Brasil suspende el regreso de su embajador y se agrava la crisis por los insultos de Milei: rebaja la relación a "encargado de negocios"

Fuentes de Itamaraty confirmaron a PERFIL que Julio Bitelli permanecerá en Brasilia y que la representación diplomática quedará reducida al área comercial. Cancillería confirmó el regreso del embajador Daniel Raimondi.
- 🚨 Brasil suspende temporalmente el regreso del embajador argentino a Brasil, reduciendo la representación a Encargado de Negocios y no es una retirada definitiva.
- 🧭 La medida busca evaluar los próximos pasos y no implica una ruptura total de relaciones entre ambos países.
- 🇧🇷 La escalada se originó por los insultos de Milei contra Lula y Moraes durante la campaña de Flávio Bolsonaro el 25 de julio en São Paulo.
- ⚖️ Alexandre de Moraes, presidente del Tribunal Superior Electoral, ha sido blanco de críticas y negó un permiso a Milei para visitar a Bolsonaro en su domicilio.
- 🗣️ Milei intensificó sus ataques a Lula tras su viaje a Perú, llamándolo “ladrón” y “corrupto”.
- 📝 Argentina afirmó que Brasil habría pedido el regreso del embajador Daniel Raimondi, mientras Brasil señala que la medida no es definitiva.
- 🌐 La crisis se relaciona también con tensiones diplomáticas con Estados Unidos, donde Brasil rechazó visas a dos funcionarios del Departamento de Estado para observar el voto electrónico.
- 🤝 A pesar de la tensión, empresarios argentinos y brasileños destacan la larga historia de vínculos comerciales, industriales y energéticos entre ambos países.
Brasil decidió suspender el regreso a Argentina de su embajador en un nuevo capítulo de la crisis diplomática desatada por los reiterados insultos del presidente Javier Milei a su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. En la noche del martes, la Cancillería argentina respondió con un comunicado donde acusa a Brasilia de "aislarse de la región" por "cuestiones ideológicas".
La decisión fue confirmada a PERFIL por fuentes del Palacio de Itamaraty, que aclararon que no se trata de un "retiro" del embajador (una maniobra considerada un paso previo a la ruptura de relaciones diplomáticas), sino de una suspensión temporal de su regreso mientras el Gobierno brasileño evalúa los pasos a seguir.
"No se trata de una decisión definitiva, al menos por el momento", explicaron.
La decisión del gobierno brasileño, que implica una histórica reducción de la representación diplomática a nivel de Encargado de Negocios, se produjo en relación a la escalada bilateral por las sucesivas declaraciones de Milei contra su par brasileño. Las misma comenzó durante en el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro el pasado 25 de julio en San Pablo, cuando Milei insultó tanto a Lula como al cortesano Alexandre de Moraes.
La respuesta de Milei a Lula: lo acusó de actuar por "cuestiones puramente ideológicas", pero no retirará al embajador argentino
Al igual que el líder del Partido de los Trabajadores, en los últimos años el miembro del Tribunal Supremo Federal se convirtió en uno de los principales objetivos de la militancia bolsonarista, también por haber sido el custodio del proceso electoral que coronó a Lula en 2022 al ejercer como titular del Tribunal Superior Electoral.
Recientemente, de Moraes fue quien denegó la solicitud del mandatario argentino quien había pedido permiso para visitar a Jair Bolsonaro, preso en su domicilio. El expresidente cumple una condena de 27 años por intento de golpismo, sentenciado por haber articulado un plan para evitar la asunción de Lula en 2022, un hecho vinculado al asalto a la Plaza de los Tres Poderes en Brasilia del 6 de enero de 2023.
En medio de los intentos ministeriales para bajar la tensión, incluidas declaraciones de los cancilleres Mauro Vieira y Pablo Quirno, por lo bajo sectores empresariales brasileños con fuerte presencia en el país confiaban en la "previsibilidad" de la relación bilateral y no tanto en la coyuntura. "Las coyunturas políticas cambian pero la relación comercial, industrial y energética entre ambos países lleva décadas de construcción", indicaron fuentes de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios Argentino Brasileña de la República Argentina (Cambras) ante la consulta de PERFIL.
Sin embargo, días después Milei volvió a pronunciarse en contra de Lula luego de su paso por Perú, donde había asistido a la asunción de Keiko Fujimori, encendiendo nuevamente la mecha. "¿Mentí? Es un ladrón, es un corrupto", afirmó en declaraciones a varios medios, redoblando la apuesta.
Las declaraciones del Presidente culminaron con la suspensión temporal de la presencia del embajador Bitelli, a lo que Cancillería argentina luego respondió informando que la Cancillería brasileña había "solicitado el regreso" del embajador Daniel Raimondi a la Argentina.
Milei retrocedió y suspendió el decreto sobre los puertos para destrabar el conflicto con los prácticos
"En los últimos se produjeron numerosos episodios de expresiones y respaldos políticos cruzados entre dirigentes de ambos países", sostuvo el comunicado, aludiendo indirectamente a los vínculos entre el PT y el peronismo, pero sin mencionar los insultos de Milei en suelo brasileño (que fue lo que eventualmente enojó a Itamaraty).
"En todos casos Argentina decidió no convertirlos en un incidente diplomático. Nunca respondimos a una diferencia política con una medida institucional", continúa el texto.
La decisión de Brasilia ocurrió en paralelo a la indirecta expulsión de la embajadora brasileña en Estados Unidos, Maria Luiza Viotti, luego de que el gobierno de Donald Trump le revocara la visa alegando presuntas demoras en la ratificación del embajador estadounidense destinado a Brasilia.
La mala relación con la Casa Blanca, en tanto, se agravó casi en sintonía con lo que ocurrió con Buenos Aires, luego de que el Gobierno brasileño también rechazara las solicitudes de visa de dos funcionarios del Departamento de Estado estadounidense, que planeaban viajar al país para "custodiar" el proceso en torno al sistema del voto electrónico, en medio de denuncias de injerencia externa por parte del oficialismo brasileño. El gobierno de Lula entonces sostuvo que la misión no se encuadraba en una observación electoral tradicional y negó cualquier posibilidad de interferencia en las elecciones presidenciales previstas para el 4 de octubre.


