinetti- ahora Tigre estaba al acecho y el Taladro aguantaba y ponía lo mismo que pedía la gente en la tribuna.
El Matador aprovechó hasta el último de los cinco minutos adicionados, instancia siempre propicia para las polémicas que no sucedieron. El Taladro resistió, con un Arboleda impasable por arriba y por abajo, y ganó la noche que que será recordado como la que mejor arbitró Lobo Medina.